Médicos chaqueños salvaron la vida de un bebé en un departamento en Buenos Aires
Sucedió el martes cerca de la medianoche, mientras cenaban con amigos. Con maniobras de Heimlich lograron reanimar a un bebé que estaba en paro respiratorio.

Dos jóvenes médicos chaqueños, Pablo Baccaglio (neurólogo, 29 años) y Ada Alarcón (pediatra 30 años), salvaron la vida de un bebé de 16 meses el martes, luego de que vecinos llamaran a la puerta del departamento en donde cenaban con amigos.
Era casi la medianoche cuando escucharon los golpes desesperados y los pedidos de auxilio.
Los médicos estaban cenando junto a un grupo de amigos, también médicos egresados de la UNNE, en un departamento en Recoleta, cuando cerca de las 23:30 escuchan un llamado desesperado a la puerta. Eran el encargado del edificio con su bebé en brazos y su esposa, quienes sabiendo que allí vivía una pareja de médicos fueron a pedir asistencia para su hijo que no respiraba.

“Cuando escuchamos los golpes y que me llamaban mi nombre, pensé que estábamos haciendo mucho ruido, o que habíamos dejado abierta la puerta”, relató Pablo a NORTE. Hasta ese momento nada hacía sospechar que lo que estaba a punto de suceder iba a marcarlo como una de las experiencias más intensas de su vida profesional.
“Era el portero con su hijo en brazos; tenía los brazos flácidos, pálido, la cara cianótica, básicamente ese nene estaba muerto”, contó.
Sin tiempo a preguntar cómo había llegado el niño a ese estado y sin contar con la seguridad y contención que puede proporcionar la infraestructura sanitaria, los profesionales comenzaron inmediatamente a realizarle maniobras de reanimación.
“De inmediato Ada, que es pediatra, le hizo dos o tres maniobras de Heimlich y, cuando lo está por dar vuelta para comenzar los masajes, el nene comienza a recuperar color, pero aún sigue sin llorar”, detalló el profesional.
Así continuaron entre los dos realizando las maniobras de reanimación durante unos minutos. “Mientras las hacíamos hablábamos con los padres para ver si podíamos descubrir qué había pasado”, agregó Pablo.
Al parecer, el niño había estado jugando con un objeto que podría haber sido un sahumerio.

“En la confusión y desesperación del momento lo que nos importaba era que el nene vuelva a respirar”, describió aún conmocionado.
Luego de varios minutos de reanimación, en lo que fueron momentos de gran conmoción para los padres y los cuatro médicos presentes, el niño reaccionó con llanto.
“Respiramos todos cuando el nene empezó a llorar, mejoró el color, y estaba más reactivo”, comentó. Los presentes informaron que tanto la Policía como el SAME llegaron “rapidísimo” al lugar, aunque en estos casos la asistencia inmediata al bebé fue clave.
“Con mi experiencia como médico, puedo decir con seguridad que sin la pronta respuesta eficaz de Ada que es pediatra el niño hoy no estaba con vida”, relató Pablo.
Los médicos chaqueños contaron que, hasta este miércoles, el bebé se encontraba en observación neurológica, aunque “en buen estado y sin asistencia de oxígeno”.
Sin lugar a dudas una situación de crisis que si no hubiera contado con la fortuna de tener como protagonistas a estos dos jóvenes profesionales de gran capacidad y compromiso, podría haber terminado en una enorme tragedia.
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