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La presencia de la mujer en el campo científico

La científica Karen Hallberg, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Centro Atómico Bariloche, fue distinguida con el premio internacional L’Oréal - Unesco “Por las Mujeres en la Ciencia” por su aporte al desarrollo de técnicas computacionales que ayudan a comprender la física de la materia cuántica.

La científica Karen Hallberg, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Centro Atómico Bariloche, fue distinguida con el premio internacional L’Oréal - Unesco.

En una de sus primeras declaraciones, tras conocerse la noticia de la distinción, Hallberg destacó la necesidad de incorporar más mujeres al campo científico para lo cual, dijo, es importante despertar el interés de las más jóvenes por el mundo de la investigación científica.

En rigor, los premios L’Oréal - Unesco a Mujeres en Ciencia son galardones que tienen como objetivo visibilizar el trabajo de la mujer en la ciencia mediante el reconocimiento a la labor de investigadoras que han realizado importantes contribuciones al progreso científico.

Hallberg también destacó el rol fundamental que tuvo la educación pública en su formación, lo que no es un dato menor en estos tiempos de recortes presupuestarios y con destacadas figuras políticas del orden nacional que, en su momento, pusieron en duda la importancia de la creación de nuevas universidades destinadas a estudiantes de familias con menores ingresos.

“Este es el resultado de la educación pública que recibí y del apoyo de las instituciones científico tecnológicas de nuestro país, del Conicet, de la Comisión Nacional de Energía Atómica, del Instituto Balseiro, de la Universidad de Cuyo y de las agencias financiadoras como la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica”, sostuvo la investigadora.

Debe coincidirse con Hallberg cuando observa que este premio permite visibilizar a nivel internacional el trabajo científico que se realiza en Argentina y, en particular, el trabajo de las mujeres en ciencia y tecnología; y también cuando plantea la necesidad de incentivar a más niñas y jóvenes del país a estudiar física, matemática, computación, química e ingenierías.

Es importante que en las escuelas secundarias los docentes de estas materias alienten a quienes tienen inclinaciones por estas disciplinas a seguir el ejemplo de la investigadora del Conicet y tomen como disparador la fecha del 14 de marzo próximo, día en que Hallberg recibirá el premio en la ciudad de París junto a otras cuatro mujeres de otros países, para generar un debate en el aula sobre la importancia de promover la presencia de la mujer en el ámbito científico. Esto es, precisamente, lo que se proponen los organizadores del Premio L’Oréal - Unesco “La Mujer y la Ciencia” que se otorga desde al año 1998, y a través del cual se ha reconocido y recompensado a más de un centenar de mujeres de 30 países que trabajan en ciencia, tres de la cuales recibieron el Premio Nobel.

Asimismo, esta iniciativa ha otorgado más de 3000 becas nacionales, regionales e internacionales a mujeres jóvenes de 115 países para que puedan continuar en sus comunidades con sus trabajos de investigación.

Vale destacar que Karen Hallberg investiga las propiedades cuánticas de la materia condensada usando métodos numéricos basados en la información cuántica y, según explicó, se propone entender cómo es el comportamiento electrónico en materiales y, por ejemplo, cuál es el mecanismo de la superconductividad de alta temperatura crítica.

Lo que hago es ciencia básica, busco avanzar el conocimiento, que forma parte del bagaje cultural del país y de la humanidad. Las aplicaciones pueden venir y ojalá surjan en algún momento, como pasó, por ejemplo, después del descubrimiento de los semiconductores que dieron lugar al transistor y a los circuitos integrados a mediados del siglo pasado y que son la base de la electrónica moderna”, dijo la investigadora.

Las autoridades de la Unesco y de la Fundación empresarial L’Oréal, por su parte, aseguran que ante los desafíos planteados a escala mundial por la aceleración de las nuevas tecnologías, el envejecimiento de la población y las amenazas que se ciernen sobre la diversidad biológica, la labor de las investigadoras recompensadas dejará una huella profunda y constituirá una base sólida para el desarrollo científico futuro.

Es de esperar que en la Argentina se reconozca también la importante contribución de la mujer a la ciencia, y que se apoye con recursos la tarea de los equipos de investigadores que trabajan en ciencia básica.