Los puentes de Rande y General Belgrano se vuelven a encontrar
En la bella Galicia, logrando salir de a poco del Covid-19 que atravesamos, intentando volver a la “nueva normalidad” y despejándome de las actividades de la maestría en marketing que me encuentro realizando en el viejo continente, de repente, tomando mate en “el mejor banco del mundo” de Vigo, España, me encuentro frente a un puente que me resulta muy familiar, como si ya lo hubiera visto desde siempre, a pesar de ser mi primera vez en este lugar.
Licenciado Franco Calvo*
¿Cosa rara, no? Por dentro, sentía que lo conocía desde hace mucho tiempo y eso despertó algo en mí, lo que me llevó a preguntar a gente de la zona si lo que estaba enfrente a mis ojos era el Puente de Rande. Automáticamente, al confirmar lo que había pensado, pude verme en 2016, preparando mi tesis de grado de la Licenciatura en Administración de la Universidad Nacional del Nordeste, donde lo había estudiado con mucho entusiasmo, sin saber que el destino me iba a poner cara a cara con él. Ustedes se preguntarán ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Aquí les dejo la explicación.

La tesina que realicé se centra en un “Análisis de la Planificación Estratégica Territorial de la Provincia del Chaco”, tomando en cuenta principalmente el Plan Estratégico Territorial de la Provincia del Chaco, creado en 2013. El mismo resalta la creación de proyectos estructurales de suma importancia para el desarrollo de nuestra región. Ciertamente, un punto estratégico y neurálgico es el puente General Belgrano, que conecta nuestro Chaco con la provincia hermana de Corrientes.
Dicha tesina de mi autoría destacó, entre otros proyectos estructurales, la importancia de hacer algo con nuestro puente Belgrano, debido a la gran afluencia de automóviles y al crecimiento demográfico sostenido de la población, siendo éste pieza clave como puerta de entrada al NEA; es ahí donde aparece su hermano mayor y modelo, el “Puente de Rande”.

En el desafío de abordar un tema que no es estrictamente de mi área, encontré en mi camino gente estudiosa y preparada que me ayudó y me tendió una mano para este ambicioso análisis. Entre ellas, el actual decano de la Facultad de Ingeniería Ing. José Basterra, y también el exintendente de Resistencia y actual presidente del Nuevo Banco del Chaco, Ing. Rafael González.
Cabe destacar que ante la propuesta de incrementar la conexión entre las provincias, la idea base fue y es actualmente crear un segundo puente Chaco-Corrientes. Sin embargo, al ahondar en el tema, “Rafa” me habló de un estudio que habían hecho con otro colega suyo, el Ing. Jorge Bernal, tras el cual presentaron una propuesta intermedia e innovadora, imitando el ejemplo de este puente gallego.
El puente de Rande originariamente contaba con cuatro calzadas, es decir dos por lado, hasta que notaron que esa cantidad resultaba insuficiente, y por ello decidieron aumentar dos calzadas más, una por lado, quedando hoy en día tres calzadas en cada mano. Durante el proceso de ampliación se mantuvo en todo momento la disponibilidad del uso del puente. Esta obra produjo resultados increíblemente favorables, incrementando un 42% de su capacidad, rapidez en los desplazamientos, entre otros beneficios.

La propuesta hecha por nuestros ingenieros es verdaderamente similar: se basa en no avanzar con la creación de un segundo puente interprovincial, lo que supondría muchísimos más costos y tiempo, sino que aumentar el ya existente en dos calzadas más, quedando un total de cuatro. Además de ser más beneficioso para el tránsito en términos de reducción de tiempos, accesos y atascos, la ingeniería preexistente que presenta nuestro General Belgrano es incluso más accesible para realizarlo que su pariente de España, conformando no una obra de remodelación utópica e inalcanzable, sino todo lo contrario.
La raíz y motivación de mi tesina ha sido determinar, contrastar y ubicar los diversos proyectos estructurales en una matriz de negocios, llamada Matriz Boston Consulting Group, utilizada en todo el mundo en el ámbito empresarial. La misma mide las Unidades Estratégicas de Negocios para diferenciar las distintas estrategias organizacionales, en función a la tasa de crecimiento potencial y la participación de mercado. Sin embargo, en este trabajo readaptado y redefinido por mí para el ámbito público, he creado una matriz de proyectos estructurales, diferenciando los diferentes proyectos entre el grado de tratabilidad del problema y el relativo soporte (apoyo) público.
Sin profundizar demasiado en el trabajo ni hablar con mucho tecnicismo, lo que se pudo demostrar es que cuando existen proyectos estructurales con soporte público alto, es decir, de suma importancia para la población y con necesidades a cubrir con celeridad, independientemente de si la tratabilidad del problema es alta o baja, más temprano que tarde, se tienen que llevar a cabo. Un claro ejemplo es la realización del “Plan de Defensa contra las Inundaciones”, llevado a cabo en la ciudad de Resistencia, que costó mucho trabajo, estudio y tiempo, pero se pudo llevar a cabo satisfactoriamente, gracias a verdaderas políticas de Estado.
Está más que claro que, cuando hablamos de proyectos de gran envergadura como, en este caso, una ampliación del puente General Belgrano, es imprescindible que nuestros gobernantes actuales y futuros tomen conciencia del gran impacto positivo que puede llegar a tener la ejecución de estos proyectos estructurales, independientemente del gobierno de turno.
Las cartas ya están sobre la mesa, hay estudios para poder avanzar y llevarlos a cabo. De esta manera puede ser que finalmente, en un futuro no muy lejano, se encuentren definitivamente el Puente de Rande y el General Belgrano.
*Magistrando en Marketing










