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La muerte del médico que alertó del coronavirus conmociona a China

El fallecimiento de Li Wenliang, un oftalmólogo que dio la  alarma sobre la nueva cepa viral, ocurrió el mismo día en que el  presidente Xi Jinping trató de dar garantías a su par  estadounidense de que China hace todo lo posible por contener la  epidemia que ha matado a casi 640 personas.            

 China está logrando resultados gradualmente y confía en que  podrá derrotar la epidemia sin consecuencias económicas de largo  plazo, dijo Xi al presidente Donald Trump en una conversación  telefónica, de acuerdo a la televisión estatal.    

El banco central de China prometió seguir prestando apoyo a  la economía, porque el brote de coronavirus recortaría 2 puntos  porcentuales, o más, del crecimiento económico en el primer  trimestre, desde un 6%, según analistas.      

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Las acciones chinas sufrieron su peor semana desde mayo,  mientras que en otras partes de Asia, los mercados financieros  bajaron luego de varios días de ganancias.                 
La muerte de Li, de 34 años, generó expresiones de congoja  en las redes sociales. El médico estuvo entre las ocho personas  que recibieron reprimendas de la policía en Wuhan -la capital de  la provincia de Hubei donde se originó el virus- por propagar  información ‘falsa e ilegal‘ en torno a los contagios.        

Las advertencias de Li en las redes sociales acerca de un  coronavirus parecido al SARS -una referencia al Síndrome  Respiratorio Agudo y Severo que causó la muerte de casi 800  personas en el mundo en 2002-2003 tras aparecer en China-  provocó la ira de la policía.                 

China había sido acusada de intentar encubrir los alcances  del SARS.                 
Li fue obligado a firmar una carta el 3 de enero diciendo  que había ‘alterado gravemente el orden social‘ y fue amenazado  con acusaciones penales.    

‘Lamentamos profundamente la muerte en Wuhan del doctor Li  Wenliang (...) después de todos los esfuerzos de rescate, Li  falleció‘, dijo el Diario del Pueblo del Partido Comunista en  Twitter.                 

Usuarios de la redes sociales describieron a Li como un  héroe, acusando a las autoridades de incompetencia para abordar  a tiempo los contagios.      

‘Wuhan de hecho debe a Li Wenliang una disculpa‘, dijo Hu  Xijin, editor del tabloide Global Times, en redes sociales. ‘Las  autoridades de Wuhan y Hubei también le deben una disculpa  solemne al pueblo de Hubei y a este país‘, añadió.      

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SEÑALES DE CENSURA     

  Algunos medios describieron a Li como un héroe por ‘estar  dispuesto a decir la verdad‘ pero había señales de que las  discusiones sobre su muerte estaban siendo censuradas.                 

‘El gobierno de Wuhan debe unas disculpas al doctor Li  Wenliang‘ y ‘queremos libre expresión‘ se convirtieron en  tendencias rápidamente, pero el viernes no había resultados para  esas búsquedas en internet.                 

La cifra de muertos en China continental alcanzó 636, un  total de 73 casos más que los registrados el jueves y se  confirmaron 3.143 nuevas infecciones. En total, se han detectado  31.161 casos, dijo la Comisión Nacional de Salud.          

La cifra de nuevas infecciones parece haberse ralentizado  ligeramente respecto del miércoles y el jueves, pero expertos  dijeron que era demasiado pronto para identificar una tendencia.                 

El virus se ha esparcido en todo el mundo, con 320 casos en  27 países y regiones fuera de China continental, de acuerdo a  conteos de Reuters en base a datos oficiales. Se reportaron 41  nuevos casos entre 3.700 personas bajo cuarentena en un crucero  frente a las costas de Japón, lo que elevó a 61 el total de  infectados a bordo.  

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 Hong Kong tenía en cuarentena por tercer día a un crucero  con 3.600 pasajeros y tripulación luego de que 41 personas a  bordo presentaran la infección.            

 China ha aislado ciudades, canceló vuelos y cerró fábricas,  suspendiendo los suministros para las empresas multinacionales,  de modo que Pekín parece ahora una ciudad fantasma con sus  principales centros turísticos y lugares públicos virtualmente  desiertos.