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Final del juego en EEUU

El Chapo Guzmán, sentenciado a perpetua

El traficante mexicano, uno de los más célebres del mundo, fue condenado por un juez de Nueva York a pasar el resto de sus días en la cárcel.

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El Chapo, protagonista de dos espectaculares fugas de prisión de cárceles mexicanas, cumplirá su sentencia en la cárcel de Colorado ADX Florence, conocida como "la Alcatraz de las Montañas Rocosas" y considerada la más segura de EEU.

   Nueva York y Culiacán, 17 (AFP y Reuters) - Brian Cogan, juez federal de Brooklyn que presidió su caso, mencionó su “crueldad abrumadora” en una audiencia que duró menos  de una hora, y dijo que debía sentenciarlo por ley a prisión de por vida más 30 años adicionales, como solicitaba el gobierno estadounidense. El capo de 62 años, con traje gris y por primera vez luciendo un espeso mostacho, escuchó serio la sentencia y se quejó de que el juez se negó a realizar un nuevo juicio. La defensa solicitaba nuevo proceso porque un jurado anónimo contó a Vice News que accedió a las redes sociales y medios de prensa durante el proceso, al igual que varios otros jurados, algo prohibido y que pudo influir en el veredicto.

“Aquí no hubo justicia”

   “Ya que el gobierno de EEUU va a enviarme a una prisión donde nunca más van a escuchar mi nombre, aprovecho para decirles: aquí no hubo justicia”, dijo en español el Chapo al juez Cogan. Fue la primera vez que habló en público desde que fue extraditado a EEUU en enero de 2017, y no pidió disculpas por sus crímenes. “EEUU no es mejor que cualquier otro país corrupto de los que ustedes no respetan”, afirmó.

   El Chapo fue acusado de traficar o intentar traficar 1.213 toneladas de droga a este país durante un cuarto de siglo. La acusación presentó pruebas de que el Chapo ordenó la muerte o torturó y mató él mismo a por lo menos 26 personas, incluidos supuestos informantes, narcos rivales, policías, socios y hasta familiares.

   Tras un rocambolesco juicio de tres meses, lleno de momentos escabrosos y surrealistas, el 12 de febrero un jurado le declaró culpable de 10 delitos de narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas de fuego. “Nos aseguraremos de que pase cada minuto de cada día del resto de su vida en prisión aquí, en EEUU”, dijo el fiscal de Brooklyn, Richard Donoghue.

   “Hoy se hace justicia para el pueblo estadounidense. Se hace justicia para México, cuyas instituciones fueron corrompidas durante décadas por Guzmán y el cartel de Sinaloa”, señaló Brian Benczkowski, fiscal general adjunto de la división criminal del Departamento de Justicia.

   El Chapo también se quejó ante el juez de sus condiciones de reclusión en la cárcel de Manhattan donde ha estado detenido en aislamiento casi total desde hace 30 meses. Lamentó la falta de luz natural, de aire fresco, que no lo dejan abrazar a sus pequeñas hijas mellizas -que no acudieron a la sentencia- y  recordó que su esposa Emma Coronel, exreina de belleza de 30 años, no ha podido nunca visitarlo ni tocarlo.

   “Ha sido una tortura las 24 horas, emocional, psicológica, mental”, dijo. “Es de lo más inhumano que he pasado en mi vida”. Cuando entró y salió de la sala, el Chapo lanzó besos a Coronel y se tocó el corazón, y ella, vestida con un traje blanco y negro, hizo lo mismo.

“Un millón de dólares”

   Durante la sentencia, Andrea Fernández Vélez, colombiana que el Chapo intentó una vez matar y que cooperó con el gobierno y tiene ahora una nueva identidad secreta en EEUU, contó su historia. Vélez, exasistente del narco colombiano Alex Cifuentes, socio del Chapo, tenía una agencia de modelos en Ciudad de México, empresa fachada que en realidad ofrecía prostitutas a funcionarios  mexicanos, todo pagado por el Chapo.

