“Luego de renegociar la deuda, la clave será qué medidas empujarán la recuperación”
El economista Macelo Nievas señala que son cuestionables aspectos vinculados a quiénes y de qué forma recae el ajuste. Y sostiene que aún no queda claro cómo quedarán los incentivos a producir y generar empleo.
Un día después de la presentación de la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva que el gobierno nacional envió al Congreso con medidas que apuntan a que la economía deje de caer y comience a corregir sus desequilibrios, el economista chaqueño Marcelo Nievas calificó a la iniciativa como “buena”, en cuanto busca “mejorar la situación fiscal para afrontar las necesidades y compromisos de deuda argentina”.

En diálogo con NORTE, el titular de FNV Capital y docente de Macroeconomía de la UNNE, analizó también el impacto de la suspensión del Consenso Fiscal entre la Nación y las provincias. “Las provincias del Norte vamos a sufrir un montón y somos las que posiblemente menos incentivos tengamos para bajar Ingresos Brutos”, marcó, en un contexto que seguirá con muchas restricciones en materia de recursos.
El proyecto de ley presentado el martes por el ministro de Economía Martín Guzmán tiene cuatro bloques centrales: jubilaciones, tributos, tarifas y deuda. Con respecto al primero de ellos, el funcionario nacional advirtió que “en los últimos cuatro años hubo un fenomenal descalabro del sistema de seguridad social” y que “en el único año del gobierno anterior en el cual la economía creció, no se compartió el crecimiento con los jubilados”.
Poco felices pero necesarias
NORTE: ¿Cuál es la primera impresión sobre el paquete de medidas que envió el gobierno nacional al Congreso?
Nievas: Es bueno en cuanto busca mejorar la situación fiscal para afrontar las necesidades y compromisos de deuda, y evitar así un uso excesivo de la emisión monetaria, en un contexto de cierre a los mercados de deuda. En lo particular, pueden cuestionarse algunos aspectos vinculados a quiénes y de qué forma recae el ajuste. Da la sensación de que este paquete busca concentrar al inicio de la gestión un conjunto de medidas que son claramente poco felices pero necesarias.
-Como dijo el ministro Martín Guzmán ¿le parece que esas medidas son un primer paso para resolver la crisis económica y social?

-Sí, creo que pueden ser un primer paso. Pero lo primero que habrá que preguntarse es qué conducta fiscal se impondrá el gobierno en 2020, para que estas medidas no se diluyan solo en más gasto público como producto de una mayor recaudación. Lo otro que no queda claro es cómo quedarán los incentivos a producir y generar empleo. Creo que en ese plano deberíamos ver algunas señales en el corto plazo.
-Las primeras críticas a las medidas son por la mayor presión fiscal y las dudas sobre el efecto reactivador de la economía. ¿Qué piensa al respecto, en cuánto tiempo se podrán ver signos de mejora en la actividad?
-En este punto, lo que tenemos que esperar es la definición del equipo económico respecto al tipo de cambio oficial y a la brecha que se mantendrá con los otros tipos de cambio. Habiendo escuchado que el gobierno busca que gran parte del esfuerzo de producir genere una suba de exportaciones, los bienes transables (que se exportan e importan) requieren un tipo de cambio competitivo. En el agro, al liquidar hoy la soja con retenciones, queda un dólar algo superior a 40 pesos, cuando el oficial supera los 60 pesos y el dólar al público estará a más de 80 (el oficial más un 30%). Claramente hay un desincentivo a la producción de bienes y habrá que ver cómo el gobierno dilucida la trayectoria del tipo de cambio, entendiendo que recibió un tipo de cambio real alto. Algunas veces se lo escuchó al ministro Guzmán decir que la economía debía mantener el tipo cambio real alto, para que eso sostenga el nivel de exportaciones alto. Por el lado de los incentivos a la producción, todavía falta algo de luz más allá de que algunos sectores por mejoras en el consumo podrán ver alguna reactivación, pero será más en ventas y no tanto en producción.
Propuesta creíble
-Esta batería de impuestos mejora los ingresos fiscales ¿pero es sostenible en el tiempo? ¿Cuál es su visión sobre la situación de endeudamiento del país y el tema fiscal?
-De cara a la renegociación de sus compromisos con el FMI y con acreedores de bonos, el gobierno debe mostrar que su propuesta es creíble, algo que se logra tomando medidas para mejorar la posición fiscal. Si el gobierno va a pedir dos o tres años de gracia para pagar capital e intereses, hay que mostrar cómo en ese tiempo el país estará mejor y podrá pagar. Este paquete de medidas busca poner al gobierno en esa mejor posición para negociar, mostrando que está haciendo los deberes para cumplir con los compromisos. El mercado, viendo lo que pasó con los títulos de la deuda argentina, observa que el gobierno quiere hacer las cosas bien, no dejará de pagar y está preparándose para una negociación exitosa en términos de que llevará algo creíble que se podrá ejecutar. De hecho, los bonos siguen recuperando terreno como no se podría haber pensado 10 días atrás. Es un efecto confianza en que Argentina pagará los bonos mientras se negocia y en que la renegociación puede ser en el marco de algo cumplible. Con eso en vista, los bonos estaban baratos porque se pensaba en el no pago y en una negociación dura.
Desde el punto de vista de sobre quién recae el esfuerzo, que es el sector privado nuevamente, por ahí pasará la clave una vez que la renegociación de deuda suceda, sobre cómo se hará para que ese sector privado empuje la recuperación económica.
-¿Qué riesgos observa en el escenario cambiario con el impuesto a la compra de dólares y el dólar turista?
-No veo un peligro en ese escenario. Vamos a ver un tipo de cambio oficial planchado y tranquilo en los próximos meses. Hubiera preferido que se aplicara un desdoblamiento cambiario antes que este impuesto a la compra de moneda extranjera, simplemente porque creo que complejiza un montón el sistema tributario argentino. No está claro el sentido de la medida y me parece que en eso el gobierno se apuró. Y tampoco entiendo por qué ponen que la medida durará cinco años. Eso generará que se reduzca la salida de dólares porque a ese precio la gente estará menos dispuesta a comprar, entonces las reservas internacionales se verán menos afectadas. Por ahora no veo peligros más allá de creer que es una medida que genera un impacto negativo a la opinión pública con un efecto recaudación no tan elevado.
¿Y el financiamiento barato?
-En cuanto a la situación de las provincias ¿observa en la suspensión del Consenso Fiscal un alivio real?
-Otra vez hay que preguntarme qué hará el gobierno con el financiamiento a las empresas, porque lo que vimos en el paquete de medidas es que buscan aliviar a las pymes en la parte de deudas con el fisco, pero aún nada vimos del acceso barato al financiamiento del que habló Alberto Fernández. Digo esto porque Ingresos Brutos es un impuesto que genera mucho para las provincias, pero que no determina la decisión de inversión de una pyme. Pensando en el largo plazo, las provincias deberían trabajar en el Consenso Fiscal para ir reduciendo el impacto que tiene en la recaudación porque es un impuesto regresivo. Y habrá que ver ahora el nuevo escenario para las provincias, cuando la actividad económica está tan caída y la coparticipación genera muy poco, aunque aun así sigue siendo el 90% de los ingresos que tienen. Las provincias del Norte vamos a sufrir un montón y son las que posiblemente menos incentivos tengan para bajar Ingresos Brutos por el impacto que puede tener en la recaudación.












