En una semana negra, el Chaco no acude a la Corte y opta por la vía de una negociación con Frigerio
Si esta fue una semana negra donde agosto cerró con el colapso del mercado, donde las acciones cayeron hasta un 72 por ciento, los bonos un 55%, el dólar saltó 38% y se triplicó el riesgo de un país en virtual situación de default, la avanzada habitual de la dupla Peppo-Ocampo en Buenos Aires tropezó con todo el descalabro y su estallido de incertidumbre con máxima tensión política y financiera; pero a pesar de ello, el Chaco evitó sumarse a la demanda de 14 provincias ante la Corte Suprema contra decisiones de Macri por IVA y Ganancias, optando por la negociación directa inmediata con la Meca de tantas gestiones, exitosas o no, que es el Ministerio del Interior (aunque se encontrarán con el secretario de Provincias, Alejandro Caldarelli, prendido al televisor para enterarse de los anuncios del nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, de los que estaba al tanto solamente el círculo rojo de la Casa Rosada).
3.900 MILLONES EN SUELDOS
No fue casual que desde Buenos Aires, al caer la tarde del jueves, el propio gobernador lanzara el pago puntual de haberes para el enorme plantel provincial de pasivos y activos, cubriendo una erogación de 3.900 millones, al cierre de una coparticipación federal que sin ser floja volvió a colocarse por debajo del imparable ritmo de la inflación.

El Chaco ya hizo arreglos del consenso fiscal en su momento, pero viendo con realismo la situación del riesgo país en 2.500 puntos, o sea el 25% más sobre la tasa libre de riesgo de la reserva federal de EE.UU., y, sobre todo, reconociendo que los manotazos espasmódicos de un presidente que no acepta el contundente veredicto del electorado, perfila a Peppo desenganchado de la obsesión reeleccionista y ajustando clavijas de la gobernabilidad, con instrucciones al gabinete para que la retirada sea lo más digna posible.
Sin embargo, el Ejecutivo soporta presiones inagotables. La banda de la UPCP tocaba el viernes frente a la Casa de Gobierno y no precisamente celebrando un cumplimiento de pagos del que está lejos la actividad privada chaqueña, y sin riesgos de desempleo, sino con requerimientos de nuevas incorporaciones a través de pases a planta.
Tampoco importan comparaciones con provincias que ya llevan dos meses de atraso y otras que, en esta encrucijada, han estudiado la emisión de cuasimonedas, como ya pasó en el Chaco con el quebracho en la gestión de Ángel Rozas. Y precisamente el caudillo de General Pinedo acaba de lamentar que “las medidas de Macri para estimular el consumo empiojaron la relación con las provincias”.
SEPTIEMBRE SERÁ DIFÍCIL
El equipo económico chaqueño sabe muy bien que, en lo político y económico, septiembre será el mes más difícil de la gestión de Macri, subordinado a que el FMI no le niegue la última inyección de 5.400 millones de dólares. Hay estimaciones de que la coparticipación sufra una caída de 20% respecto de agosto y, como abriendo el paraguas, el ministro Frigerio ha dicho que Macri tuvo que adoptar medidas de emergencia y con la mayor urgencia, pero confió en que si impactan en las finanzas de provincias y municipios en el cumplimiento de obligaciones indelegables (sueldos al día) habrá diálogo con todos, “como en estos cuatro años, con principios de colaboración y responsabilidad en función de la gobernabilidad”.
Lo que sí parece estacionado es el visto bueno nacional para efectivizar los créditos aprobados por el Fonplata para obras viales de la ruta 13 (primer tramo), el acceso al puerto de Las Palmas y la conexión de la autovía Avellaneda con el elevador terminal de granos y el propio puerto de Barranqueras.
CAPITANICH NO BAJA UN CAMBIO
En plena campaña para lograr el 13 de octubre su retorno al gobierno provincial, Jorge Capitanich no baja un cambio: estuvo en El Impenetrable, llegó hasta Taco Pozo, sumó reuniones con amplias expectativas por el derrumbe de la construcción y solo consiguió como reacción opositora voces que al no poder defender la gestión de Macri por su enorme impopularidad, salieron al cruce de su propuesta de reforma constitucional, editada hace más de un año y fogoneada por el montenegrino sin temer a los reductos corporativos que le saldrán al cruce, porque perfeccionar los cambios parciales de 1994 necesita como plataforma de consenso y compromiso una mayoría legislativa con que Peppo no pudo contar y sufrió amputaciones del bloqueo opositor.
