Los 300 días de sol al año hacen de la Isla Feliz el destino ideal para escapar del frío
Con una temperatura promedio anual de 28 grados, la caribeña Aruba es un paraíso en medio del mar, privilegiada con refrescantes vientos, cielos despejados y un sol resplandeciente que brilla por más de 300 días al año, lo que la convierte en una de las islas con más días soleados en el mundo.
‘Recomendamos visitar De Palm Island, una pequeña isla dentro de Aruba donde se pueden ver arrecifes de coral y peces de distintos colores y formas‘, dijo a Télam, Pablo Rodríguez. director de la Autoridad de Turismo de Aruba en la Argentina.

Agregó que para quienes gustan de la aventura ‘pueden hacer paseos acuáticos en bananas o ir al parque acuático Splash Park Aruba, aunque también está nuestra famosa playa de Baby Beach, la cual es ideal para hacer picnics‘.
Los amantes de la buena mesa se pueden deleitar con la amplia oferta gastronómica en sus más de 200 restaurantes y la influencia de 90 nacionalidades en una misma isla.En cuanto al comercio, Aruba cuenta con reconocidas marcas de moda de lujo como Lacoste, Hugo Boss, Gucci, Dolce & Gabbana, entre otras; pero también tiene un mercado local enfocado en la artesanía, cremas y productos del aloe vera.

Ubicada al sur del mar Caribe, fuera del área de huracanes y con muchas actividades para realizar dentro de la isla, Aruba es el lugar para desconectarse del bullicio rutinario. Con conexiones aéreas sencillas, desde sus playas de arena blanca y agua cristalina, hasta la amplia variedad de restaurantes y hoteles de primera categoría, tener una experiencia inolvidable está asegurado.
Aruba cuenta además con ‘la playa más linda del mundo‘, categoría otorgada este año por la plataforma de viajes y turismo TripAdvisor a la Eagle Beach, una playa y un barrio -famoso por sus numerosos complejos de baja altura-, de la ciudad de Oranjestad.
Esta playa es el hogar de los árboles insignia de la isla: los Fofoti, que son los más fotografiados del lugar por su silueta característica que apunta en dirección al Caribe.

Así como en 2017 y 2018 Eagle Beach estuvo en el ranking de las mejores playas a nivel mundial, este 2019 su nominación ratifica el por qué Aruba mantiene su posición como uno de los destinos más buscados por los turistas, no solo para vacaciones familiares o en pareja, sino también para reuniones y conferencias empresariales.
Los criterios de evaluación fueron determinados según la cantidad y calidad de las críticas de diferentes viajeros para cada destino, que se realizaron en la plataforma durante un período de 12 meses, para así seleccionar el top 25 de las mejores playas a nivel global. Reconocida como ‘la meca del windsurf‘, desde hace 33 años se realiza en la isla el Aruba Hi Winds, que en esta edición se desarrollará del 4 al 8 de julio con la participación de más de 100 atletas de windsurf y kitesurf del Caribe, Estados Unidos, Europa y América Latina.

El escenario de las competencias será la playa Fisherman’s Huts, caracterizada por sus aguas tranquilas y fuertes vientos, a solo un paso de la playa desde The Ritz-Carlton. Las competencias no solo son emocionantes de ver, especialmente el Big Air de Kiteboarding, sino que las festividades que rodean el encuentro, que incluyen desfiles de moda, conciertos en vivo y fiestas en la playa, crean un divertido e interesante entorno.
Se Incluyen competiciones de slalom, larga distancia y freestyle para windsurf y kitesurf, mientras que el Kiteboarding se disputará principalmente en Boca Grandi, en la costa sureste.
En Aruba viven 106.969 personas de 96 nacionalidades, procedentes de Sudamérica, Norteamérica, Europa y Asia, que se unen a la mezcla de nativos con ascendencia holandesa, africana, española y aborigen Caquetío. Semejante heterogeneidad puede confundirse con ausencia de identidad, aunque esa misma diversidad es su marca.
La lengua nativa, el Papiamento, es la síntesis perfecta de ese “ser” arubiano. Bien podría encajar en el mito bíblico de la Torre de Babel, pero con final afortunado. Después de todo, estando en Aruba no hace falta alcanzar el cielo para llegar al paraíso.

Papiamento, que se traduce como “hablando”, fue reconocida lengua oficial, además del holandés, en 2003. El idioma tiene raíces afroportuguesas, producto del intercambio de esclavos y nació de la necesidad elemental de comunicarse con idiomas nativos diferentes, por lo que utiliza una estructura gramatical simple y un léxico limitado.
El Parque Nacional Arikok
Otra curiosidad que exhibe es la existencia de un desierto en su interior. El Parque Nacional Arikok, un área natural preservada de 34 km2, es una reserva ecológica que va desde la costa norte hacia tierra adentro. El paisaje compone, entonces, otro contraste único: seco y húmedo. De un lado, grandes extensiones áridas en las que crecen cactus y plantas de aloe, del otro, florece la vida marítima.
Antes de visitar la profundidad del Mar Caribe, hay otra atracción en tierra firme. En las cuevas, los rayos del sol se filtran a través de cámaras internas que albergan cientos de murciélagos que vuelan cerca de los visitantes sin provocar más daño que un buen susto. En las paredes de piedra, además, se pueden ver pictogramas de la tribu Arawak, uno de los tesoros escondidos de Aruba.
La bebida merece un párrafo aparte. Es difícil pasar por la isla sin haber probado una cerveza Balashi bien fría. Otro motivo de orgullo para los arubeños es el agua. “La segunda mejor del mundo“, repiten. El proceso de desalinización mediante la filtración del agua a través de corales, da como resultado un líquido fresco y sabroso que fluye directamente del grifo y es embotellado por la Compañía Tropical Bottling. Y no hay que dejar la isla sin probar el “Aruba Aruba”, un trago que levanta.
El mejor buceo del Caribe
Las ruinas de Pedernales combinan grandes piezas esparcidas entre formaciones de corales. Los buzos pueden ver vasijas y sistemas de conducto remanentes de los tanques de aceite o torpedos de algún submarino alemán de la II Guerra Mundial. Las ruinas de California es un lugar para buceadores más experimentados. Las de Antillas, una de las más antiguas del Caribe. Si todo esto no fuera suficiente, hacer compras es la isla es otro paraíso, pero del consumo.










