Elecciones en Estados Unidos
Como suele ocurrir cada vez que un proceso electoral se pone en marcha en Estados Unidos, la atención de la comunidad internacional se centra en el escenario político interno de la potencia del norte. Esta semana comenzó la Convención Nacional Demócrata que consagrará la fórmula Biden-Kamala Harris, que intentará vencer a Donald Trump en los comicios del próximo 3 de noviembre. El encuentro, que se lleva a cabo en forma virtual por la pandemia, es seguido con mucho interés también en la Argentina.
Es que, además de la indudable influencia regional (y global) de Estados Unidos, una constante en la relación bilateral entre la Argentina y Washignton es la competencia por la colocación de la producción primaria. Este tema lo desarrolla muy bien el profesor y licenciado en Historia, Leandro Morgenfeld, en su libro “Relaciones Peligrosas. Argentina y Estados Unidos”, donde observa, precisamente, que uno de los factores económicos clave para entender los conflictos con el país del norte tiene que ver con las dificultades de las exportaciones de bienes agropecuarios argentinos para ingresar en el mercado estadounidense, primero por barreras arancelarias y luego por distintas formas de proteccionismo no arancelario, como subsidios, legislación de igualación de costos o barreras fitosanitarias. Morgenfeld advierte que, infructuosamente, la diplomacia argentina no ahorró esfuerzos para destrabar las exportaciones hacia EEUU, pero éstas fueron resistidas en forma sistemática por el bloque agrícola estadounidense que tiene una gran capacidad de presión tanto en el Congreso como en la Casa Blanca. “Las lanas a fines del siglo XIX, las carnes en la década de 1920 o los cítricos en la actualidad enfrentaron el particular proteccionismo estadounidense”, señala el historiador.
Otros analistas y observadores de la relación de Washington con América Latina anotan que el actual presidente Donald Trump mostró durante su gestión una marcada predilección por impulsar políticas proteccionistas en detrimento de los países de la región. Aunque hay que decir también que, en rigor, América Latina nunca representó una prioridad para el gobierno del magnate. Incluso, hay quienes advierten que el escaso interés que mostró Trump hacia los países al sur del río Bravo prácticamente no registra antecedentes en la historia reciente de las relaciones hemisféricas. Sin embargo, la postulación del estadounidense Mauricio Claver-Carone a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), muestra otra faceta de la administración Trump. Es que Claver-Carone, además de ser el actual director para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional, es uno de los asesores con más llegada a la Casa Blanca. Pero eso no es todo: es la primera vez en la historia del Banco Interamericano de Desarrollo que Estados Unidos decide presentar un candidato propio para la presidencia de esta entidad que está integrada por 26 países de América Latina y el Caribe, más Estados Unidos, Canadá y otros 20 países donantes. El dato relevante en este caso es que con la candidatura de Claver-Carone EEUU no respeta la tradición que viene del año 1959 y que permitía que ese cargo sea ocupado por un postulante latinoamericano.
Con este escenario de fondo en las elecciones del BID, el gobierno argentino se pronunció a favor de que la asamblea que debe elegir al nuevo presidente de la entidad, convocada para septiembre, se postergue hasta 2021, como ya habían propuesto la Unión Europea, Chile y México. A la vez, ratificó como candidato a ocupar el cargo al secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz. De esta manera, si se posterga la asamblea del BID para marzo un hipotético triunfo de Biden en los comicios de noviembre podría dejar fuera de carrera a un candidato con pocas simpatías hacia la región y más interesado en reducir la creciente influencia de China en América Latina y el Caribe, usando para ello el poder que otorgan la capacidad de otorgar créditos de más de 10.000 millones de dólares anuales que tiene el BID.
Las elecciones del próximo 3 noviembre en Estados Unidos también serán importantes para la Argentina y los demás países de América Latina y el Caribe. En ese sentido, la llegada a la Casa Blanca de Joe Biden podría, llegado el caso, ser más beneficiosa que la reelección del ya conocido Donald Trump. Por ahora, las encuestas muestran una clara ventaja del demócrata por sobre el candidato republicano.










