Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/181239

Viento Norte: la banda que cumple con sus promesas

Pareciera que hablar de Viento Norte es siempre decir la “la banda de amigos”. Pero sí, es verdad y eso se nota. Porque cada vez que suben a los escenarios hay complicidad, se entienden, se acompañan y hacen sentir al público seguros de que van a disfrutar un buen show.

Esta vez no es escribir sobre el Cumbiódromo, el megaevento de la banda. Es contar sobre un show acústico, diferente y hasta con interacción con el público.

El escenario del Guido Miranda los recibió por primera vez en este formato donde las camisas con diseños de figuras geométricas irregulares no pudieron no estar. Sin ellas no serían Viento Norte.

El acústico, donde las entradas se agotaron, prometía grandes invitados. Cumplieron y la gente los ovacionó.

Mauro, Marcos, Guido, Pali, el Chino y los demás integrantes estaban ahí cuando se abrió el telón. A la espera del público, mientras que la gente estaba con gran expectativa. La formación estaba lista, incluso con un músico invitado desde la primera canción como lo fue el gran acordeonista Mauro Bonamino. Y mandaron cumbia, los pies empezaron a moverse y las palmas sonaron.

Viento Norte dio un recital acústico, a sala llena, en el Guido Miranda.

Canciones propias, clásicas y olvidadas estaban en el reportorio. La gente acompañó y la música no faltó. El Guido fue el mejor Viento Norte: la banda que cumple con sus promesas lugar para este show.

El primer invitado de la velada fue Gerardo Vargas, sí... el de Los Chaques. Apareció con un traje y moño, como si fuera una gala. Agradeció la invotacion y cantó sus mayores éxitos. El público aplaudió, pidió otra, pero el tiempo nunca es suficiente cuando se trata de este cantante.

“Cómo seguimos después de esto”, dijo Mauro, al escuchar los aplausos de la sala llena. Pero supieron cómo y levantaron con sus canciones.

El segundo invitado fue, sin duda alguna, el más esperado, aplaudido, el que todos querían. Edgardo “Lluvia” Barrios apareció sobre el escenario, un tanto desconocido para él. Cantó sus éxitos y no dejó de agradecer y redimir al grupo. “El que parecía imposible”, dijeron los integrantes de Viento Norte al presentarlo. Pero estuvo, cantó y dejó a los presentes con ganas de mucho más.

Ahora sí parecía que nada iba a ser igual, que Lluvia se llevó todos los aplausos y silbidos. Pero Marcos interactuó con el público y los hizo bailar con los dedos. Sí, con los dedos.

Después de unas canciones de Viento Norte, llegaba el final de la noche. El tercer invitado ya estaba listo. Algo que rompía con el esquema de cumbia. El referente del chamamé correntino: Mario Bofill.

Sus canciones se hicieron cumbia, en ese momento la banda pidió perdón por “destrozar las melodías” y lo anunciaron como el que más ensayó y hasta se imprimió las canciones.

Cantó y no defraudó. Como siempre lo hizo Mario, cerrando su participación con “Pena y Olvido”.

Por eso, una vez más, Viento Norte no defrauda en sus propuestas. Y es la banda chaqueña de cumbia que todo lo hace bi

Notas Relacionadas