“El gobierno se puso la mochila del problema social con Chaco Familia”
La red de contención entre el estado y comunidad paró el estallido social.
Es insoslayable la crisis social y económica que padece Argentina, la que se siente más fuerte en los sectores vulnerables, un escenario que exhorta a quienes tienen responsabilidades desde lo institucional en estamentos gubernamentales o dirigenciales por ser parte de una organización civil que trata de dar respuestas ante la ausencia del Estado a actuar con la sobriedad necesaria para el sostenimiento de la paz social.

‘Hoy los dirigentes sociales son más maduros que los representantes políticos para afrontar esta realidad difícil producto de las decisiones nacionales‘, señaló el secretario General de Gobierno y diputado provincial electo Roberto Acosta.
Para subrayar el comportamiento ciudadano por encima de la clase política, valoró la tarea que realizan clubes, fundaciones e iglesias para morigerar el descontento colectivo con el Estado. ‘Hicieron contención para frenar el estallido y además el Gobierno provincial entendió el contexto que se vive y se puso la mochila para atender el grave problema social con el plan Chaco Familia y fijó pilares fundamentales y trabajó con cada sector y gestionó los recursos para hacer frente a una situación complicada del país‘, consideró.
Acosta hizo hincapié en el rol de estos espacios al recordar la actualidad de países latinoamericanos como Chile y Ecuador, con alzamientos populares para rechazar incrementos en servicios públicos y pedir un viraje en las políticas de corte liberal.
DERECHO ALIMENTARIO
Con la mirada puesta en aquellas cuestiones que considera impostergables producto de la situación social, Acosta indicó que la tarea debe centrarse en la infancia sin perder de vista que otro de los aspectos centrales es generar condiciones para la accesibilidad de los alimentos.
‘Son fundamentales los primeros 1000 días de vida, que todos tengan el mismo punto de partida, establecer condiciones para facilitar el acceso a controles sanitarios tanto a la madre como al recién nacido, al calendario de vacunaciones y promover la estimulación temprana‘, consideró.
El diputado electo mostró su preocupación por la falta de implementación de la ley de emergencia alimentaria, como instrumento para atenuar el alto costo de los alimentos a partir de una fuerte presencia estatal con los sectores más postergados.
‘El primer derecho que hay que garantizar es el alimentario, hasta el momento la ley no tuvo el impacto que se esperaba y la inestabilidad cambiaria repercute en el día a día en un país que tiene todo dolarizado‘, expresó.
Acosta recalcó que este escenario de relación directa entre el aumento de la divisa estadounidense y los productos de la canasta básica atenta principalmente contra los sectores de menos recursos que precisan del Estado. ‘Se debe trabajar en controles de precios para evitar especulaciones, principalmente en aquellas zonas alejadas de los centros urbanos‘, cerró.










