Palito Cabral, batallador de sus propias gestas
A Julio Cabral todo el mundo lo conoce como Palito. Aunque en realidad, para buena parte de quienes lo reconocen es simplemente “el señor de las escarapelas” y de otros símbolos patrios que vende para sumar unos pesos al presupuesto familiar.
Este trabajo ocasional, que él encara con mucha responsabilidad y cariño, se hace visible en las fechas patrias (sobre todo las que considera principales: 25 de Mayo, 9 de Julio y Día de la Bandera).

En esas jornadas, Palito se levanta temprano y se dirige hacia el punto de celebración. Dependiendo de lo que haya podido adquirir, ofrece escarapelas o banderas.
Como a tantos cuentapropistas, la cuarentena lo está golpeando duro. Ayer salió con la ilusión de que un buen día le permitiera aliviar por un rato la situación económica de su familia. Pero no pudo ser.
“No se vendió mucho, había poca gente”, cuenta. Es que las prevenciones por el coronavirus hicieron que los actos oficiales sean sólo simbólicos, como sucedió ayer con el aniversario de la Revolución de Mayo.
Palito tiene 70 años, y en 38 de ellos la venta en festejos nacionales lo ayudó a calmar las necesidades de su hogar.
De pocas palabras -quizás temeroso de alguna represalia por su venta ambulante en plena pandemia-, ahora espera que el 20 de junio lo reciba una realidad diferente.