De eso está advertido Hugo Sager, que sería el próximo presidente de la Legislatura y al que Capitanich ya le aconsejó no aferrarse a un proyecto de 1.600 millones, que acaba de contratarse, sino un replanteo realista basado en empezar con un buen recinto y otros detalles.
A la postre, el 30 de septiembre Oscar Peppo elevará su último proyecto de presupuesto y, se supone, en consulta con quien tiene más chance de sucederlo, con un diálogo y trabajo en equipo que todavía no muestra señales. Han ingresado requerimientos, como del Poder Judicial de casi 7.000 millones, pero recién el 13 de este mes los ministros de Economía de todas las provincias recibirán las mentadas pautas macrofiscales de la Nación que, a decir verdad, nunca se cumplieron.
De todos modos nos quedamos con el clamor de la Conferencia Episcopal Argentina por una declaración de emergencia alimentaria nacional que seguramente no le interesa a los tecnócratas del FMI, pero también escuchando al campo con una expresión del presidente Coninagro que lamentablemente caerá en saco roto: “En esta Argentina, no hay lugar para confrontaciones”, dijo Carlos Ianinizzotto.
Que lo aplique el Chaco, por lo menos, con tantas ambiciones sectoriales y políticas insaciables, como si el Estado provincial tuviera un barril sin fondo, donde nadie pisará la pelota.
Industria: el algodón no baja la guardia
Con las enormes heridas abiertas de la caída en todos los rubros, la celebración de mañana, Día de la Industria Argentina, acaso será como el muro de los lamentos, pero cabe visualizar bien que mientras hay movimientos importantes como la convocatoria de la tarde del lunes en Sáenz Peña, promovida por el Ministerio Nacional de Agricultura (ni hablemos del ajuste contra el picudo y la desautorización del uso de la semilla Flex que ingresó de contrabando), el algodón no solo prepara una siembra de gran oportunidad, sino que se afianza con ejemplos de sello chaqueño.
Mientras Emilio Alal (presidente de la Asociación Argentina de Desmotadores) moderniza su hilandería de Goya y activa la terminación de su nueva planta de Villa Ángela con capacitación de operarios para la tecnología de punta para llegar al poliéster, el empresario Alberto Maria, titular de Marfra, no solo rescató la desmotadora de Alpargatas en Saenz Peña, sino que acordó con los brasileños que emigraban la compra de la planta textil de Bella Vista, ahora en proceso de traspaso, donde ratificó la continuidad de 400 trabajadores. Maria declaró a la prensa correntina que este tipo de cambios favorece exportaciones y se jugará a telas de jeans terminadas en la vecina provincia. “Entre el 1 de octubre y el 1 de noviembre esperamos empezar a full”, dijo el empresario de Villa Ángela.
¿Cuándo se encenderá la mecha de emprendimientos ganadores de valor agregado entre los sojeros que han acumulado enormes ganancias en muchas cosechas chaqueñas?
Una luz en la tempestad para Carsa
“El Cronista” reveló que en una nota a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la empresa chaqueña Carsa ve una luz de esperanza en medio del stress financiero que ha venido afrontando. El faltante de caja de mayo de 706 millones fue adjudicado al incumplimiento de proveedores claves, provocando la pérdida de ventas por montos considerables. Ahora está saldado el 100% de la deuda con proveedores, según esa publicación, como punto de partida de la recuperación de una de las dueñas de Musimundo que entró en concurso preventivo hace un año. El pasivo de arrastre al 31 de mayo ascendía a 6.232,8 millones, al haber facturado en nueve meses 4.228,8 millones contra 6.950,38 millones del igual período del año previo. El rojo anterior de 282,17 millones en 12 meses se elevó a 714 millones. Se recuerda que Carsa opera 95 sucursales donde emplea a 2.000 personas, en tanto su socio Megatone tiene más de 100. En suma, se informó que “continuamos negociando con los bancos una nueva reestructuración de la deuda”. En lo financiero, al 31 de mayo se elevaba a 2005,62 millones, dentro de un total de 4.469 de pasivo corriente al último día de mayo.










