Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/197761

Los humedales

En la actualidad el término “humedal” o su plural “humedales” es escuchado y usado con frecuencia, aunque, entre expertos, genera diferencia de opiniones respecto a si sólo debe abarcar espacios ricos en aguas en medios de zonas áridas (como originalmente surgió) o bien, debe comprender todos los sitios acuáticos sean de regiones desérticas (siempre secas) o lluviosas, ya que a estas últimas lo que le da identidad es justamente el exceso de humedad.

Lo que sí está claro es que todos los humedales engloban una cualidad esencial: el agua juega un rol principal en el ecosistema, en la determinación de su estructura y las funciones ecológicas del mismo. Este predominio del agua determina que los humedales tengan características distintas de los otros ecosistemas terrestres.

humedales.jpg

Una de estas peculiaridades es su gran variación tanto en el tiempo como en el espacio, lo que tiene efectos muy importantes sobre la diversidad biológica de los humedales y que, por lo tanto, debe generar adaptaciones para sobrevivir a estos cambios que pueden llegar a ser muy extremos, tales como sus ciclos hidrológicos de gran amplitud con períodos de grandes sequías y, tras copiosas lluvias, períodos de enormes inundaciones.

PERO... ¿QUÉ SON LOS HUMEDALES?

Según la Convención Ramsar son “extensiones de marismas, pantanos y turberas o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”.

humedales5.jpg

Además, establece que se consideran como parte de un humedal “sus zonas ribereñas o costeras adyacentes, así como las islas o extensiones de agua marina de una profundidad superior a los seis metros en marea baja cuando se encuentra dentro de un humedal”.

Son ecosistemas que sirven para el sustento alimenticio y proveer de agua dulce a millones de personas en todo el planeta, además de ayudar a controlar los efectos del cambio climático que tanto preocupa a los científicos y la población en general.

¿QUÉ ES LA CONVENCIÓN RAMSAR O CONVENCIÓN SOBRE LOS HUMEDALES?

Es un acuerdo relativo a los humedales de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas, firmado el 2 de febrero de 1971 en la ciudad Ramsar, Irán, y entró en vigor en 1975.

Esta convención es un tratado intergubernamental que ofrece un marco de referencia para la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales del mundo y ha establecido una Lista de Humedales de Importancia Internacional.

Actualmente la Convención Ramsar ha nombrado más de 2.300 humedales en todo el globo, que están protegidos ya que no solo representan una barrera para frenar los efectos meteorológicos y el daño climático, sino que también son considerados un patrimonio de incalculable valor para toda la humanidad.

humedales2.jpg

Abarcan una amplia variedad de medios y según los grandes ambientes podríamos agruparlos en:

I- Continentales:

A. Lóticos o aguas corrientes: Ríos. Riachos. Arroyos. Arroyuelos

B. Lénticos o aguas estancadas: Lagos. Lagunas. Pantanos. Bañados. Esteros. Cañadas. Charcos. Represas. Cuevas o Karst. Turberas

II- De transición: Estuarios. Deltas

III- Marinos: Zonas marinas litorales poco profundas (Marismas o Albuferas).

LOS HUMEDALES DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

Nuestro país se caracteriza por su gran extensión territorial, particularidad que le permite abarcar variadas regiones naturales con diferencias notorias en sus relieves y altitudes, climas, cuencas hidrográficas y biomas, aspectos que determinan la existencia de una gran abundancia y diversidad de ambientes ricos en agua y que siguiendo los criterios ya analizados nos permiten identificar un número importante de humedales.

humedales6.jpg

Para el año 2006, catorce sitios argentinos, fueron ya incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional

La República Argentina aprueba la Convención sobre los Humedales en el año 1991 con la sanción de la Ley 23.919, que entró en vigor en septiembre del año 1992. Así es como se inició la participación de nuestro país en la Convención, incluyéndose primero tres sitios en dicha lista, también llamada Lista de Sitios Ramsar; estos fueron los Parques Nacionales Río Pilcomayo (Formosa) y Laguna Blanca (Neuquén), y el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos (Jujuy). Posteriormente y por pedido de cada provincia, se incluyeron en el año 1995 la Reserva Costa Atlántica Tierra del Fuego ( Tierra del Fuego) y la Reserva Provincial Laguna de Llancanelo, ( Mendoza); luego en 1997 la Bahía Samborombón, (Buenos Aires), en 1999 las Lagunas de Guanacache, (San Juan y Mendoza), en el 2000 las Lagunas de Vilama, (Jujuy), en el 2001 Jaaukanigás (Santa Fe), en el 2002 las Lagunas y Esteros del Iberá (Corrientes) y Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita (Córdoba), en el 2003 el Refugio Provincial Laguna Brava (La Rioja), en el 2004 Humedales Chaco (Chaco), y en 2005 la Reserva Costanera Sur (Buenos Aires).

