Coches con motores de otras marcas
Cuando se compra un auto se da por sentado que el motor es del mismo fabricante. Sin embargo hay tantos casos de vehículos con motores “ajenos” que son difíciles de listar.
En este caso son marcas que no tienen nada en común como es frecuente ahora con alianzas como las que tienen Volkswagen y Audi, Toyota y Lexus, o Hyundai y Kia, entre otros.
Sin embargo las sociedades como Renault y Nissan si califican para estos ejemplos sobre todos en modelos considerados “viejos”. Aquí algunos que tienen que ver sobre todo con vehículos fabricados en Brasil que circularon por nuestras tierras.
Fiat motor Chevrolet
En Brasil, uno de los casos más famosos de uso de motores por una marca por otra involucra a Fiat y GM. A partir del año 2000, los dos fabricantes iniciaron un acuerdo que resultó, incluso en el intercambio de algunas plataformas.

El primer automóvil Fiat con motor GM fue el Stilo, lanzado en 2002. Al año siguiente, llegó a las líneas Palio y Doblò. Posteriormente, también se aplicó a Punto e Idea.
Aunque la sociedad se rompió en 2005, la Familia I continuó moviendo productos Fiat hasta 2010. Este motor todavía se fabrica y hoy está equipado con el Chevrolet Spin.
Ford motor VW
En 1987 se crea la sociedad más grande del continente: Auto Latina. Fue un trato entre Volkswagen y Ford, que compartían plataformas y motores.

Así, hasta 1996, cuando se rompió el acuerdo, varios vehículos de una marca recibieron mecánicas de la otra y viceversa. Tal fue el caso de los primeros Escort con motor AP 1.8 y -en Brasil- el Ford Del Rey.
En los años siguientes variaciones del motor AP, más pequeños (1.6) y más grandes (2.0).
VW motor Ford
Auto latina también lo hizo a la inversa con los Gol, Voyage, Saveiro y Parati brasileños que equiparon el motor CHT.

La aplicación más recordada del motor CHT en Volkswagen fue en los primeros Gol 1.0.
Ford motor Renault
Es un dato poco conocido, pero uno de los motores más usados por Ford en Brasil proviene de Renault.

En 1967, cuando la empresa adquirió la desaparecida Willys-Overland que fabricaba bajo licencia francesa esa empresa estaba desarrollando un producto para Brasil basado en el Renault 12.
Al hacerse Ford del control el proyecto se concretó en el conocido Ford Corcel que termino equipado con el motor 1.3 francés y luego con el 1,4 conocido en Argentina.
Renault motor Nissan
Esta alianza data de 2016 y no llama tanto la atención. La mayoría de Renaults conocidos en el Mercosur llevan mecánicas japonesas.
La unidad 1.6 cuatro cilindros y 16 válvulas que Renault denomina SCe es en realidad la misma unidad que, en la línea Nissan, se conoce con el código HR16.
El extinto Fluence era argentino usó un 2.0 similar que llevan Sandero, Logan, Captur, Duster y Oroch
Nissan motor Renault
Hubo vehículos Nissan con mecánica Renault. Uno de ellos fue el March, que entre 2011 y 2015 utilizó un 1.0 de cuatro cilindros y 16V de la marca francesa.

El primer Nissan que usó un motor Renault en Brasil fue el Livina, un 1.8 16V, que era de otra gama, específica del fabricante, y un 1.6 16V, que fue “prestado” del socio.
Esta mecánica no tiene nada que ver con el 1.6 16V que usan las dos compañías en la actualidad.
Peugeot motor Renault
En 2001 Peugeot lanzó en Brasil el 206. En ese momento, casi el 70% de los autos vendidos en Brasil tenían un motor de 1.0 litros, por lo que era impensable ofrecer un hatchback compacto sin esa opción.
El caso es que Peugeot no tenía ningún motor 1.0 y terminó recurriendo a Renault, que acordó vender su motor 1.0 16V a su competidor. El acuerdo se mantuvo hasta 2004.
Fiat motor Hyundai, Mitsubishi Chrysler
No es exactamente que Chrysler, Mitsubishi y Hyundai usan propulsores del otro, sino que los tres tienen una sociedad en el desarrollo de motores de cuatro cilindros, 16 válvulas y desplazamientos que van de 1.8 a 2.4.

La idea era diseñar y fabricar motores de forma conjunta, pero cada empresa podía hacer ajustes al diseño básico. Chrysler llamó a su producto Tigershark; Mitsubishi, 4B1; y Hyundai lo denominó Theta.
Actualmente, cada fabricante produce motores de forma distinta. Fiat entró por casualidad, después de la unión con Chrysler utilizando una variante 2.4 en la camioneta Toro.










