Los 87 años de Hindú Club
Tuvo su inicio con socios descontentos de Regatas y hoy cuenta con un gimnasio para la práctica de varios deportes, pileta y sede social.
Atravesando una epidemia mundial que quedará en la historia, hoy el Hindú Club, entidad señera de Resistencia y el Chaco, cumple 87 años. Su enclave hoy en un predio ubicado en Franklin 47, pero con salidas a la avenida Alberdi y Frondizi. El club cuenta con un gimnasio para la práctica de los más variados deportes y espectáculos, una pileta de natación y sede social.

UN LARGO PEREGRINAR
Un grupo de socios del Club de Regatas Resistencia, descontentos porque no contaban con el beneplácito de las autoridades para la práctica de su deporte favorito, el básquetbol, decidió juntarse para dar nacimiento a lo que hoy es el Hindú Club de Resistencia.
Ese encuentro se desarrolló en el domicilio particular de don Antonio Alemís, en la calle Donovan 251, un 11 de abril pero de 1933.
Las versiones sobre el nombre que se pondría a la institución indican -la de mayor sustento- que uno de los socios fundadores propuso que lleve el mismo nombre de un club ubicado en Don Torcuato, provincia de Buenos Aires, Hindú Club.
Don Antonio, un amante de las cosas chaqueñas fue el que propuso que el color de la camiseta: ‘Verde, como nuestra llanura‘.
Los primeros tres años el novel club funcionó en la propia casa de Alemís, y tres años más tarde se trasladaron a una cancha que construyeron en la calle Hipólito Yrigoyen 278.
Más tarde pasó a ocupar el predio donde hoy se levanta la Casa de Gobierno, en la esquina de la Avenida 25 de Mayo y Bartolomé Mitre, frente a la plaza. Con el inicio de la construcción del gigantesco edificio que alberga al poder ejecutivo provincial, mudaron a Lisandro de la Torre y Edison (luego Uruguay, Antártida Argentina y finalmente Arturo Illia).
Fue ese el lugar donde Hindú Club alcanzó un desarrollo pleno desde el punto de vista deportivo e institucional, contando con natatorio, canchas de bochas techadas, dos de básquetbol, sede social y dependencias administrativas.
La historia señala que toda esa infraestructura fue construida en terrenos de Pablo Luis Boschetti, quien antes tenía allí una carpintería. El fotógrafo recibió una oferta del intendente justicialista Egidio González, quien deseaba tener el estadio municipal de deportes, y vio las instalaciones de Hindú Club como ideales por su ubicación.
HISTORIA HERIDA
La entidad recibió 26.000 pesos de compensación, pero 16.000 fueron para Boschetti, saldando esa deuda de honor contraída con quien solventó gran parte de la infraestructura. Con el resto del dinero se compró un juego de camisetas de un verde espectacular, con letras bordadas que eran únicas para la región.

Si bien los socios de Hindú podían utilizar libremente las instalaciones, el sentido de pertenencia quedó herido. Por ello los intrépidos dirigentes del ‘Verde‘ se reunían y jugaban en Sarmiento 450 en un terreno que les pertenecía a la familia Camors. Allí armaron una canchita a la que mucha gente se acercaba, entre ellos Manuel ‘Negro‘ Rodríguez, un fuerte empresario de esa época. Alemís y ‘Kilo‘ Delovo le pusieron el ojo encima y decidieron reclutarlo. Así terminó siendo el presidente del club y desde luego tuvo que poner el dinero para construir la cancha. El club se mantuvo muchos años gracias al juego. ‘Guito‘ y ‘Toto‘ Torresagasti manejaban la cantina y de esa forma se podía pagar el alquiler del lugar a los Camors y mantener la entidad.
El club también pasó por la calle Donovan. Tanto peregrinar estaba agotando a los dirigentes que deseaban echar raíces de una vez por todas.
