Las fábricas de cerveza artesanal, castigadas por la pandemia
Emprendedores del sector resaltan que desde que empezó el aislamiento cocinaron 200 litros, cuando antes eran 2.600 por mes.
Las fábricas de cerveza artesanal es otro de los tantos rubros afectados por la pandemia y una cuarentena que se les hace cuesta arriba.
El sector que tuvo un gran crecimiento en los últimos años acusó el impacto de un virus imprevisible que obligó a la comunidad a permanecer en sus hogares y que trajo consigo el cierre de bares y restaurantes.

Ante la crisis, tuvieron que ingeniárselas para a duras penas subsistir en medio de la caída casi total de ventas. Stella Maris Lavia es una emprendedora de cerveza artesanal en Resistencia, propietaria de La Pinta y caso testigo de esta realidad.

En diálogo con NORTE, Lavia comentó que desde la declaración de aislamiento (18 de marzo) en la provincia, las ventas cayeron un 90%: “Subsistiendo es la palabra que nos define en este momento”.
“Al principio incluso cayeron un 95%, pero los clientes lograron adaptarse a nuevo mecanismo de compra. Lo que estamos generando no alcanza para absolutamente nada, ni para pagar luz, agua ni impuestos. Sólo para nuestros gastos y algún que otro insumo”, comentó la emprendedora.
Su empresa elaboraba entre 2.400 y 2.600 litros mensuales de cerveza artesanal, pero desde el inicio de la cuarentena hasta la fecha -poco más de dos meses- sólo cocinó 200.
“Esto nos golpea, vivimos en una incertidumbre constante con cada anuncio del gobierno. Entendemos la situación, pero lo peor es que todavía no vemos la luz al final del túnel y pensar que cuando todo vuelva a la normalidad, cuánto tiempo tardaremos en recuperar lo perdido, pagar deudas y mínimamente volver a lo que éramos antes de la pandemia”, concluyó Lavia











