Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/197090
Si no hay paritaria la protesta escalará a 48 horas

Apagón en universidades: docentes piden un bono de $5.000 y que se regularicen contratos

Contra un trabajo sin estabilidad ni obra social las dos federaciones apelan a que los recursos ahorrados en pandemia se redirijan hacia los sectores más sensibles.

Como hace una semana, este martes 6 de octubre docentes de universidades públicas del país volverán a manifestarse con un apagón de computadoras y dispositivos móviles en reclamo por una recomposición que compense la pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos.

Ayer sindicalistas locales de las dos federaciones nacionales que convocaron al paro resumieron algunos puntos de las reivindicaciones en una rueda de prensa vía Google Meet.

“Priorizar en la paritaria a les docentes de categorías y antigüedad más bajas, encarar un proceso de recuperación del salario deteriorado durante años anteriores, desprecarizar el trabajo ad honorem y con contratos; carrera docente con pase a planta de interinos (artículo 73 del convenio colectivo)”, son los pedidos estructurales.

stein .jpg
“Exigimos a rectores y rectoras un recupero de gastos del trabajo que cargamos en la virtualidad”, plantea Marina Stein, docente, investigadora y secretaria adjunta de Adiunne.

Mientras que en lo relacionado con las condiciones de trabajo, se plantean reemplazos, dispensas o licencias por tareas de cuidado (a niños y niñas y a adultos mayores), el cumplimiento efectivo del derecho a la desconexión, la provisión de equipamiento tecnológico por el Estado y el acceso a una tarifa diferencial de servicio de internet.

Este apagón universitario pide a las autoridades universitarias redirigir gastos anteriores a la pandemia: “Que lo que ahorraron pueda destinarse a un bono de $5.000”, resumía Marina Stein.

Además de desempeñar la función de secretaria adjunta de Adiunne, como docente e investigadora del Conicet sostiene que la docencia universitaria viene poniendo sus mayores esfuerzos: “En la virtualidad cargamos sobre nuestros hombros las clases y los exámenes de nuestros estudiantes, poniendo nuestras herramientas tecnológicas y más horas de trabajo que antes. Las universidades han ahorrado luz, agua, papelería, varios gastos. Es imperioso y urgente que los rectores asuman esta realidad”.

Aunque la modalidad de la protesta es predominantemente virtual, la jornada incluirá también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una  caravana hacia el Obelisco en conjunto con ATE y Fesprosa.

Para el pago de un bono de $5.000 piden que se solvente con una parte del impuesto a las grandes fortunas (aporte solidario que se haría por única vez).

Sin una sola cátedra que haya dejado de dar clases, cada docente puso de su bolsillo lo necesario para mandar guías de lectura, usando datos del teléfono celular hizo un gran esfuerzo; hacemos este llamado para visibilizarlo y al menos equiparar salarios con la inflación”, agregó Marisu Liwsky, secretaria general de Codiunne.  

Desconociendo si existe una fecha de regreso a la presencialidad, Liwsky indicó que con las instalaciones cerradas, sin viajes, ni convites que se tendrían en otra situación, esos recursos podrían destinarse al sector docente.

marisu.jpg
“Sin una sola cátedra que haya dejado de dar clases, cada docente puso de su bolsillo e hizo un gran esfuerzo”, resalta Marisu Liwsky, secretaria general de Codiunne.

En otro aniversario de la fundación de Codiunne aclaró que las medidas no son en contra de un gobierno, sino a favor de los trabajadores; y que los derechos no se declaman, se ejercen.  

Stein recuerda que en la falta de una convocatoria a paritaria -el 11 de septiembre tuvieron la última reunión- se explica un atraso salarial que a septiembre equivaldría a un 14%. También insiste en la necesidad de “que rectores y rectoras reconozcan al quienes están con cargos interinos y con contratos”, el sector más precarizado. Y garantizar evaluaciones periódicas, propias de la carrera docente “que también hacen a la calidad educativa y al respeto en la autonomía de las cátedras”. 

Hace una semana Luis Tiscornia, secretario general de Conadu Histórica describió la situación de otros puntos del país donde ya existe una decisión política de mejorar el salario de bolsillo de sus docentes.

“En concepto de reconocimiento de gastos, la Universidad Nacional de Patagonia Austral de Santa Cruz aprobó el pago de $7.500 independientemente de la dedicación y categoría; la de Luján también con $5.000”, ejemplificó.