Más hogares endeudados
¿Cuáles son las posibilidades reales de recuperación del consumo una vez que culmine la cuarentena? Las distintas respuestas que se ensayan frente a esta pregunta varían según el análisis que se haga. Sin embargo, la mayoría de las proyecciones económicas tienen en común un dato de la realidad: la mayoría de los hogares argentinos acumuló más deudas en los últimos meses.
Según una encuesta realizada por el Centro de Economía Regional y Experimental, una consultora que se dedica a estudiar mes a mes cómo afrontan los hogares argentinos los diferentes consumos y gastos que tienen en forma cotidiana, nueve de cada diez familias se han endeudado durante el mes de mayo. El sondeo reveló, además, que dentro de este panorama general, la deuda que más creció es la deuda no bancaria, es decir aquella que no se establece con entidades financieras.
A esta conclusión llegaron los autores de la encuesta luego de cruzar los datos que arrojó el relevamiento (realizado entre 6089 hogares de todo el país entre el 17 y el 22 de mayo pasado) con cifras oficiales del Banco Central. Este trabajo tuvo como objetivo conocer el impacto socioeconómico de la pandemia en las economías de los hogares argentinos y visualizar las posibilidades de recuperación del consumo cuando se declare el fin de las restricciones impuestas para prevenir la propagación del virus. El estudio mostró que la deuda de las familias creció un 9,5 por ciento en su totalidad, es decir que casi un millón de hogares adquirió más deuda entre abril y mayo pasado.
El informe de la consultora indica, por otra parte, que encabezan el ranking de deudas no bancarias en los hogares las deudas contraídas por impuestos y servicios. Dentro de los servicios se incluyen los consumos de electricidad, gas, Internet y telefonía. Estos dos últimos rubros mostraron un notable incremento en el uso en el hogar durante la cuarentena, ya que se trata de servicios que han sido muy utilizados por los adultos (por razones laborales) y sus hijos (en plataformas de educación a distancia y entretenimiento), lo que hizo que este tipo de gastos se incremente en forma significativa respecto de meses anteriores al inicio de la cuarentena.
Se comprobó además que, en segundo lugar, se ubican las deudas y préstamos que las familias tomaron en su entorno más cercano, es decir con familiares, amigos o conocidos, y en tercer lugar las deudas conocidas como fiado, que se contrajeron con pequeños comercios de cercanía en donde la transacción se caracteriza por la confianza que existe entre el comprador y el vendedor. El informe observa además que otros gastos, como el pago de expensas o el pago de cuota de colegios privados, también mostraron incrementos que se hicieron sentir en los bolsillos de la mayoría de las familias consultadas.
Otro dato que arroja la encuesta es que la mitad de las familias encuestadas dijo que se endeudó por la cuarentena, mientras que un cuarto más de ellas se endeudó antes o durante la cuarentena y esto también es un dato revelador: en promedio las deudas de las familias rondan los 150.000 pesos por familia. Los autores del sondeo advierten que cuando se habla de deudas no bancarias el problema es que, si se deja a un lado los impuestos y los servicios, es una situación donde no hay normativas porque hay un acuerdo de partes y, por lo tanto, en esa informalidad puede ser que esa deuda se termine pagando con importes que dupliquen o tripliquen la deuda inicial, con intereses que tampoco están regulados por algún marco normativo vigente.
De acuerdo con el informe, lo más frecuente en mayo fueron los atrasos en impuestos, que acumularon deudas por 149.270 millones de pesos, 48,6 por ciento más que en abril. Por otra parte, tanto en abril como mayo las familias dejaron de pagar impuestos como el inmobiliario, patentes y otros nacionales. Explica ese item el 23,5 por ciento de la deuda no bancaria actual. Además, son casi 6,9 millones de hogares con algún tributo adeudado al 22 de mayo, ya sea nacional, provincial o municipal, frente a 6,3 millones que había en abril. La deuda promedio fue de 21.590 pesos por hogar.
Son datos que no deben ser pasados por alto a la hora de pensar alternativas para reactivar la debilitada economía argentina que, sin dudas, necesitará políticas que ayuden a aliviar los bolsillos de las familias.










