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Barranqueras es el patio trasero de Resistencia, afirma el Centro Mandela

En un comunicado la institución analiza la crítica situación en el Área Metropolitana, advierte deficiencias y señala responsabilidades provinciales y municipales.

“Barranqueras fue el patio trasero muy bajo adonde derivaron las aguas de lluvia de Resistencia”, señaló el coordinador del centro Rolando Núñez al explicar el colapso de la ciudad portuaria junto a algunos barrios periféricos de la capital y Puerto Vilelas. 

Vista aérea de los anegamientos en la ciudad portuaria.

Para el abogado el área sur próxima a la costa se convirtió en un reservorio donde se almacenó gran parte del agua caída con las extraordinarias precipitaciones de esta semana.

Situación extraordinaria

La situación se agravó con el crecimiento poblacional en el área metropolitana y la barrera que representa el sistema de defensas contra crecidas del Paraná.

El temporal más grande desde 1994 fue confirmado por el Servicio Meteorológico Nacional: en pocas horas se registraron 224 milímetros.

Vecinos del barrio María Cristina y La Toma protestaron en reclamo por ayuda.

Al ser más grande Resistencia, se incrementó su desagüe y lo mismo ocurrió en  Barranqueras, donde más viviendas y más personas se vieron afectadas por el fenómeno.

Provincia y municipios

Nuñez también da su lectura política: “Los intendentes nunca intentaron resolver con obras estructurales, casi siempre seguido de los silencios en Barranqueras, aunque ahora Alicia Azula dijo un poco más que sus anteriores colegas”.

La intendenta denunció que los gobernadores peronistas nunca le dieron respuestas, además de reconocer que no lo hizo público en doce años.

En los cuestionamientos, Núñez señala la demora de las autoridades para atender la contingencia: recién 24 horas después de las lluvias se declaró la emergencia hídrica y pasaron dos días para que provincia y municipios empezaran a paliar los efectos. 

Sin bombas

Entre las falencias más graves menciona la falta de funcionamiento de las bombas de avenida Gaboto y calle Asunción, y en el barrio María Cristina, donde los vecinos salieron a protestar porque se les inundó la casa.

Azula amenazó con abrir una brecha en las defensas troncales para que el agua escurra por pendiente. Así se transparentó que dos de las principales estaciones de bombeo estaban fuera de servicio y poco después el presidente de la Administración Provincial de Agua (APA), Francisco Sizuela prometió comprar bombas nuevas.

Mientras que los rellenos en la laguna Rossi-Fassio y en la laguna Concepción aumentaron el déficit de reservorios para la ciudad portuaria. 

“Nadie se preparó para afrontar la catástrofe pronosticada con muchos días de anticipación, fue una tormenta perfecta de improvisaciones y de negligencias”, resalta el abogado.

Fallas en el sistema de reservorios y de desagües  

Barranqueras recibe gran parte de las aguas de lluvia que se registran en Resistencia. Rolando Núñez señala que a pesar de la catástrofe no se puso en marcha la nueva estación de bombeo hacia la parte externa del reservorio, para descargar en el río Paraná.

En Barranqueras, una de las familias afectadas por las lluvias torrenciales.

El escurrimiento hacia el canal Soberanía enfila hacia dos reservorios que no colapsaron.

El presidente del centro Mandela sostiene que uno de los reservorios está en situación de abandono. Donde funcionaba la vieja estación de bombeo pregunta por qué fue dejada de lado para emplazar otra cerca de Puerto Vilelas. “Fue una obra innecesaria, era suficiente con mantener limpio el reservorio en el final del tobogán del canal de Soberanía, especialmente el chupadero del área de bombas”, opina. Para Nuñez sin esa obra se dificulta la acumulación de agua en el nuevo reservorio porque actúa como un talud que impide el escurrimiento.

Por otra parte describe que mientras el canal y los reservorios (viejo y nuevo) acompañan el trazado de la avenida Soberanía Nacional hasta Vilelas, esa vía no respeta la cota de la estación de bombeo en toda su extensión y por lo tanto no impide su trasvasamiento.

La nota completa se puede leer en la página web: centromandela.com