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CARTA DE LECTORES

Hace un minuto volaron la AMIA

Señor director de NORTE:
El 18 de julio de este año se van a cumplir 26 años de aquel tristísimo día cuando se produjo el atentado terrorista más terrible y sangriento de toda la historia argentina. Aquel 18 de julio de 1994 a las 9 horas 53 minutos, el corazón de todos los argentinos se detuvo conmocionado por el tremendo atentado explosivo a la Mutual Judía de Argentina.
Fueron asesinadas 85 personas: siendo 77 argentinos, 6 bolivianos, 2 polacos, 1 chilena y 1 cuyos datos de filiación se desconocen hasta ahora.
Estas personas se encontraban en el lugar buscando un trabajo, y otros contención o asistencia de algún tipo. También murieron personas que pasaban por el lugar.
La AMIA fue una entidad creada en 1894 como Jevrá Kedushá, cuya primera y más importante actividad fue crear las condiciones para dar cumplimiento a la tradición judía, siendo lo primero crear un cementerio comunitario. A partir de la década del 20 la inmigración creció y se convirtió en el espacio de articulación y participación de todos los judíos de nuestro país.
El atentado fue algo terrible e impactó grandemente en nuestra idiosincrasia de paz de todos los argentinos. Porque nunca más podremos pasar por la vereda de alguna entidad judía sin ver esos murallones de hormigón armado y las vallas en la calle. Se llevaron nuestra paz conseguida con mucho sacrificio.
No puedo evitar pensar en el minuto 52 de las 9 de la mañana de aquel 18 de julio, cuando 85 seres humanos, en su mayoría argentinos, desarrollaban sus tareas habituales y tenían padres, madres, abuelos, hermanos y tenían sueños de todo tipo para su futuro. Un futuro que unos asesinos cortaron y extirparon de sus vidas con una tremenda carga explosiva colocada dentro de una camioneta que entró en el frente de la mutual.
Viene a mi mente un recuerdo muy triste de un acto por el atentado hace algunos años en el Templo Judío de la calle Ameghino, cuando a cada uno de los presentes se le entregaba un clavel blanco con el nombre de una de las víctimas. A mí me dieron una tarjeta y el clavel con el nombre de una mujer. Y por mucho tiempo después, aún lo hago, me puse a pensar en cómo habrá sido su vida, su familia, sus sueños, sus anhelos y deseos. Pienso en el momento en que iba a su casa a encontrarse con los suyos y disfrutar en familia, pero todo eso quedó trunco por la mente de unos asesinos fundamentalistas y lo peor, ayudados por argentinos.
A los planificadores del terror y el fundamentalismo nada les importó, solo querían dar rienda suelta a su odio y fanatismo contra una entidad judía, que ellos odian con toda su alma oscura y sucia. Pero me duele, y mucho que haya habido una llamada “conexión local” donde compatriotas ayudaron a materializar el atentado, olvidándose de que mataban a hermanos argentinos en suelo argentino con ese accionar. Sabemos que el verdadero motivo de esto fue su visceral odio hacia Israel, ya lo demostraron en el atentado a la Embajada de Israel.
Quiero hacer mención a un párrafo de una carta escrita por el doctor Guido Maisuls y se llama “Elegirás la vida - Ubajarta Bajaim” que me impactó por su trasfondo filosófico sobre un pueblo que conoce mucho de graves tropiezos y persecuciones a través de su historia y siempre se ha puesto de pie. Sigue diciendo: “se equivocan muy grande estas fuerzas retrógradas y oscurantistas del Islam ya que el apego a la vida es realmente la verdadera fortaleza de Israel y no es un invento sino que fue una herencia de los valores judíos, son valores ancestrales del pueblo judío sobrevivir a las condiciones más adversas y extremas. Teniendo que optar permanentemente entre la vida y la muerte”.
No tenemos que olvidar que este atentado fue perpetrado en nuestro país, contra una entidad judía y me atrevo a decir contra toda la humanidad. Por eso tenemos que erigirnos todos nosotros en las 85 voces que ya no están pero siguen latiendo o deberían hacerlo en todos los corazones.
Cada uno de nosotros, queridos amigos lectores, tenemos que tener a flor de labio el grito de “justicia” que parece haberse diluido hace rato de este hecho. Y a pesar de los dichos de las ciencias criminalísticas que dicen que el tiempo borra toda huella y cuando más transcurre hay mucho que quedará en el olvido, en el atentado a la AMIA cada día, cada semana, cada mes y cada año se acrecienta más y más el deseo de su esclarecimiento.
Tengamos bien firme la memoria y ejercitémosla, porque debemos tener presente como si hiciera un minuto que volaron la AMIA.

CARLOS ALBERTO CÓRDOBA
DNI 12.172.315
GUILLERMINA CÓRDOBA
DNI 37.704.268