   El Chapo “ofreció un millón de dólares a los Hells Angels (pandilla de motociclistas) para acabar con mi vida”, relató llorando y mirando al capo, pero éste solo tenía ojos para Coronel. “Eso me causó un daño psicológico, afortunadamente me enteré y escapé con la ayuda del FBI”, contó Vélez. En el juicio, Cifuentes contó que a pedido del Chapo, Vélez ofreció a un general mexicano no identificado u$s 10 millones de dólares para que dejara de perseguir al capo. Pero el militar rechazó la oferta, y el Chapo, furioso, decidió matarla cuando ésta estaba en Canadá.

   El juicio fue un fascinante viaje a uno de los mayores y más despiadados carteles de la droga. La fiscalía presentó abrumadoras pruebas de la culpabilidad del acusado y convocó al proceso a 56 testigos, incluidos 14 exsocios, amigos y hasta una amante del Chapo que se escapó con él desnudo  corriendo por un túnel. El gobierno estadounidense busca requisarle más de u$s 12.600 millones, la suma que habría amasado. Pero hasta ahora no ha podido incautar al Chapo ni un centavo.

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Andrea Velez, exsocia de “El Chapo”, a la que alguna vez quiso matar, presentó su impactante testimonio.

Tras la condena

Sinaloa, sin ilusiones de cambio

   Un aire de sarcasmo recorre Sinaloa, cuna del legendario capo mexicano, ante la sentencia de cadena perpetua. En esta árida región aseguran con sonrisa de resignación que ni la violencia ni el tráfico de drogas disminuirán. En el imaginario popular de Sinaloa, un cártel que surgió en la  década de 1980 y que lleva el nombre de ese estado del noroeste mexicano, todavía gravita la figura de “El Chapo” y su exsocio  Ismael “El Mayo” Zambada, aún prófugo.

   Algunos en Sinaloa siguen creyendo que “El Chapo” hizo construir escuelas, iglesias, caminos y que en suma fue un benefactor. Incluso le restan responsabilidad en asesinatos y secuestros. “No fue justo. También fue buena persona, ayudó a necesitados”, dijo Lupita Ramos, ama de casa de 46 años, tras conocer la noticia. Habla frente al altar del mítico Jesús Malverde, “El Santo de los Narcos”, en el centro de la capital estatal, Culiacán.

   Al lado de un busto de Malverde, quien según la leyenda era un bandido que robaba a los ricos para dar a los pobres, una mujer limpiaba una estatuilla de yeso de Guzmán: la cara en alto, un rifle AK47 en ristre, vestido con camisa rosa y pantalones azules. Para el ferrocarrilero Juan Antonio Orozco, de 39 años, el tráfico de drogas no va a terminar con el perpetuo encarcelamiento de Guzmán. “Veo difícil que se termine. Cae uno, sale otro, de nunca acabar. Se veía que esa sería la sentencia por todo el tráfico y las muertes y todo eso, era de esperarse en EEUU”, dice cabizbajo. Pero luego levanta un poco la voz para decir que en Culiacán “lo respetan porque ayudó a la gente”.

Tumbas con aire acondicionado

   Pero a pesar de las supuestas obras públicas en Sinaloa impulsadas por el capo, quien según la Justicia debería tener por lo menos unos u$s 12.000 millones en sus arcas, la brecha de desigualdad es impactante. Cerca de caseríos hechos con tablas de madera, está el cementerio Jardines de Humaya donde muchos capos narco están enterrados. Es famoso por sus mausoleos extravagantes que llegan a tener tres pisos, aire acondicionado y hasta puertas de vidrio blindado.

   Según Miguel Ángel Vega, periodista del diario local Ríodoce, con la captura y extradición del narco, la violencia y el tráfico “no se acabaron” y su muy probable sentencia de cadena perpetua no cambiará eso. Dos cadáveres con el tiro de gracia aparecieron este miércoles al lado del Río Culiacán, muy cerca de una avenida rápida de esta ciudad de cerca de 700.000 habitantes.

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En el cementerio Jardines de Humaya una fachada de piedra beige decora el sepulcro de Ernesto Guzmán, uno de los hermanos de “El Chapo”, cuyo interior está repleto de globos y flores. Decenas de tumbas por el estilo alojan los restos de narcotraficantes más o menos famosos aquí.
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