En geriátricos se agudiza el ingenio para sobrellevar el aislamiento
Las puertas se cerraron días antes de la declaración de cuarentena general.
Por la prevención del coronavirus Covid-19 en 26 residencias de atención permanente o larga estadía de la provincia se suspendieron salidas de vecindario y visitas de familiares. El contexto actual también cerró la admisión o ingreso de adultos mayores.
“Es una situación que lamentablemente nos aleja de lo que deseamos, pero si hay urgencias coordinamos una contención apropiada según el caso”, explica la directora de Adultos Mayores del Chaco, Wally Solís. En el caso de poblaciones rurales las autoridades aseguran que con otras áreas de gobierno se garantiza cobijo y aislamiento por 15 a 20 días hasta definir el destino. A más de un mes de la declaración de cuarentena, el personal que trabaja en los hogares busca sostener la rutina y levantar el ánimo.

“Se organizan juegos y se busca que participen en actividades recreativas”, describe Solís. Además, en dos centros de día se entregan viandas a una parte de la misma población. Los dos dependen de Desarrollo Social y funcionan en Makallé y Corzuela. En la provincia las residencias atienden a unos 650 adultos mayores, que provienen de una diversidad de contextos. Aunque la mayoría no tiene parientes, sí mantiene relación con ‘el afuera’.
Tal vez por eso la directora remarca que “en todos los casos el personal que atiende cumple con medidas de bioseguridad mayores a las habituales y un estricto protocolo para quienes ingresan desde el exterior”.
Las mismas indicaciones rigen para centros privados donde no se abre la puerta a concurrentes hasta nuevo aviso. “La gente lo aceptó y se promueven cuadernillos de actividades con consignas para hacerlas en familia”, describe Laura Strugo de la fundación gerontológica y centro recreativo Puente a la Vida.

Aunque reconoce que el aislamiento es un asunto preocupante porque se generan carencias importantes de contactos afectivos, actividades que entusiasman, pequeños proyectos y estímulos que contribuyen al bienestar.
“El sistema emocional no es externo a la salud ni secundario al cuerpo. Al contrario, está absolutamente vinculado a la supervivencia y es de un valor insustituible para anunciar estados internos que, de persistir, alteran también el sistema inmunológico”, agrega.
Según el caso, e independientemente de la edad, aconseja que de la misma manera que se atiende si hay fiebre o tos, un familiar o cuidador debe revisar cómo está afectando la situación, y evaluar la necesidad de modificar condiciones de vida o medidas que se están tomando.










