“Nadie de la empresa constructora se acercó”, dijo el dueño de la casa afectada por caída de una pared
Darío Hortt se quejó por la desatención de los responsables de la firma que construye el edificio en Wilde al 550, de donde cayó una pared el viernes en plena tormenta.
El damnificado no puede trabajar en su taller y debió pagar para que hagan arreglos ante posibilidades de nuevas lluvia, ya que prácticamente la casa está inhabitable.
Para peor, Hortt no fue contactado por técnicos de la empresa y se molestó al saber que el municipio de Resistencia solamente paralizó la obra, cuando en realidad deberían clausurarla.

Desde Infraestructura municipal se dio plazo hasta el lunes para que la constructora presente una pericia y, a la par, el damnificado dejó constancia ante una escribana de los perjuicios que sufre junto con la familia, a causa del desplome de una pared del octavo piso de la torre que se edifica en pleno centro de Resistencia.
“Estamos ante un feriado largo y pronto la feria judicial”, graficó el ingeniero en sistemas electrónicos, sobre el camino que deberá recorrer para volver a atender el taller donde repara productos electrónicos, y compromisos que no puede atender, debido a los destrozos que dejó la peligrosa caída de los escombros sobre su propiedad.

“Además tendré que responderles a mis clientes”, agregó con su fuente de trabajo inactiva y un lucro cesante progresivo. Debió contratar a alguien para que tapara los agujeros y que no haya más pérdidas en caso de precipitaciones.
El episodio en el inmueble de Hortt ocurrió instantes previos a la lluvia; y, pese a que en ese momento había un ocupante en la casa, la persona no resultó de milagro lesionada. Los escombros dieron de lleno en los techos de la parte alta de la vivienda, los cuales atravesaron, siguiendo camino a la planta baja, donde se produjeron los daños mayores, entre ellos en el taller del vecino.











