El algodón pide ser tenido en cuenta
La baja en los precios y la falta de infraestructura del productor que no puede almacenar a campo el textil, son algunas debilidades que afrontan la mayoría de los productores.
SAENZ PEÑA (Agencia). Precios bajos e imposibilidad de acceder en la mayaría de los casos a hacer rollos de algodón, sumado a lo expuesto por la cadena del desmote en el sentido que al no haber ventas se puede cortar la cadena de pago, el cultivo se encuentra en una encrucijada.

Los productores de mediana y pequeña escala, en medio de la pandemia del COVID-19 saben que todo es difícil pero sostienen que es el momento para posicionar al cultivo en el ámbito nacional como un cultivo regional y en cuyo objetivo, la dirigencia política parece haberse olvidado de esto.
NORTE RURAL tomó varias opiniones de productores, ante preguntas iguales, a fin de que sea el sector el que exponga su situación. Preguntamos sobre el estado del cultivo, el mercado actual, las perspectivas en estas condiciones, y cuáles serían las medidas a tomar.
Voces de los productores
Para el productor de Las Breñas Sergio Struss, el estado de los cultivos están buenos a regulares según las parcelas. Dice que no hay mercado y los precios que se pagan son irrisorios. “Deberían garantizar la comercialización y precios acordé a la inflación y aumentos de los costos”, dice, y a modo de propuesta, considera que la medida a tomar “sería que el gobierno controlara los precios que paga cada desmotadora o exportador porque hay variaciones de precios que no se entienden”, asegura. Agrega que esta incertidumbre no le hace bien al algodón: Así como lo plantean los dueños del mercado, no tiene perspectiva para la próxima campaña ya que se trabaja mucho y se gasta y llegar a este resultado de precios tan bajos no da.
En La Montegrina
En tanto, Hector Capitanich que sembró lotes de algodón en La Montegrina y en cercanías de Campo Largo, cuenta que el estado del cultivo, particularmente los nuestros que son de siembra tardía, están bastante buenos.
Con respecto al mercado, señala que es de público conocimiento, se derrumbó de manera estrepitosa. Personalmente pienso que hay que tratar de comercializar soja, maíz u otros, y comercializar el algodón lo más lejos posible, a fines de octubre, noviembre, sino el resultado económico, lamentablemente va a ser muy complicado. De todos modos, es fácil decirlo, pero hay que ver si podremos”, dice.
“Indudablemente es un año totalmente atípico, en particular tengo ya unos cuantos años con el cultivo, y realmente siempre tiene distintos entretelones la comercialización. Una constante de toda la vida es que cuando el barril de petróleo baja el algodón acompaña, y realmente con estos valores, se hace muy difícil una remontada en los precios”, señala.
Buena calidad
Ernesto Ivan de La Tigra, dice a NORTE RURAL que “veníamos obteniendo rendimiento aceptable con buena calidad. Pero ahora, está totalmente paralizado, sin demandas. Es difícil seguir avanzando con la cosecha sin tener ingreso económico ante la falta de demanda de nuestra producción”. Como propuesta, dice que se debería enfrentar de alguna manera los costos de cosecha y desmote hasta que se normalice ésta situación.
En Villa Angela
Jose Luis Tkaczuk^, en tanto, de la zona sur de Villa Angela opta por decir que el algodón “es solo para grandes productores, y la mayoría no lo son y ahora se complica para el productor de menor escala que sembró solamente algodón.
“En mi opinión siempre fue más conveniente dejar soja para vender porque en cinco días tenés la transferencia, si esperas fibra cuando te pagan igual te dan cheques a 60 y a 90 días.
El precio de la fibra que sigue bajando
SAENZ PEÑA (Agencia). El efecto Coronavirus, con cierres productivos y financieros, y que mantiene al mundo en una encrucijada, trae también su impacto en los precios que se pagan por la fibra de algodón. Por tal motivo, comienza a haber preocupación en la cadena, cuando aún el porcentaje de cosecha no supera el 35% de la superficie en provincias como Chaco y Santiago del Estero.
Los precios orientativos que estipula la Cámara Algodonera Argentina sufrieron en el último mes de marzo una caída considerable. Un caso testigo es que el 4 de marzo, el kilo de fibra puesto en Buenos Aires para el grado C1/2 se pagaba 92 pesos, y la última cotización del mes, el día 25, bajó a 77 pesos y en el primer miércoles hábil de abril, ese mismo grado bajo a 72 pesos por kilo.