LA COLECTA
Entonces apareció Luis Guasti, quien tenía un aserradero después de la vía, en Franklin 56, y estaba interesado en vender el predio aunque a un valor bastante elevado. Pero era tanto el deseo de aquellos pioneros que decidieron hacer una colecta entre Raúl Binaghi, Antonio Alemís y Jorge Lindstrom, entre otros.
Antonio Alemís recordaba aquella ‘aventura‘ de salir a pedir dinero a los vecinos, con una anécdota. ‘Cien pesos era mucho dinero en aquella época. Fuimos hasta la casa de David Glombovsky, quien de básquetbol no sabía absolutamente nada. Le explicamos nuestras intenciones y cuando nos preguntó cuánto podía aportar le dijimos, casi con miedo, cien o doscientos pesos. Cuando volvió con un cheque firmado por 200 pesos casi nos caímos de espalda. Gente como esa ayudó a construir nuestro club‘.
Eran otros tiempos donde solidaridad y sentido de comunidad tenían un alto consenso en los habitantes de Resistencia. Todos aportaron y se pagó gran parte del valor del predio y otro tanto se pagó en cuotas hipotecando bienes de los dirigentes. Todo fue cancelado a los pocos años y se fueron comprando terrenos anexos que permitieron que el club tenga forma de T, con salida a la calle Arturo Frondizi y la avenida Alberdi, mientras que el frente da a la Franklin.
EL PRIMER GIMNASIO CUBIERTO
Llegó de la mano del por entonces presidente Alberto Perosio y contó con la participación de profesionales y la financiación de la Secretaría de Deportes de la Nación. Fue el primer estadio cubierto del Chaco y la devolución del préstamo se hizo cuatro años antes del tiempo pactado. Otros estadios cubiertos se hicieron posteriormente en el Chaco, pero en general los clubes contaron con aportes de los gobiernos que Hindú no tuvo.
A 59 años del título de campeón Argentino de Clubes
Diez años después que su eterno rival - Villa San Martín - otro equipo chaqueño se metió en la historia grande del básquetbol chaqueño.
Una hazaña que volvió a marcar la presencia de nuestra provincia en el concierto nacional; y otra vez, con un equipo donde la veteranía y juventud lograron mostrar un juego atildado que los llevó a alcanzar la cumbre ante sus pares de otras provincias.
El equipo era dirigido por Ángel ’Kilo’ Delovo, y estaba integrado por Edgardo Outeriño, Hugo Outeriño, Oscar Belotti, Walter Rey, Pablo Lischuck, Ricardo Rocha, José Filipponi, Ernesto Roig, Carlos Delfino, Julio Silgueiro, José Romero y Rubén Rodríguez. José de la Corte y Alberto Perosio conducían la subcomisión de Básquetbol.
La 7a. edición del Campeonato Nacional de Básquetbol de Campeones, que llevaba por nombre ‘Domingo Faustino Sarmiento‘ y a instancias de la Confederación Argentina de Básquetbol, se jugó en Resistencia desde el sábado 20 al 27 de mayo de 1961.
l acto inaugural se realizó en el estadio del Centro Deportivo Don Bosco, en avenida Paraguay y French, ante un público que colmó todas sus instalaciones.
Tras el Himno Nacional, el entonces presidente de la Federación Chaqueña de Básquetbol, Dr. Eduardo Siri, dejó habilitado el certamen con su discurso.
El Torneo lo disputaron Ciclista de Paraná (Entre Ríos), Rivadavia Juniors (Santa Fe), A.G.D.A. de Goya (Corrientes), Club Policial (Formosa), Redes Argentinas (Tucumán), Juventud (Santiago del Estero), e Hindú Club (Chaco). A último momento, se produjo la deserción de Mitre (Misiones) y el campeón catamarqueño.
En virtud de ello, el Congreso de Delegados del certamen decidió disputar el mismo a una sola rueda por puntos, todos contra todos.
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