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Gran susto por la aparición de una tolvanera cerca de la Isla del Cerrito

El momento de la aparición repentina de la corriente de aire fue captado por uno de los miembros de la familia Escobar Animendi. Sucedió este viernes en un campo ubicado a metros del riacho Ancho, a 5 kilómetros de la villa turística

De acuerdo al sitio especializado Divulga Meteo, podemos definir una tolvanera como una corriente de aire ascendente en rotación de tamaño muy variable. Aunque la mayoría de ellas son muy pequeñas y efímeras –de apenas medio metro de diámetro, unos pocos metros de altura y menos de un minuto de duración–, en ocasiones el “diablo de polvo” puede hacerse muy grande, intenso y duradero en el tiempo, alcanzando un diámetro de varias decenas de metros, elevándose hasta 1.000 metros por encima del suelo, generando vientos a su alrededor de hasta 100 km/h y con un tiempo de vida de hasta 20 minutos. 

Los días secos y calurosos de verano son la época del año más propicia para la formación de remolinos de polvo sobre el terreno. Los conocidos como “diablos de polvo” (dust devil) alcanzan a veces una altura considerable, siendo capaces de generar a su alrededor importantes rachas de viento. Estos vórtices, cuyo aspecto nos recuerda bastante al de un tornado, reciben diferentes denominaciones tales como tolvaneras o brujas, al margen de localismos (revolvín, fogata de viento...).

¿Cómo se forman? 

Los diablos de polvo se crean cuando el aire caliente cerca de la superficie se eleva rápidamente a través de un aire más frío situado justo por encima. Si las condiciones son las adecuadas, la corriente ascendente comienza a girar, a lo que contribuye el llamado “efecto de Coriolis”, inducido por la propia rotación terrestre. Como el aire asciende de forma súbita, la columna de aire caliente se estira verticalmente provocando la intensificación del efecto rotatorio por el principio físico de la conservación del momento angular. 

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Apareció una tolvanera en un campo cercano a la Isla del Cerrito.

Una tolvanera sería como una chimenea a través de la cual se desplaza aire caliente, tanto hacia arriba como girando a su alrededor. A medida que el aire caliente se eleva, se enfría, pierde su flotabilidad y, finalmente, deja de ascender. De esta manera, comienza a descender por la parte exterior del núcleo del remolino. Este aire fresco equilibra al aire cálido en rotación de la pared exterior, manteniendo el sistema estable.

El remolino tierra es capaz de automantenerse según evoluciona sobre un suelo fuertemente recalentado (preferentemente un terreno yermo, desértico o asfaltado). Como el aire extremadamente cálido que hay junto a él es canalizado hacia la parte alta del embudo, el aire más fresco de los alrededores termina siendo succionado. Cuando esto ocurre, el diablo de polvo se disipa en cuestión de segundos. Esto sucede cuando su desplazamiento no es lo suficientemente rápido o cuando atraviesa una zona de terreno donde las temperaturas a ras de suelo son algo más bajas.