Galaxie 500 aquel enorme brasileño
Todos bromean con que Brasil tiene todo “lo más grande del mundo” y aunque no sea verdad pueden presumir de ello al menos en el mercado de las motos con la gigantesca Amazonas con motor VW o el Ford Galaxie 500, un enorme auto al estilo americano que marcó el debut de Ford en el vecino país
Para darse una idea, el Galxie brasileño era más grande que su contemporáneo argentino Ford Fairlane y tenía un motor más potente. La idea nació durante la administración de Juscelino Kubitschek en 1956 con el Grupo Ejecutivo de la Industria del Automóvil (Geia). La alineación ideológica y la simpatía del gobierno militar por la inversión extranjera hicieron posible la producción nacional del Galaxie 500.

En 1958, Ford ensambló su primer motor V8 en Osasco (SP), y poco después introdujo el proyecto de nacionalización del modelo Custom 300 de 1959, que no pudo prosperar debido a una serie de obstáculos burocráticos de Geia. La primera aparición oficial del nuevo Ford tuvo lugar el 26 de noviembre de 1966, cuando el mariscal Castelo Branco dirigió oficialmente la apertura del quinto Salón del Automóvil de Sao Paulo.

El nombre había sido inspirado en la carrera de 500 millas de Nascar, el vehículo tenía más de 5 metros de largo y estuvo en la línea de ensamblaje brasileña de Ford hasta 1983. Con 5.33 metros de largo, 2 metros de ancho y 3 metros entre ejes, el Galaxie 500 fue una sensación ni bien apareció en medio de un mercado acostumbrado a la escuela europea representada por VW Fusca y Willys Gordini.
El Ford Fairlane argentino que se fabricó desde 1969 a 1981 tenía un largo 20 centímetros menor ya que medía 5.100 mm, era 10 centímetros más angosto y la distancia entre ejes era de 2.950mm, 50 mm más chico.

Industria local
Con una tasa de partes de producción brasileña superior al 97%, el primer Galaxie 500 salió de la fábrica de São Paulo Ipiranga el 16 de febrero de 1967, pocos días antes de la ceremonia oficial, presentada por el gerente general John C. Goulden.

Fue el primer automóvil nacional en ofrecer la comodidad de la dirección asistida: detrás del enorme volante estaba el encantador velocímetro de escala horizontal y la palanca de cambios de tres velocidades. El V8 de 4.6 litros y 164 caballos de fuerza movía el enorme sedán de 1,780 kg, que tenía frenos asistidos por tambor en las cuatro ruedas, siempre pintados del color de la carrocería.
Pensando en el clima subtropical, Ford ensayó en el Galxie la pintura bitono tan de moda en la actualidad que tenía por principal objetivo bajar la temperatura interior y además ofrecía como opcional el acondicionador de aire. Los asientos eran integrales que ocupaban todo el ancho del habitáculo y de vinilo capaces de acomodaban seis ocupantes con total comodidad.

Un clásico
a transmisión automática Ford-O-Matic solo se ofrecería en 1969 en la lujosa versión LTD y pronto salió a la calle con un nuevo V8 de 4.8 litros y 190 hp que luego se convirtió en el Windsor de 5 litros de 199 caballos. El aire acondicionado era otra opción bienvenida en Brasil. Los neumáticos radiales, el parabrisas laminado y los cinturones de seguridad retráctiles.

A pesar de tener 50 años en Brasil, el Galaxie 500 todavía tiene 922 especímenes registrados en el estado de São Paulo, según una encuesta realizada por Detran-SP. El nombre. Con sus5 metros de largo y estuvo en la línea de ensamblaje brasileña de Ford hasta 1983.