LOS HUMEDALES DEL CHACO

Este sitio fue incluido en la lista de Ramsar en el año 2004, y ocupa la franja oriental de los departamentos San Fernando, 1º de Mayo y Bermejo, teniendo por límite Norte: el cauce del río Bermejo; por límite Sur el paralelo de 28° S, que separa nuestra provincia de Santa Fe; mientras el límite Oeste es el trazado de la Ruta Nacional Nº 11; en tanto el límite Este está dado por los cauces de los ríos Paraná y Paraguay.

humedales4.jpg

El vasto espacio limitado para este sitio corresponde al área de confluencia del río Paraná con el Paraguay y todo el conjunto de afluentes locales en sus cursos inferiores, dentro de su planicie de inundación, que conforman una rica red hidrográfica sustentando ambientes muy diversos en la sucesión de terrenos altos y bajos que le confiere al paisaje rasgos singulares, tanto en su composición (alta biodiversidad) como en su dinámica dentro del ecosistema.

Este sitio se caracteriza por un mosaico de paisajes vegetales que marcan notorios contrastes a escala local e indican diferencias edáficas, florísticas y faunísticas muy particulares, conformando lo que los investigadores J. Morello y J. Adámoli, con un criterio fitoecológico, dieron en llamar el “Chaco de esteros, cañadas y selvas de riberas”.

Así, siguiendo la secuencia topográfica básica, podemos agregar que tenemos una sucesión de ambientes aeroterrestres (albardones y terrenos altos), acuáticos lóticos (aguas corrientes- ríos y riachos ) y acuáticos lenticos (aguas estancadas – lagunas, esteros y cañadas); de tal forma que sobre los albardones, con suelos de origen fluvial, se desarrollan las selvas en galería (cuando el ramaje del dosel de ambas orillas, cruzando el curso fluvial, se une como en una pérgola) o selvas de riberas (cuando la formación arbórea en forma paralela acompaña al curso sobre ambas orillas) o bien, un poco más alejado del río, los bosques higrófilos, menos estratificados que las anteriores y con sotobosque de bromelias, especialmente cardos caraguatás que pueden soportar brevemente encharcamientos por saturación del suelo, acumulación y lento escurrimiento de las aguas de lluvias estacionales.

En cambio, en terrenos altos con suelo bien drenados, limo-loeséssicos o de origen lacustre, aparecen isletas de montes altos o “fuertes” (denominación local por el predominio de especies ricas en tanino), bosques climáxicos con predominio de quebracho colorado chaqueño y quebracho blanco con sotobosque de cardos ganchos o chaguar y cardos chuzas y numerosas cactáceas, todas de características xerófilas.

Hacia los terrenos deprimidos con suelos salinos y anegamiento estacional se desarrollan los palmares de palma Carandaí y densos pastizales de gramíneas del género Paspalum, Andropogon, Panicum, etc y ciperáceas en general, mientras en los esteros dominan las comunidades de totoras, juncos, pajas y peguajós y hacia terrenos más altos, en abras o pampas, las gramíneas de los géneros Spartina, Elyonurus, Cynodon, Stipa, etc.

En las orillas de las lagunas se dan las comunidades palustres citadas en los esteros y dentro del espejo de agua, hidrófilas flotantes libres y arraigadas como camalotes o aguapeí, repollitos, helechos, lentejas y acordeones de agua (géneros Pistia, Azolla, Lemma y Salvinia respectivamente), irupés o platos del agua entre otros.

Merece recodarse que la fauna reúne aquí una variedad importante especies animales, muchas con adaptaciones a largos períodos de inundaciones y sequías, por lo que deben cambiar de hábitos al ritmo de esos pulsos. Hay especies en peligro de extinción, como el ciervo de los pantanos, vulnerables como el lobito de río, y raras como el pez Lepidosirena o “Lola” pulmonado de distribución restringida a nivel mundial, muy baja densidad y tasa reproductiva. Las aves acuáticas se presentan con alta densidad poblacional, estimándose superior a los 20.000 ejemplares por especie, siendo muy comunes patos, biguás, garzas, tuyuyú, chiflones, caracoleros, etc.

El eje fluvial Paraná-Paraguay, es ruta de migración e importante zona de cría y alimentación de peces autóctonos migratorios, como el dorado y los surubíes.

Asimismo, además de su importancia ecológica, el sitio reviste de gran valor histórico y cultural.

Fuentes de imágenes:

Mapas adaptados de: http:// www.medioambiente.gov.ar