El templo de la comunidad cristiana de Pampa Somer ya es patrimonio histórico
Fue construido en 1936 y es el más antiguo de la región. Esta comunidad religiosa es reconocida en la zona rural y en Charata por su labor solidaria con distintas instituciones.
CHARATA (Agencia) - El templo de la comunidad cristiana, es la iglesia evangélica más antigua de la región y está ubicado en Pampa Somer (a 15 kilómetros de la Ruta 89) construido en 1936, fue reconocido por la Legislatura Chaqueña como patrimonio histórico y cultural de la provincia. Esta comunidad religiosa, además es reconocida en la zona rural y en Charata por su trabajo solidario, ya sea en instituciones educativas como de la salud, así como también oenegés.

“Queremos agradecer el reconocimiento para con nuestra institución, que tiene una historia que comenzó en el año 1924. Para nosotros fue emotivo, y nos hace sentir orgullosos”, comentó el pastor Roberto Moritz. “El templo mantiene su estructura original, y para la época -en la cual la mayoría vivía en ranchos- construir un templo como este habla del amor que profesaban. Muchos de ellos con poca escuela, la mayoría solo sabía de agricultura, pero han hecho un enorme esfuerzo que nos hace sentir orgullosos y perdura hasta hoy”, contó
Los inmigrantes que llegaron a esta parte del país, primero comenzaron a reunirse en la zona de Santa Justina y Pampa del Zorro, en viviendas donde fueron los primeros encuentros, en 1936 se inaugura el templo en Pampa Sommer.

Respecto al reconocimiento recibido, Moritz agregó que “en los tiempos que vivimos, nos tomó por sorpresa, porque en la actualidad hay una cierta resistencia a la religión, y por ahí pensamos que todos lo ven igual, y no es tan así. Quedamos agradecidos por el respeto, por parte de los Diputados, porque ellos profesan otra fe, y sin embargo han mostrado mucho respeto en la forma en que han expresado su reconocimiento”.
Impacto en la comunidad
La comunidad cristiana tiene una gran labor social puertas afuera, colaborando con escuelas, o con el hospital, por ejemplo en los últimos tiempos acercando víveres para la comida de los internados allí, o colaborando con remedios. Pero, también con sus integrantes insertos en diferentes comisiones: de escuelas, consocios, de hecho Moritz fue el único presidente hombre de Solidagro (el primero de la historia de la onenegé que cumplió 15 años).
“Nosotros hacemos y quizás pudiéramos hacer más, pero siempre que haya voluntad se puede hacer. Nosotros colaboramos mucho en la zona rural y en la ciudad, y en este sentido, lo que nos preocupa, sin puntualizar casos, es que vemos en algunas instituciones la ausencia del Estado”, dijo. “Principalmente, me preocupa el tema de salud en nuestra ciudad. Quizás lo que uno aporta es solo un granito de arena. Si bien el país está pasando una situación difícil, la salud no se puede postergar”, indicó Moritz
“Nosotros aportamos lo que podemos, tratamos de involucrarnos. Hablar de afuera es fácil, necesitamos todos, la sociedad en general, involucrarnos un poco más”, concluyó.










