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Trabajo remoto en aislamiento

“Tradicionalmente aprendimos que trabajar era ir a la oficina, trabajar 8 horas y volver a la casa, sin duda, la mayor parte de nuestra vida era en torno al trabajo”, recuerda Valeria Cividini de la ciudad de Resistencia. Quien nos cuenta su experiencia de trabajar de manera remota.

Hace casi 4 años decidí crear Linknea una Consultora en Desarrollo Organizacional con dos niños pequeños y mucha gente diciéndome que estaba loca dado que era Gerente de una multinacional. Hoy con tres niños puedo afirmar que gane tiempo para ellos, para mi familia, para mis amigos y sobre todo para mí.

Así que estoy acostumbrada a trabajar desde casa, pero si bien mucho lo hacemos en línea, con mi equipo teníamos reuniones semanales, entrevistas laborales presenciales, capacitaciones en empresas, reuniones de clima laboral, en fin, un montón de tareas que hoy tuvimos que seguir realizándolas desde este aislamiento.

Más allá de lo difícil o no que sea esta forma de trabajar, se vuelve aún más complicada cuando tenemos que aislarnos, encargarnos de la casa, los hijos y todos estamos en casa.

Particularmente en mi caso con 3 hijos pequeños una de las cuales tiene 9 meses, resultó complicado, pero no por ello imposible. ¿Cómo lo logramos con mi equipo? Cumplimos con algunos tips que les pueden servir.

Preparate un espacio de trabajo que solo lo vas a utilizar para trabajar.

Establecé objetivos claros y precisos que debés cumplir por día, semana, mes. Todos los lunes les paso lo que deben hacer en la semana, lo que logramos la anterior y nos reunimos por alguno de los medios virtuales para definir detalles.

Disponé un horario, una rutina o varias que te motiven y un horario que puedas cumplir.
Planificá cada día. No podés ir a ciegas, tenés que saber qué vas a hacer cada día. Lo ideal es que la noche anterior dediques 5 minutos a escribir de forma muy específica lo que vas hacer el día siguiente.

Vestite como si te estuvieras por ir a la oficina, no trabajes en piyama.

Evitá las distracciones, en tu rutina diaria debés definir un par de momentos al día para tratar con el correo electrónico, las llamadas telefónicas, el acceso a las redes sociales, la lectura de blogs, el envío de WhatsApps, etc. Si mantenés todos estos frentes abiertos durante todo el día tu productividad tenderá a cero.

Utilizar una metodología de organización, hay varias aplicaciones que pueden servirte, te permitirá mantener el flujo de trabajo necesario para avanzar tus proyectos y objetivos actuales.

Si debés reunirte con tu equipo de trabajo, organizá bien la agenda de reunión con directivas claras, metas, objetivos alcanzables y conversaciones que no duren más de 40 minutos, donde al finalizar todos los temas queden resueltos y no haya dudas. Y por supuesto dedicate una parte de tu día a hacer gimnasia o algún hobby ya que si te organizaste bien y ordenaste tus horarios podrás hacer tu trabajo y disfrutar de tu vida.

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