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ENTREVISTA A FACUNDO KOSTELAK

Un artista sin fronteras para su arte

Facundo Kostelak es un joven sambernardino que hoy triunfa en España. Nunca dejó de luchar por sus sueños, ni dejó de intentar aunque muchas veces se cayó, siempre supo cómo levantarse.

Sus obras están repartidas por varios puntos, tanto en el Chaco como en espacios europeos, incluso en un acto de solidaridad pintó una habitación de la Casa Garrahan. Hoy su casa está en Barcelona, pero su hogar sigue estando en San Bernardo.

Facundo es un joven libre, atado a sus sueños, que muta dependiendo del hábitat donde está, pero que nunca deja atrás sus raíces.

-¿CÓMO Y POR QUÉ TOMASTE LA DECISIÓN DE IRTE?

Para ser honesto, desde pequeño comentaba que quería terminar viviendo en España, porque sabía que de aquí vienen dos gigantes como son Salvador Dalí (padre del surrealismo) y Picasso (padre del cubismo) y a los cuales admiraba mucho su carrera. Luego mi idea de llegar aquí se reforzaba también al recibir siempre connotaciones positivas acerca del consumo de arte y la valoración del diseño en tierras europeas y su estilo de vida; pero el universo conspiró y me permitió abrir pequeñas ventanas que luego se hicieron puertas enormes y me ayudaron a recorrer un poco el mundo haciendo lo que en un principio, hasta a mí me costaba verlo como un “trabajo con aspiraciones”, pero que sin embargo era lo que amaba.

-¿QUÉ HACÉS ALLÁ?

A principio de este año fundé mi agencia online, Zenda Brand Lab, y actualmente me dedico a la dirección creativa de proyectos de diseño y estrategia para marcas globales junto a varios creativos del mundo, aunque ahora se ha parado bastante a causa de la situación actual. Además tengo mi pequeño estudio en casa, donde sigo pintando y trabajando en colecciones pequeñas de arte que eventualmente se moverán.

-¿QUÉ EXTRAÑAS DE TU PAÍS, TU PROVINCIA Y EN ESPECIAL DE TU LOCALIDAD?

De mi país extraño mucho su color particular, sus sabores, que de solo imaginarlos me pone la mente en pausa y me agudiza el gusto. Y para ser honesto “las puteadas” diría que para mí son poesías, que muy rara vez escucho por aquí. De mi provincia extraño mucho sus rutas y paisajes de siestas eternas, que reconfortan el alma; y de mi pueblo, mi San Bernardo añorado, extraño absolutamente todo.

Es muy loco, porque cuando estaba ahí, dejaba pasar un montón de momentos, sensaciones y cosas que por su banalidad o cotidianidad no llamaban tanto mi atención, pero por ejemplo ahora me viene a la mente: el estar sentado, con los pies descalzos, tocando el pasto seco a orillas de una cañada con olor a tierra mojada que levanté luego de dibujar en el suelo, entrecerrando los ojos mientras siento el viento un poco caliente en la cara y a los teros gritando en la chacra. Y que antes de dormirme veo a mi viejo trayendo leña para empezar un asadito mientras pescamos y nos tomamos unos verdes previos al banquete.

-¿QUÉ DEJASTE EN EL CHACO POR CUMPLIR TUS SUEÑOS?

Aunque en el Chaco tuve la suerte de realizar un montón de cosas, gracias a un montón de gente que me lo permitió y ayudó, e incluso una gran muestra antes de venirme a España, la más grande de mi carrera, diría yo, sé que me han quedado las ganas de generar más cosas relacionadas con el mundo creativo y que afectarían a la vida cotidiana de las personas de mi tierra, me hubiera gustado poder desarrollar un proyecto de esculturas, que había quedado pendiente, e intervenciones urbanas.

-¿CÓMO SE IDENTIFICA UNA OBRA TUYA?

En mis obras trato de encontrarle sentido a momentos personales o ajenos, fuertes o insensatos, representados, a veces, en una composición a simple vista absurda de objetos, siendo reflejo de la naturaleza divina del vivir; pasados por alto por su banalidad cotidiana, quizás, y me desafío al enfrentarlos a su existencia bajo posibilidades impensadas, a su desintegración, a su transformación, a su pasaje de una cosa a otra, a la evasión de su mismo envase, en fin.

Facundo dejó su sello en una de las paredes de la Casa Garrahan, una habitacion apadrinada por la familia Fernandez.

¿CÓMO DEFINÍS TU ARTE?

La pérdida y recuperación de momentos banales es el cónclave de mi trabajo, sumado a un popurrí de texturas, colores y formas.

-¿QUIÉN ES FACUNDO KOSTELAK PARA FACUNDO KOSTELAK?

Interesante verlo así, aunque no sé ni cómo me veo. Siento que he madurado de manera muy rápida en el aspecto laboral y que he sacrificado muchos momentos divertidos, estúpidos y sin sentido. Creo que me salté una parte de mi vida adolescerte por construir mi sueño y eso puede ser que hizo que añore tanto a mi gente y que cuide como oro los recuerdos que tengo de ellos. Me animo a decir que el Facundo Kostelak que soy hoy es fruto de trabajo duro, de mantener la frente en alto y de cuidar lo poco o mucho que esta vida me ha regalado para crecer y gritarle al mundo ¡estoy acá!

-PINTASTE UNA DE LAS HABITACIONES DE LA CASA GARRAHAN EN UN ACTO SOLIDARIO, ¿QUÉ SENTISTE EN ESE MOMENTO?

Fue una oportunidad muy importante en mi carrera y en cuanto a lo emocional, nunca había retratado a alguien con tanta carga emotiva y con la presión de que debía verse como esa persona era. Entonces opté por retratar los sentimientos que los demás sentían por él. A medida que iba avanzando en el proyecto, me iba dando cuenta de lo concentrado que estaba en hacerlo bien y hacerlo a mi manera. Al terminarlo y ver su reacción, la reacción de la familia de quien retraté, se me erizó la piel y no pude contener las lágrimas. Poder generar algo más que una retribución monetaria en tus trabajos es la paga que nadie especifica en un contrato, que nadie te asegura que sea positiva, pero que si lo lográs, si llegás a ese punto de generar una sonrisa o una lágrima, sentís que, no tu trabajo, sino tu vida tiene un propósito y que vas por buen camino.

-POR ÚLTIMO, ¿QUÉ LE DIRÍAS A LOS JÓVENES QUE SUEÑEN CON VER SUS OBRAS POR EL MUNDO?

El mundo del arte es una carnicería muchas veces. Se ve gente que estafa a su público, personajes impresentables, bueno quizás sea porque soy poco bohemio y tradicionalista, que incluso tienen un público fiel y han podido crecer en el ambiente del arte y esa parte es admirable. A lo que voy es que si realmente sentís que tus obras deben volar a otra parte, no dejes de empujar y de seguir soñando.

Debes tener por seguro que será un proceso delicado, deberás tener mente abierta al aprendizaje y obtendrás peleas de por medio, aunque esa parte es la más importante y divertida. No hay forma de saltar capítulos, pero si decisiones que pueden ayudarte a predecirlo.

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