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Silvia Barredo ¡Una historia de cocina!

Entrevista a fondo con una cocinera de ley, que cuenta su historia de vida y su pasión por la gastronomía.

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Silvia Barredo.

¿Desde cuándo tenés pasión por la cocina? ¿Tuviste un mentor en la familia o fue por otro lado el inicio de tu aprendizaje? 

¡Mi amor por la cocina viene de toda la vida! Crecí en una familia que te demostraba amor dándote, ¡ofreciéndote comida! Mi papá italiano y mi mamá hija de árabes. Ambas culturas tienen recetas que son verdaderos tesoros culinarios y así desde chiquita me gustaba ayudar. Recuerdo los domingos eran toda una celebración, aun ya viejitos recibían a toda la familia, incluidos nietos, y preparaban los platos preferidos de cada uno. ¡Momentos tan gratos!
Ya un poco más grandecita aprendí a preparar postres y tortas de la mano de mi madrina, una gallega divina amiga de mamá, que no tuvo hijos y yo resulté una suerte de hija postiza. Ahí estaba mi pasión un poco disimulada todavía, pero comencé a ser la encargada de preparar las tortas de cumpleaños de toda la familia. Lo disfrutaba mucho. Y ya casada cocinaba para mi familia, era la tarea de la casa que más me gustaba, comencé a hacer cursos en Buenos Aires Catering, una de las primeras escuelas de cocina en Argentina y ya la pasión por la cocina era una hermosa realidad.

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Junto a su hija Silvina.

Junto con tu esposo Eduardo comenzaste esta maravillosa carrera gastronómica en 1995 con la apertura de Ángelo Restaurant. ¿Cómo fueron esos inicios dentro del ámbito comercial?

En el año 1995 comenzó nuestra incursión en el mundo de la gastronomía, con Gerardo mi marido, mi amor y gran compañero, decidimos crear Ángelo nuestro primer Restaurant, teníamos una casa, con buena ubicación, había sido la casa de la abuela Lola, la abuela de Gerardo, trabajamos mucho para capacitarnos y aprender.
Es un trabajo duro estar a cargo de un restaurant, pero creo que nos ayudó la profesión de Gerardo, él es doctor en Ciencias Económicas, es clave saber de este tema. Y yo tuve el privilegio de ir a Francia a L’Ecole le Nôtre para hacer varios stages.

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Silvia Barredo.

Si hay algo que admiro de vos, es que sos de la generación de cocineras que traspasan la pantalla y llegan al televidente de manera cálida, amorosa, con explicaciones que todos pueden comprender. ¿Considerás que venís de la escuela de la gran maestra Choly Berreteaga?


Me nombrás a Choly y me emociono, una grande con todas las letras. Nos conocimos en un viaje a Cuba, un congreso gastronómico por el año 1996, hasta ese momento yo era una ferviente admiradora de Choly, gracias a su sencillez y a su generosidad volvimos amigas de ese viaje y nunca más nos distanciamos hasta el año pasado que decidió partir e ir a cocinar al cielo; justo el día de mi cumpleaños número 62.
Por eso que me compares con ella es el mejor halago que podría recibir. Llegar a la gente es mágico, es para sentirse muy agradecida a Dios, al universo. Creo que la gente nota las buenas intenciones, querer aportar humildemente un grano de arena en el Océano de la gastronomía.

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Silvia y Carola del Bianco.

¿Sentís nostalgia por la desaparición de Utilísima?
Como todo en la vida hay etapas, creo que Utilísima cumplió una etapa, fue transformada por Foxlife y finalmente no se sostuvo. Guardo los mejores recuerdos de todos los proyectos que tuve el privilegio de participar.
Silvia, el año 2000, junto a Graciela Bordín tuviste un programa de TV que rompió paradigmas, Las Redonditas, y tenían un lema Querete como estás y divertite; con Mirta Carbajal armaron Rico y Abundante y con Carola del Bianco Los Ángeles de la Cocina. ¿Me contás un poco de esas preciosas experiencias?
Redonditas fue un gran desafío como cocinera, con Graciela nos divertíamos y el mensaje era sincero. En Rico y Abundante disfruté compartiendo la cocina con Mirta, muy didáctica, cada una con su estilo de cocina aportó todo lo que se necesitaba para el proyecto. Y el programa en FoodNetwork fue la frutilla de la torta con Carola del Bianco, cristalizamos un sueño; algo que se genera en una conversación entre amigos donde todo se fue dando de una manera asombrosa, mi hijo Alejandro, el más chico es creativo, trabaja de eso, y estaba en esa conversación y se ofreció ponerse a cargo del proyecto y así Los Ángeles de la Cocina se convirtieron en una realidad y, se vio en muchos países de Latinoamérica, un gran honor.

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Silvia Barredo.

¿Pensás que hoy en día las recetas que vemos por diferentes medios deberían adaptarse un poco más a todos los bolsillos?
Es verdad que existen muchos restaurantes que ofrecen propuestas y menús pretenciosos que se quieren hacer los sofisticados, no son mis preferidos.

¿Qué cosas no deben faltar en una heladera por si alguien llega de manera imprevista?
En algún momento voy a dar una Master Class referida al mejor aprovechamiento de los alimentos, creo que todos los que hacemos docencia tenemos la obligación en estos tiempos de transmitir nuestros conocimientos para ayudar.
Una herramienta importante es el freezer, siempre digo: el freezer debe ser como un cofre que guarda tesoros, los más preciados; es decir, cuando preparás algo rico prepará el doble y esa mitad recién hecha la guardás en un contenedor o bolsa aptos para el freezer. Te doy ejemplos: si amasás pizza, recién hecha se guarda, no al día siguiente como producto que sobró; así te encontrarás con un producto como recién elaborado.
Lo mismo con empanadas o pastas o tartas, en porciones, para regenerar en el momento que se necesite en el horno, en el microondas.
En la heladera, para una picada podés guardar unos quesos, aceitunas, algún fiambre y vegetales limpios: apio, tomates, zanahorias, para preparar unas crudités.

Sos esposa, mamá, abuela, cocinera de ley. ¿Qué cosas tenés para dar las gracias y a quiénes?

Querido Pablo, este último comentario podría ser interminable, puedo parafrasear a una grande, nuestra amada Mercedes Sosa: “Gracias a la Vida, que me ha dado tanto…”.
Me considero una mujer afortunada, de chica crecí en una linda familia, con Gerardo -mi compañero de ruta-, tuvimos 3 hijos, tres soles, buena gente: Sebastián, Silvina y Alejandro. Y hace 5 años, casi 6 tuvimos un nieto: Eliseo.
Es verdad lo que dicen de los nietos: ¡se aman con locura! Locura porque cuando hablo con él veo los gestos de su mamá, Silvina, o las risas y dichos de alguno de sus tíos Sebastián o Alejandro. Eliseo nos tiene enamorados. Y en tantos años te pasan cosas, tuve cáncer tres veces y lo superé. Mi gratitud es permanente, no lo olvido ni un instante, intento no desperdiciar el tercer tiempo que Dios me otorgó.

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