Uso de barbijos: aumento en las ventas, con algunos sobreprecios
Advierten que debe hacerse de forma segura y apropiada. Hay una investigación limitada y pocos suministros ante la creciente demanda.
SAENZ PEÑA (Agencia) . En el primer día de uso obligatorio del barbijo en esta ciudad, los vecinos en su mayoría levantaron su voz por los altos costos para los momentos de la economía local al que se venden los mismos. “No usamos porque no tenemos plata para comprar, por eso me pongo una bufanda”, le dijo a los cronistas de NORTE, Abel López, un cuentapropista del barrio Primero de Mayo.

El uso de estos elementos, así como otras herramientas de protección, deberá ser, según la Organización Mundial de la Salud, priorizado para los trabajadores médicos al frente de la lucha contra el covid-19. "Si se usan barbijos, debe hacerse de forma segura y apropiada. Lo que está claro es que hay una investigación limitada y pocos suministros ante la creciente demanda”, dijeron desde uno de los locales de ventas.
En la recorrida de ayer, por varios puntos de la ciudad, se pudo ver una cantidad importante de vecinos salir a realizar las compras u otro tramite, usando los barbijos. Si bien, en la mayoría de los casos la gente se los tuvo que colocar más por imposición, que por una cuestión misma de prevención a la salud.
Muchos de los consultados, por el uso obligatorio de los barbijos, dijeron estar conforme con la iniciativa del municipio. Y, algunos hasta sugirieron que la municipalidad, tendría que encarar una campaña por las calles para el uso de estos elementos de prevención. Y sobre todo, si se pudiera con la entrega gratuita a familias de escasos recursos de los barrios más humildes, que también necesitan salir de sus domicilios por diversas cuestiones, sugirieron quienes opinaron.
Artesanales
En las filas en locales comerciales donde ayer la gente tuvo que salir por algún trámite de urgencia, se pudieron ver a vecinos que también tenían puesto los tapacara o cubrecara, de elaboración propia, esto un poco más complejos que los barbijos, pero que cumplen la misma finalidad de seguridad.
Ramón y Alan, estaban en la vereda de un céntrico comercio, a la espera de poder ingresar a un local, y se los pudo ver usar los ahora famosos tapacaras, que solamente se los consiguen en algunas ferreterías del medio, como asi en otros lugares donde también se venden artículos de limpieza, a costos que van desde los 500 a 850 pesos, según la calidad de los mismos, comentaron los dos vecinos.
Contaron a NORTE, que lo elaboraron con botellas de plásticos y usaron bandas de acrílicos en la parte superior para darle la forma circular, como también para que queden agarrados a la cara, con tiras que van hasta la parte posterior de los pabellones de las orejas, explicaron ante la consulta de los cronistas de este diario.
Ingenio y creatividad
“La creatividad y el ingenio tiene que estar más vigente que nunca, porque si no nos estafan con los precios, dijeron los vecinos, quienes además dijeron que los tapa cara, dan mejor resultados que los barbijos”. Porque cuando uno vuelve a la casa, lo que único que tiene que hacer es desinfectarlos con un poco de agua con lavandina, y dejar secar, que por tratarse de material plástico eso se lo puede hacer cientos de veces, dijo Ramón. Cuando por el contrario sucede con los barbijos, que a lo sumo se los podrá esterilizar dos veces como máximo”, que de todas maneras no deja ser importante la colocación de los mismos, comparó el vecino.

Quejas de vecinos por altos costos
SAENZ PEÑA (Agencia).Las opiniones que se pudieron escuchar de gran parte de los vecinos al referirse al precio de estos elementos de higiene y seguridad personal, es el costo al que se están vendiendo. Y la exageración de los mismos, teniendo en cuenta los valores, que oscila entre los 40 a 65 pesos, los elaborados de friselina, comentaron. Hasta se llegan a pagar los de primera marca, desde 100 a 250 pesos, sin embargo estos son los denominados de usos quirúrgicos, y de desalienta a la compra, teniendo en cuenta que es para los profesionales médicos y de la sanidad.

Sonia, una mujer que estaba ayer en la fila del banco, y se la podía ver usar un barbijo, de creación artesanal, la vecina dijo que elaboro unos cuantos para el uso del grupo familiar, con telas de algodón y en la parte del interior revestida de friselina, dando esto más protección de los que se venden en las farmacias o los comercios en general, describió.
Un dato más que elocuente que agrego la vecina, fue no comprender como un pequeño recorte de tela de friselina, que te venden como barbijos, se llegue a pagar hasta 65 pesos. Cuando en los supermercados del medio, los bolsos de la misma tela –friselinas- te venden en los comercios a un costo de entre 30 a 40 pesos. Sabiendo la cantidad superior de tela que se tiene que confeccionar para un bolso, que es hasta cuatro veces más que para un pequeño barbijo, comparó. Ahí nos damos cuenta como nos están estafando los comerciantes, reprocho la mujer.
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