Sobre la ley de reforma de la Justicia federal: ¿no hay nada que hacer ni qué decir?
Señor director de NORTE:
A escasos días de cumplirse ya un mes de la media sanción por parte del Senado de la Nación de la denominada ley de reforma de la justicia federal, pareciera que el propósito adrede de un sector de la oposición de obstaculizar con razón o sin ella a cuanta iniciativa emprenda el gobierno nacional, habría, al menos hasta ahora, logrado el objetivo de implantar un arbusto para tapar al bosque.
Por la enramada del arbusto, circunscripto a los espinosos gajos que brotan a Comodoro Py, se discurren argumentos de todo tipo, desde los desopilantes a los más patéticos.
Si bien los chaqueños estamos a mil kilómetros de distancia, no por ello no deja de afectarnos de una u otra manera las delicias del recetario nacional que se cuecen en Comodoro Py.
Directa y concretamente, a mi modesto entender, más nos afecta la calidad del servicio de la justicia federal de y en la provincia del Chaco. “La no justicia” es la expresión con la cual los abogados del foro local describen sintéticamente a la performance de nuestros juzgados federales. Para no herir susceptibilidades justo es decir que los colegas no refieren con su descripción a la probidad de Usías, sino al sistema en sí, tan anacrónico como lacerantemente ineficiente.
La justicia federal en el país del interior en general y en la provincia del Chaco en particular “es la no justicia”. Este es el bosque.
Los chaqueños, actuales justiciables en causas ventiladas en el fuero federal, y los eventuales justiciables que por innumerables circunstancias tengan intereses y derechos que hacer valer contra Vialidad Nacional, el PAMI, la Anses, el Senasa, el INTA, Banco Nación, la AFIP, etc., y contra el mismo Estado Nacional, se encuentran y encontrarán, respectivamente, con el infranqueable frontón de “la no justicia”.
No es, entonces, una cuestión menor la visualización completa de nuestro bosque. Tampoco es una cuestión menor que la denominada ley de reforma de la justicia federal tenga previsto para nuestra provincia la creación de tres nuevos juzgados (dos en Resistencia y uno PRSP), cinco fiscalías y un Tribunal Oral. Tal vez esto no sea la solución completa e ideal para superar el déficit ostensible del sistema. Pero sin dudas es un valioso paso adelante y más aún cuando la ley (con media sanción) parece inspirarse e insertarse en las buenas intenciones de emprender un auspicioso camino hacia una verdadera federalización del país.
Pero, ¡atento Fioravanti! Todavía no es ley. Falta aún la aprobación de la Cámara de Diputados de la Nación. Al estarse a los trascendidos periodísticos de los medios del país central, sino imposible, la cosa sería muy difícil. Se presagia un áspero debate y la inclinación del fiel de la balanza, finalmente, estará condicionado al mayor o menor grado de adhesión que pueda percibirse de la población en su conjunto.
Reitero, estamos a escasos días de cumplirse un mes de esa media sanción del Senado y sería inminente su tratamiento en Diputados.
Sin embargo, salvo la honrosa excepción de la senadora Pilatti Vergara citada por NORTE en edición del 06-09-20 en la columna editorial de los domingos, página 15/ 16, ningún actor de la política, de la actividad económica, de la cultura, de las corporaciones de profesionales, etc., han hecho ni dicho nada al respecto.
El P.E. y el P.L. local no han hecho ni dicho nada. Las cámaras empresarias y entidades relacionadas con los distintos sectores de la producción y economía autóctona tampoco, al igual que las entidades gremiales de los trabajadores en general. Llamativamente, los Consejos y Colegios de abogados de la provincia, “mutis por el foro”.
El sagrado culto a la duermevela de la siesta nos caracteriza como provinciano. Pero, en la emergencia de la hora, no es necesario ni oportuno sobreactuar ese berretín de identidad. Ojo eh!! “…camarón que se duerme se lo lleva la corriente…”. No vaya a ser del caso que todo lo mejor o todo lo peor que nos depare el resultado final en Diputados, nos sorprenda depositados en la seductora horizontalidad de la fiel y sufriente catrera.
Y las/os diputadas/os nacionales Ayala, Cipolini, Leiva, Massin, Mosqueda, Pértile y Terada tampoco hacen ni dicen nada sobre el asunto. ¿No tienen nada para adelantarle al pueblo del Chaco que los votó, acerca de qué es lo que van a hacer y decir al momento de tratarse la media sanción que les viene del Senado? Será que también a ellas/ os les ha enmarañado el arbusto? ¿Habrán visualizado el bosque? ¿Se alinearan bajo las luces del sol que lo alumbra? ¿O se alienarán al influjo posverdad de las sombras del arbusto?
Estimades, diputades, ¿quo vadis?
Si fuere el caso que les embargase cierta aprensión el otrora idioma universal, permítanme, a modo de respetuosa interpelación, reformularla al son del contagioso ritmo de una obra de la cultura nacional y popular que generosamente nos aportaran los maestros Francisco García Jiménez y Anselmo Alfredo Aieta, a saber: “Te quiero conocer, saber a dónde vas, alegre… que me gritas al pasar: Adiós, adiós, adiós ¿quién sos, a dónde vas? No finja más la voz… descúbrete por fin, tu risa me hace mal”.
Para terminar y en línea con la desordenada mezcla de botánica y metáforas de la presente, me siento tentado a decirles a les muchaches de la política que estaría bueno que nos ayuden a ayudarles, y no menos bueno sería que eviten seguir suministrando pasto a la fauna militante de la antipolítica.
OSCAR ARMANDO VERA DNI 12.104.439 Resistencia










