El manejo de renovales de especies nativas, una opción forestal sostenible
SÁENZ PEÑA (Agencia) - El cuidado del recurso forestal, hoy más que nunca, debe estar vigente en toda acción de gobierno.
El manejo de renovales, es una acción clave porque potencia, en el corto plazo, la producción de pasturas para forraje y producción de carbón de sus ramas, y en un mediano plazo, el crecimiento de una especie forestal desarrollada que aporta sombra y chauchas, con alto grado de proteína, como es el caso del algarrobo. Esto, con especial atención que en 20 años se convierte en un sistema que puede aportar madera aserrable, y brindar de materia prima a las industrias forestales.

En Enrique Urien, a unos 250 km de la capital de la provincia del Chaco, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), acompañados por el área de Producción, Ambiente y el IIFA visitaron el día viernes 6 de marzo el predio de Marcelo Sajkiewicz, cercano a la mencionada localidad .
Este productor ganadero y forestal, nieto de inmigrantes Ucranianos, lleva adelante la práctica del “manejo de renovales” de especies nativas, que es impulsado por el Gobierno Provincial a través de programas locales, nacionales e internacionales.
El gobernador, Jorge Capitanich visitó el predio junto con los técnicos del Ministerio de Producción, Industria y Empleó, desatancando el valor ambiental y productivo del proyecto.
El proyecto
El emprendimiento dispone de la asistencia del Gobierno Provincial a través del financiamiento del “Fondo Nacional de Bosques” (Ley 26331) y por la asistencia técnica de la Dirección de Bosques desde el año 2015, a través de la Dirección de Bosques, a través de la Delegación de Villa Ángela. También, el predio registra la ejecución del financiamiento “Pequeñas Donaciones” (PPD) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En todo el curso del proyecto se registró la colaboración de especialistas de la Estación Experimental del INTA de Sáenz Peña y la Agencia de Extensión Rural de Villa Ángela, en temas vinculados al manejo forestal sostenible y al desarrollo de pasturas.
Restauración de ambientes degradados
Las zonas donde se aplica esta práctica se tratan de bosques que sufrieron disturbios severos a causa de desmontes que se realizaron hace varias décadas para destinarlos a la agricultura. Hoy por hoy el campo cuenta con una superficie importante de chacras abandonadas con suelos que fueron utilizadas para el monocultivo de algodón durante 40 o 50 años, que registran un gran deterioro en su estructura y con pérdida de nutrientes.

En los últimos 10 años al cesar la labranza tradicional de agricultura, y al inclinarse por la ganadería estos predios fueron colonizados por especies pioneras de la sucesión forestal, como lo es el quebracho y el algarrobo, lo que llevaron a muchos productores acercarse al ministerio y al INTA para obtener asesoramiento en materia de restauración forestal.
“Mi abuelo desde que llegó a la argentina, y pudo establecerse en la zona, empezó a desarrollar el cultivo del algodón. Con el tiempo, se abandonó esta actividad por los costos, la falta de rendimiento y el precio. El suelo quedó muy deteriorado. En los años 2000 el campo estaba abandonado, con especies invasoras como las tuscas que ocuparon todo el lote, obstruyendo de luz a las especies como el algarrobo y el quebracho. Años después me acerqué a la dirección de bosques y el equipo técnico me sugirió iniciar este proyecto de restauración. Hoy tenemos 80 hectáreas bajo manejo de renovales, y más de 200 animales en todo el predio. El avance fue enorme”, comentó Marcelo Sajkiewicz.
Solamente en el sudoeste provincial especialistas identificaron alrededor de 20 mil hectáreas que presentan estas características y que aplicando la técnica del manejo de renovales se puede potenciar la capacidad productiva forestal y ganadera, y al mismo tiempo, acondicionar el sistema forestal para la provisión de servicios ambientales.
Metodología
“Esta práctica consiste en seleccionar el árbol futuro por su valor forestal, forma, sanidad, especie, etc. a través de intervenciones silvicolas (poda y raleo). Estas tareas deben garantizar una densidad mínima de ejemplares de especies forestales por hectárea. Para la ejecución de estas actividades se utiliza motosierras de baja cilindradas, motoguadañas y podadoras de alturas. Otra técnica, es utilizando una herramienta liviana con pala frontal, y con la ayuda de uno o más operarios se va realizando la selección de los arboles mientras se elimina la competencia y las especies invasoras. En un principio se trabaja con unos 250 árboles/ha.”, explica el Lic. Marcos Giordano, técnico de la Dirección de Bosques.
Control permanente
“Lograr la Restauración Forestal de un área degradada no implica solamente mantener un número de ejemplares de una misma especie por hectárea sino lograr recuperar integralmente todas las diversas especies del bosque nativo chaqueño, y de manera natural, alcanzando además una recuperación del suelo, paisaje y la biodiversidad.
Las áreas restauradas se deben manejar como montes irregulares, es decir, que el manteniendo siempre la cobertura boscosa. Se selecciona árboles con destino maderero y en paralelo se utiliza el suelo para pasturas.
La Dirección de Bosques instalo varias parcelas de control permanente donde se verifica la aparición de otras especies forestales de interés, como también el avance de las pasturas naturales”, comenta Víctor Galeano, especialista forestal de la Delegación de General Pinedo del Ministerio de Producción.
Impacto Social
SÁENZ PEÑA (Agencia).“Lograr que un productor consiga interpretar el proceso de sucesión natural, aceptarlo como parte de su manejo integral y que esto desencadene una recuperación de sus suelos, una producción económicamente rentable, se debe considerar como el mayor desafio. A su vez, estos cambios por si solos van siendo foco de interés de otros propietarios vecinos que se ven interesados por lograr los mismos resultados”, opina Emanuel Carrocino, director de Bosques.
“Como resultado de este manejo se puede alcanzar hasta 300 árboles por hectárea, una cifra similar a la que se logra en la etapa final de una implantación de árboles nativos, con la única diferencia de que en la restauración se parte de un árbol de 2 o 3 metros de altura y en la plantación de un plantin de 70 centímetros. Esta situación no significa que habría que abandonar la implantación, todo lo contrario, lo que estimamos conveniente es que cada productor debe aplicar la técnica que corresponda según el ambiente que se presente y el diagnóstico del profesional. Esta iniciativa la trataremos en la mesa de bosques cultivados que se coordina desde el gobierno”, explicó el Ing. Héctor Ferrario, presidente del IIFA.
Visitas de PNUD y la CAF
El predio visitado por el gobernador, también registró durante la semana la presencia de la Directora de PNUD Argentina, María Eugenia Di Paola, en el marco de la exposición en la Escuela de Jardinería sobre “Bonos Verdes”. En la jornada también participó Fernando Rodríguez Garro, costarricense, especialista en finanzas verdes y miembro de PNUD.
La Comisión Argentina de Fomento (CAF), también prestó interés por el proyecto de manejo de renovales. La firma INTESAR, que ejecuta la obra de media tensión Rincón STA. María-Puerto Bastiani, como parte del “Plan de Compensación Forestal” por el banco, realizó forestaciones de especies nativas en las provincias de Chaco y Corrientes. Para una próxima etapa, la restauración forestal a través del “manejo de renovales”, será la estrategia para avanzar en la compensación, por ser una práctica sostenible que permite lograr no sólo una función ambiental, sino social.










