Las obras se retoman a cuentagotas en la provincia
Lenta reactivación de la actividad en el sector público tras dos meses de pandemia. En cambio, la construcción privada sigue paralizada.
Luego de dos meses de paralización total, las obras públicas de peso en la provincia vuelven lentamente a la actividad con protocolos de seguridad para sus obreros. Así lo confirmó a NORTE el secretario general de la Uocra Seccional Chaco, Mariano Velasco, quien celebró la reactivación a pesar de que la misma va “a paso lento”.
En este sentido, Velasco detalló que las obras públicas que se retomaron la operatividad a principios del mes de junio. Una de ellas es la refacción de la Ruta Nacional 11, que ya lleva varios años sin concluir, tiene a unos 80 trabajadores operando actualmente.

Otra obra que cuenta con buen ritmo de avance es el Electroducto extra de alta tensión entre Rincón Santa María y Puerto Bastiani, la cual garantizará provisión eléctrica para todo el NEA con más de mil megas de transporte eléctrico. Esta obra también cuenta con 80 trabajadores en actividad, “la cual esperamos finalizar para octubre de este año”, añadió Velasco.
Por último, el segundo acueducto tiene 50 trabajadores operando, “todos bajo un estricto protocolo de seguridad, y eso es lo que le lleva tiempo a las empresas para incorporar gente, por el tema del distanciamiento”, agregó el representante de los obreros de la construcción.
A su vez, Velasco reiteró que “algo se está reactivando, no como queremos pero lentamente vemos reactivación”, y agregó que el porcentaje obras públicas activadas en la provincia es de 60 por ciento. En cuanto a la cantidad de afiliados, en el Chaco hay 4300 en actividad en relación de dependencia. En este sentido, el dirigente sindical afirmó que la cantidad registrada en mayo “nos demuestra que estamos recuperando bastantes afiliados”.
Para Velasco, esto se debe que en los primeres meses “hubo una enorme decadencia en la construcción que venía siendo arrastrada de los últimos cuatro años”, donde llegaron a registrar solo 1500 obreros afiliados para el mes de marzo, lo que significa un importante repunte en el final del primer semestre.
LA OBRA PRIVADA, EN COMA
Por otra parte, el sector privado de la construcción no corre la misma suerte que la obra pública, debido que el freno de la actividad sigue perjudicando en ese sector que lleva una contracción de varios años. Sobre esto, Mateo Alemán, representante del Centro de Empresas Constructoras, aseguró que la construcción privada “no arranca desde el 2015”, y sostuvo que este parate “no es un problema del Covid-19”.
Alemán describió que en el 2015, el sector de la construcción privada tenía 15 mil trabajadores registrados, y en 2019, al finalizar el Gobierno de Mauricio Macri, “cerramos con menos de 3 mil, y hoy estamos con menos de mil trabajadores registrados en la pandemia”, lamentó.
Además, Alemán indicó que cuando terminó el 2015 quedaron a reactivar 7 mil viviendas, de las cuales solo se construyeron menos 3 mil en 4 años. En este sentido, manifestó que “hay 4500 viviendas en la provincias que están pendientes de la voluntad de los Gobiernos nacional y provincial para que se puedan finalizar”.












