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Endemismos, exclusividades de la naturaleza

En líneas generales, cualquier lugar de la Tierra está habitado por alguna forma de vida, no obstante,
existen algunas regiones donde se concentra gran parte de la flora y la fauna del mundo.

Así por ejemplo, Ecuador es un país en el que vive un número de especies vegetales mayor que el que se localiza en toda Europa. Por su parte Costa Rica, cuya superficie no supera los 51.100 km2, puede tener más especies que la región de América del Norte que ocupa alrededor de 20 millones de km2.

Los bosques tropicales húmedos contienen la mayor diversidad biológica. Algunos especialistas estiman que 10 km2 pueden llegar a hospedar más de 1500 especies de fanerógamas, 750 especies de árboles, 400 especies de aves, 150 de mariposas, 100 de reptiles y 60 de anfibios, sin contar a los insectos y muchos otros invertebrados.

 

En los mares cálidos, por su parte, los arrecifes coralinos pueden refugiar más de 5.000 especies diferentes de animales. Muchas de estas regiones densamente pobladas por organismos diversos, ostentan una gran cantidad de especies endémicas, es decir especies que sólo se desarrollan ahí y que no se repiten en otro lugar del mundo; como muestra de esto podemos apuntar que la mitad de las aves de Papúa, Nueva Guinea, la mitad de los mamíferos que habitan Filipinas y más o menos un 80% de las plantas que habitan en Madagascar, son endémicas.

Un endemismo es un conjunto de organismos, plantas, animales o microbios, exclusivos de un lugar, área o región geográfica, y que no se halla en forma natural en ninguna otra parte del mundo. Endemismo es una palabra utilizada en biología para señalar que la distribución de un taxón (especie, género, familia, etc.) está limitada a un ámbito geográfico reducido.

 

Por esto, cuando se dice que una especie es endémica de cierta región, quiere decir que es posible encontrarla, en forma natural, únicamente en ese lugar. En cada endemismo la extensión de su área de ocupación efectiva puede ser muy variable, fluctuando dentro de un abanico muy amplio de escalas geográficas, así, un organismo puede ser endémico de la cima de una montaña, de un lago, de una cordillera o de todo un sistema fluvial, de una isla, de un país o incluso de un continente como en el caso de las Cactáceas (tunas, cactus y otras) en América, o los eucaliptos, canguros, ornitorrincos y koalas en Australia, o los osos pandas en China.

Normalmente el concepto se aplica a especies, pero también puede usarse para otros taxones como subespecies, variedades, géneros, familias, etc. pecie que se estimula ante la aparición de barreras naturales que imposibilitan el intercambio genético, de este modo, aparecen especies diferentes restringidas a esas zonas geográficas específicas.

 

El hecho que estos organismos estén confinados y fuertemente adaptados a un territorio concreto los hace muy vulnerables a cambios que se produzcan en él, ya sea modificaciones por causas naturales o acción humana o, peor aún, la destrucción de sus hábitats que los lleva inexorablemente a la extinción.

Efectivamente, la sobre explotación, la sustitución de la flora debida a la práctica del monocultivo, la contaminación del agua y del aire, el deterioro del suelo, el comercio ilegal (biopiratería), la destrucción del hábitat y la introducción de especies exóticas, han puesto en situación muy difícil a un gran número de especies.

Muchas de las especies que desaparecen son endémicas, ya que eliminadas del único lugar donde se encuentran, desaparecen completamente, o su extinción sobreviene al perder la condiciones ecológicas óptimas su hábitat por haber sido alterado con obras o bien al introducirse otras especies que compitan con ellas por recursos básicos (agua, luz, minerales) o también al ingresar virus que atacan a todos estos organismos endémicos dotados de una misma carga genética y pocas defensas frente a una plaga o enfermedad.

Es por esto que es más factible que desaparezcan las especies endémicas, ya que los cambios que las afecten pueden ser regionales o de alcance limitado, mientras las otras especies más cosmopolitas tienen la posibilidad de sobrevivir en otros lugares diferentes, lejos de donde ocurre la transformación.

Es válido considerar que cuanto menor sea el área de distribución del endemismo más prioritaria será la implementación de medidas que los protejan, ya sea por medio de leyes que regulen su explotación o también la creación de reservas y parques protegidos. Si bien actualmente hay más hombres vivos que los que han muerto a lo largo de toda la historia de la humanidad, también se puede decir que el número de especies extintas es mucho mayor que el número de especies existentes hoy día.

EJEMPLOS DE ENDEMISMOS

Son muchos los casos, tanto plantas como animales, que pueden encuadrarse dentro del grupo de seres endémicos, veamos algunos ejemplos para ilustrarnos mejor. Un endemismo típico es el lince ibérico, propio de la Península Ibérica, las jirafas, que únicamente habitan en las regiones semidesérticas del sur del Sahara, o la Secuoya gigante, que sólo se encuentra en la Sierra Nevada californiana, Las Cactáceas en América, los quebrachos (género Schinopsis) en el Gran Chaco, los arrayanes en la Isla Victoria, Bariloche.

Las islas, dado su aislamiento, son ámbitos con una elevada tasa de endemismos. Así, Australia, que no ha tenido contacto con el resto de tierras emergidas desde hace más de 50 millones de años, posee una flora y una fauna exclusivas y muy distinta del resto del mundo. El draco, un árbol endémico de Macaronesia.

En cuanto a endemismos Madagascar sobresale también ya que todos sus anfibios son endémicos, el 90% de sus reptiles (la mitad de las especies de camaleones del planeta), el 55% de sus mamíferos (como los lemures) y el 50% de sus aves son claras ejemplos de endemismos, y aproximadamente el 80% sus plantas no se pueden hallar en ninguna otra región el mundo.

Por otra parte, el 95% de las especies de peces de los Grandes Lagos africanos son endémicas. Las islas volcánicas, que nunca han estado en contacto con el continente son especialmente ricas en especies endémicas; las especies que las habitan son descendientes de las que llegaron accidentalmente en tiempos pasados y pudieron adaptarse.

Son excelentes ejemplos las Islas Hawaii y las Islas Galápagos, donde Darwin observo una serie de organismo, entre ellos pinzones, que lo inspiraron para concebir su famosa teoría de la evolución. Otros archipiélagos famosos por sus endemismos son las Islas Canarias, con 500 especies de plantas endémicas y específicamente la isla de Tenerife, que presenta la mayor relación de endemismos florísticos de la región macaronésica, solo superada por Madagascar y Australia.