Como maneja Europa la caída de ventas
Millones de personas en todo el mundo están sin trabajo o con sus ingresos reducidos por la pandemia, en ese contexto las automotrices se preguntan cómo recuperar ventas y amortizar miles de millones invertidos en desarrollos que ni siquiera han visto la luz.
Tan solo en España hay cifras abrumadoramente negativas: 69,3% de caída de patentamientos de vehículos nuevos en el mes de marzo y cierre temporal de la mayoría de los concesionarios –que emplean a más de 160.000 personas en ese país y que ha supuesto que el 90% (150.000 empleados) esté afectado por un ERTE-.

El Expediente de Regulación Temporal de Empleo, abreviado y también conocido popularmente como ERTE, es un procedimiento mediante el cual una empresa en una situación excepcional busca obtener autorización para despedir trabajadores, suspender contratos de trabajo o reducir jornadas de manera temporal, cuando atraviesen por dificultades técnicas, organizativas que pongan en riesgo la continuidad de la compañía

En este sentido, según datos proporcionados por Marta Blázquez, vicepresidenta de Faconauto (la patronal de las asociaciones de concesionarios de automóviles), “los concesionarios dejarán de facturar más 2.500 millones de euros en estos dos meses de parálisis”y eso es solo en un país. En Italia y Alemania se atraviesan situaciones similares de caída de ventas y pérdida de puestos de trabajo.
Mirando a China
China fue el primer país en sufrir todas las consecuencias de la pandemia y el primero en salir de las restrictivas medidas de confinamiento. Es un buen termómetro de lo que podría ocurrir alrededor del mundo. En el gigante asiático según un medio confiable como Automotive News, que se está produciendo el esperado efecto rebote, y están aumentando las ventas de automóviles nuevos, sobre todo por el miedo que impera en la población a un posible contagio en los medios de transporte públicos, lo que ha empujado a gran parte de la población a recurrir al vehículo privado. El miedo al contagio precisamente en sitios públicos ha tenido también como consecuencia en China que cada vez más concesionarios apuesten por las visitas virtuales.

Ayuda estatal
Desde abril fabricantes, proveedores, concesionarios, talleres, renting, alquiladoras y actividades de reciclaje y desguace que componen toda la cadena de valor del sector, así como otras asociaciones de vehículos de motor vienen negociando con el gobierno español un “Plan de Choque Nacional de apoyo al sector”, en el que “serán necesarias medidas de impulso a la demanda, que ayuden a la recuperación global del mercado y sus servicios, que promuevan la renovación del parque con todas las nuevas tecnologías disponibles e impulsen el cumplimiento de los objetivos medioambientales del sector considerando que cada semana se dejan de fabricar 50.000 coches y se dejan de vender 20.000, dice la industria.
Miguel Carsi, CEO y presidente de Toyota España, (una empresa fiel a sus políticas globales) pronostica que se volverá a la normalidad “entre el tercer y cuarto trimestre del año. Es probable que este año, el mes de agosto sea un mes con una activación comercial más alta de lo normal”, aseguro a la revista Autobild. Algo que las empresas quieren -entre todas las medidas- es que se relajen las fuertes medidas anticontaminación puestas en vigencia este año para fabricar más rápido y más barato apuntando a una recuperación para 2022.
“A lo largo de la Historia se han producido cambios tecnológicos que han modificado el entorno industrial, y este será uno de ellos, similar al que se produjo hace cien años cuando el modelo de tracción animal fue sustituido por los automóviles” aseguró Miguel Córdoba, profesor agregado de Economía Financiera en Universidad CEU-San Pablo
En Argentina
Luego de haber llegado casi al record de 1 millón de autos en el año 2013 la industria local se debate entre la vida y la muerte por causa de la pandemia.
Las ventas de automotores en Argentina cayeron en abril al menor nivel histórico a causa de la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus, informó el jueves pasado la cámara comercial del sector.
"La situación de aislamiento social preventivo y obligatorio y el cierre de los registros automotores generó un abril con el nivel más bajo de la historia de la actividad", indicó la entidad empresarial. El mercado automotor ya sufría una fuerte caída por la recesión en que está sumido el país desde hace casi dos años, con ventas totales de 459.592 vehículos el año pasado, un 42,7% menos que en 2018.
La actividad comercial automotriz necesita medidas "para que la situación no se torne insostenible en el nivel de empleo, producción y venta", señaló Acara. El récord histórico de ventas rozó el millón de unidades en 2013 pero desde entonces comenzó un declive que se aceleró en los últimos dos años.










