Camino a los cien días
“La ciencia ha eliminado las distancias, pregonaba Melquíades. Dentro de poco, el hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier lugar de la tierra, sin moverse de su casa” (Gabriel García Márquez).
Rodrigo se puso la camisa blanca, blanquísima, que su madre le había preparado. Los zapatos negros, brillantes, el pantalón azul, la escarapela en el pecho. ‘Dale, que empiezo a grabar para mandarle a la seño‘, le dice su madre. Cuando terminó de recitar parte del verso que le asignaron, se puso a llorar. ¿Cuándo voy a poder estar con mis compañeros de la escuela, mamá?‘, le preguntó. ‘Hijo, no sabemos...te presto mi celular, mandales un mensaje ya que pronto podrán verse‘, le respondió.

Casi cien días de cuarentena en la Argentina van mostrando los lados ocultos de nuestra sociedad, como también elevan valores de quienes como parte de vida lo han sostenido como una cuestión innata.
Ayer intendentes de varios municipios chaqueños se comunicaban con este periodista contando acerca de las medidas que se adoptan para frenar el ingreso del virus donde aún no hay casos. Todos tienen un gran problema: ‘La gente no entiende‘, dicen casi al unísono.
Urge, como una necesidad extrema, establecer metas claras en el interior del Chaco porque es el que produce la materia prima, el que genera los recursos y sostiene la economía de la provincia. La actividad foresto industrial, la cosecha de algodón, la miel, el girasol, la horticultura y la ganadería sostienen a esta provincia golpeada por la pandemia del coronavirus que trajo muerte, dolor, y mostró las mezquindades también.
Pero es el momento de levantar bandera y empoderar a los que producen, dejando de lado las disputas absurdas de espacios políticos y de las chicanas reñidas con la moral y las buenas costumbres.
El Chaco necesita de personas de buena voluntad para soportar esta crisis tremenda, que no la esperábamos. Ese es el desafío, y el sector de la producción primaria tiene mucho para aportar, pero hay que sacarle el pie del cuello. El comercio y los servicios sentirán ese efecto. Esto hará que las consecuencias de la grave pandemia no golpee tanto. Los niños -que ayer prometieron lealtad a la banderaesperan que les dejemos un buen ejemplo como argentinos.










