Dar más importancia a la educación para el consumo
Se celebra hoy en todo el mundo el Día Internacional de los Derechos de los Consumidores. La fecha conmemora la firma de la declaración de los derechos de los usuarios y consumidores, que tuvo lugar el 15 de marzo de 1962 en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La iniciativa del organismo multilateral surgió a partir de la necesidad de garantizar que, en el marco de las relaciones de la oferta y la demanda, todas las personas sean tratadas de manera justa y tengan acceso tanto a productos como a servicios que sean seguros y no pongan en riesgo la salud de la población.
En el marco de esta conmemoración, en nuestro país se lanzó una campaña de concientización para que los usuarios o consumidores de servicios o productos conozcan los derechos que los asisten y sepan que en las economías de mercado son un eslabón importante en el proceso productivo. Es que, en los últimos años adquirió mayor relevancia en todo el mundo el concepto de consumo responsable, que se basa en la idea de promover la formación de consumidores y usuarios que tengan un especial cuidado y una mirada más crítica sobre las compras que realizan o los contratos que firman a la hora de demandar un servicio. Y hablar de consumo responsable implica hablar también de educación para el consumo, que no es otra cosa que brindar información y formar a la ciudadanía para que sepa cómo puede defender sus derechos y, por supuesto, asumir también sus responsabilidades.
La amplia variedad de productos que se encuentra actualmente en el mercado obliga a ser más cuidadosos a la hora de comprar, ya que no todo lo que está disponible es útil y beneficioso para el consumidor. Por ese motivo, la educación para el consumo puede ayudar a promover las habilidades, actitudes y los conocimientos necesarios para que los ciudadanos sean consumidores informados y responsables, preparados para decidir ante cada compra o contratación. De ahí la importancia que adquiere la campaña de concientización “Semana de las y los Consumidores”, que puso en marcha la Secretaría de Comercio Interior de la Nación. Cabe recordar, por otra parte, que en nuestro país todos los ciudadanos, en su condición de consumidores y usuarios de bienes y servicios, tienen derechos garantizados en el artículo 42 de la Constitución Nacional. También es importante saber que la Organización de las Naciones Unidas elaboró oportunamente una serie de directrices para promover la protección de los consumidores, para recordar que los mismos tienen derecho al acceso a bienes y servicios básicos esenciales, como alimentos, ropa, vivienda, salud, educación y salubridad; y también a contar con una protección adecuada contra productos y procesos peligrosos; a recibir información para poder hacer una elección correcta y protección contra publicidad deshonesta o confusa, a elegir productos y servicios a precios competitivos con la seguridad de una calidad satisfactoria; a ser escuchado y estar representado en la elaboración y ejecución de una política gubernativa y en el desarrollo de productos y servicios; a recibir una reparación adecuada por quejas justas, incluyendo compensación por información engañosa, bienes defectuosos o servicios insatisfactorios; y a recibir capacitación en materia de consumo a fin de poder efectuar elecciones seguras de bienes y servicios.
Vale la pena detenerse un momento en el problema de la publicidad engañosa que, lamentablemente, es muy frecuente y que no es otra cosa que una trampa que se tiende a compradores desprevenidos. Al respecto, se debe recordar que las normas vigentes establecen con claridad que toda presentación, publicidad o propaganda debe ser precisa y sin ocultamientos; y que todo documento de venta debe contener la identificación del proveedor, la identificación del bien o del servicio, el plazo y las condiciones de la entrega, el precio y las condiciones de pago. Por otra parte, la ley señala que la publicidad obliga al comerciante a cumplir con lo ofrecido y por eso es importante que antes de firmar un contrato se lean detenidamente todas las cláusulas para no encontrarse después con sorpresas desagradables.
Esta jornada, en la que se conmemora el Día Internacional de los Derechos de los Consumidores debe servir para reflexionar sobre la importancia que tiene la educación para el consumo y para reafirmar, una vez más, estos derechos de la ciudadanía.










