Avances en la larga lucha contra el sida
Un estudio realizado en 14 países y que tomó una muestra de mil parejas de varones confirmó que la terapia que emplea medicamentos antirretrovirales tiene la capacidad de eliminar la transmisión sexual del VIH. Así lo señala un artículo publicado en la revista médica británica The Lancet en el que se brinda información sobre estos nuevos hallazgos que renuevan las esperanzas de millones de personas que, en todo el mundo, viven con el virus de la inmunodeficiencia humana.
Según la publicación, el trabajo de los científicos, que demandó un esfuerzo de ocho largos años, demostró que si una persona seropositiva cumple con todas las exigencias del tratamiento antirretroviral, se elimina el riesgo de transmisión. De esta manera se refuerza la idea de alcanzar un compromiso mundial para poner fin a la epidemia para 2030. Sin embargo, pese a que la comunidad científica celebró el avance, expertos de todo el mundo coincidieron en destacar la importancia de no bajar la guardia frente a esta amenaza para la salud pública, sobre todo si se tiene en cuenta que, a nivel global, más de la mitad de las personas que necesitan terapia antirretroviral en países con ingresos bajos y medios aún no tienen acceso a este tipo de tratamiento. La investigación a la que hace referencia The Lancet se llevó a cabo en países europeos entre septiembre de 2010 y abril de 2018 sobre aproximadamente mil parejas de varones en las que uno de sus integrantes era VIH positivo y recibía tratamiento antirretroviral. Según se informó, en esas parejas no se registró transmisión del virus en las relaciones sexuales no protegidas por preservativo. Hubo, en cambio, 15 casos de contagios, pero los cotejos de ADN establecieron que se produjeron en relaciones con compañeros sexuales que no estaban bajo tratamiento antirretroviral. El estudio estableció que, durante los ocho años que demandó la investigación, el tratamiento antirretroviral evitó alrededor de 472 contagios de VIH. Las muestras fueron tomadas de pacientes voluntarios de España, Reino Unido, Alemania, Holanda, Suiza, Italia, Austria, Dinamarca, Francia, Suecia, Finlandia, Bélgica, Portugal e Irlanda.
Desde la Fundación Huésped, el director científico de esa organización, el médico infectólogo Pedro Cahn, se refirió al estudio publicado en The Lancet, y recordó que lo que se confirmó es que no hay riesgo de transmisión del VIH en parejas homosexuales serodiferentes si se toman antirretrovirales. Observó que no se trata de un hallazgo que confirma el fin del VIH, sino que es un avance significativo que solo tiene sentido si el paciente tiene en claro que el tratamiento debe ser continuo. Por otra parte, advirtió que el preservativo sigue siendo un barrera efectiva que previene no sólo la infección por el VIH, sino también la sífilis, la gonorrea, la clamidia, el HPV, la hepatitis B y C, el linfogranuloma y herpes. Por su parte, el director ejecutivo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida), Michel Sidibé, dijo que la respuesta al sida se encuentra en un punto de inflexión, en el que los avances logrados hasta la fecha podrían revertirse fácilmente si no se toman medidas urgentes para alcanzar los objetivos previstos para 2020 y otras metas más ambiciosas en la década siguiente. Según ese programa especializado de la ONU, desde que se informaron los primeros casos de VIH hace más de 35 años, 78 millones de personas han contraído el VIH y 35 millones han muerto por enfermedades relacionadas con el sida en todo el mundo. En 2017, los expertos estimaron en alrededor de 40 millones la cantidad de personas que vive con VIH en todo el mundo; mientras que algo más de la mitad, 21,7 millones, recibía tratamiento.
Estadísticas de la Secretaría de Salud de la Nación indican que en la Argentina el 20 por ciento de los diagnósticos de VIH se producen en personas menores de 25 años. Además, de acuerdo a esta misma fuente, en el país todos los años hay alrededor de 6500 nuevos diagnósticos positivos.
La terapia antirretroviral es una de las más efectivas en la lucha contra el virus, gracias a que logra incrementar los obstáculos para la mutación viral en el organismo humano, lo que permite mantener la enfermedad bajo control, aunque vale aclarar que este tratamiento no elimina al virus. Por eso debe remarcarse que estos hallazgos no significan que se haya vencido al VIH. De allí que es necesario que los sistemas de salud continúen llevando adelante las campañas de prevención.










