Literateca, letras en la voz de sus creadores
Literateca es un proyecto compuesto por cortos en el que escritoras y escritores del Chaco y la región leen sus obras.
“Tenemos la intención de difundir el patrimonio literario. Empezamos con un micro de radio y después creamos un canal en youtube”, explicó Claudia Goy del departamento de Letras del Instituto de Cultura. “Tuvimos en claro que la impronta siempre será la literatura. Después pensamos que hoy estamos constituyendo o resguardando un patrimonio audiovisual de la región”, agrega Ignacio (Nacho) Zabalúa, del área de Cine del mismo instituto. Además en este proyecto colaboraró la SADE filial Chaco.

En youtube ya están disponibles lecturas de los escritores Claudia Masin, Miguel Ángel Molfino, Mariana Coronel, Tony Salazar, Lecko Zamora, Orlando Van Bredan, entre otros.
Claudia trabaja en la Dirección de Letras y Nacho junto a otros compañeros en el departamento de Cine, Audiovisuales y Artes Digitales.
“El 15 de diciembre de 2017 hicimos el primer corto. Trabajamos interactuando entre áreas, fue una labor conjunta entre Letras y la dirección de cine. Comenzamos con el canal que permitirá la difusión universal de la literatura chaqueña y regional”, sostiene Claudia.

“Una de las primeras escritoras que grabó fue Virginia Feinmann. La hija de José Paulo Feinmann, una amiga de la casa que viene a menudo a la provincia. Ha publicado hace poco su segundo libro que es precioso y lo recomiendo”, desliza. Claudia lleva el pelo corto, está enamorada de las letras y en cada pequeño bocado recomienda algún libro y contagia su pasión por la lectura.
“Ahora acabamos de grabar a Orlando Van Bredan”, agrega Nacho. “Es un gran escritor que vive en el Colorado, Formosa, y para nosotros es un gusto enorme que haya aceptado esa iniciativa. Hizo guiones para cortometrajes y trabajar con él fue uno de los grandes placeres que nos estamos dando en este ciclo”.
“Armamos un equipo importante”, susurra Claudia y por un momento sonríe con el rostro sonrojado mientras sus ojos se alzan luminosos. “El equipo está conformado además de Zabalúa por Rafael Medina (cámara y sonido), y Cristian Ice Obez (postproducción y la gráfica)”.

Voces
Al comienzo del proyecto el planteo sobre por qué no grababan a otras voces la respuesta fue que la idea no era poner a un locutor modulando un texto de otro. “Nos interesa la voz del escritor leyendo sus textos, sus cuentos, sus novelas, sus poemas. La esencia de este proyecto es captar ese acto íntimo”, subraya Claudia.
El criterio de selección -que había empezado como germen- era incluir a autores chaqueños y regionales. Dentro de ese abanico se organizó una suerte de selección con quienes se tiene cierta familiaridad y sobre todo a quienes los integrantes del equipo habían leído.
Claudia no retiene su genio, las palabras le vienen vivas, enérgicas, claras. “Puedo decirte que como criterio objetivo en Literateca están los escritores más conocidos, más leídos y que además son referentes fuera del territorio chaqueño y regional”.
Los primeros que fueron grabados, por ejemplo, fueron Lecko Zamora, Claudio Largo - quien hizo narraciones orales de la comunidad qom. Buscaron el testimonio de comunidades originarias, después le siguieron Miguel Molfino, Francisco ‘Tete’ Romero, Luis Argañaraz, Mario Caparra, Lucas Brito Sánchez, Carlos Busquet, Tony Salazar, Marina Coronel, Claudia Masin, Mariano Quirós, Susana Szwarc, entre otros.

La propuesta consiste en elegir un texto cuya lectura o fragmento de unos tres minutos, no más. La idea es que se sientan cómodos, sentados, caminando, como les guste. Puede tomar algo si quiere. Es un “yo leyendo lo que escribí", mostrar un acto de intimidad que no se ve siempre.
“Esta forma de acortarlo a tres minutos es por una cuestión de que debía ser en formato pequeño. Vivimos en la inmediatez y el zapping, entonces no queríamos hacer cortos muy largos. Buscamos recursos visuales además para que esos tres minutos sean también bien potentes. La idea es que la gente se enganche, además que quiera ver y escuchar a estos autores”, destaca Nacho.
Disparador
Los cortos documentales Literateca se proponen ser un disparador de lecturas, que despierten el interés por esos escritores. Por eso en cada video están los datos del escritor. “Al principio de cada video Cristian hizo una gráfica preciosa. Hay gente que después de escuchar a estos autores fue a buscar sus libros. Yo misma después de escuchar un texto de Busquet, Magnetizado, salí a buscar el libro. Necesitamos que se difunda nuestro patrimonio literario a través de sus creadores”, afirma Goy.
“Tenemos un gran potencial en la provincia y hay que conocerlo y disfrutarlo. Con estos videos estamos creando un patrimonio audiovisual importante”, agrega Nacho.

“Adoramos nuestro trabajo. Tenemos muchos planes para el año que viene", deslizan y entonces pregunto, ¿este año terminaron de rodar? - "No", responden en coro, -Nunca terminamos de rodar. Habíamos adquirido una velocidad de una sesión de grabación por quincena. Pero nos dimos cuenta que estábamos acumulando material, la postproducción era una pata que iba a otro ritmo. Nos volvimos a repartir tareas para ayudarnos en cada proceso. Antes de fin de año tenemos algunas sesiones que estamos programando”.
Letras y estética visual
La diversidad de lugares, la puesta visual también jugó un rol significativo. "La idea fue hacer un formato a tres cámaras, como para darle una dinámica especial, jugar con algunos filtros y que tenga gráfica animada", explicó Nacho.
"Además trabajos en la apuesta de que también se vayan bajando datos de los escritores. Con Claudia fuimos coordinando en diferentes movidas literarias, por ejemplo: festival de poesía, festival Mulita, entre otros. La intención era aprovechar al máximo las visitas. Entonces íbamos a cada locación –lugar– y así cubríamos el evento con notas", contó Nacho.
Las primeras grabaciones fueron en la dirección de Letras que está en Don Bosco al 700. El departamento de Cine aporta toda la logística. También se filmó en la casa de Claudia, ella hace la producción, los contactos, armado de horarios de grabación, locaciones, tratando de reunir tres o cuatro escritores en un día, cuando es posible hacerlo.
En el proceso también se busca no ir siempre a un mismo lugar; así acudieron al Fogón, una plaza, Macedonio, un café, la Casa de las Culturas.
Claudia vuelve a encenderse con una sonrisa y con el entusiasmo de quien ama y se apasiona por lo que está haciendo admite: “Las letras es lo mío”.
Ya recorrieron algunas ediciones de la Feria del Libro por la provincia. “Por ejemplo, en Villa Ángela habíamos filmado en una antigua fábrica que era de tanino, un lugar en ruinas; para el año que viene queremos recorrer más ferias del libro así vamos a buscar a los escritores del interior y también ellos podrán formar parte de este mapa de las letras con Literateca.
La helada, de Claudia Masin
Quien fue dañado lleva consigo ese daño,
como si su tarea fuera propagarlo, hacerlo impactar
sobre aquel que se acerque demasiado. Somos
inocentes ante esto, como es inocente una helada
cuando devasta la cosecha: estaba en ella su frío,
su necesidad de caer, había esperado
-formándose lentamente en el cielo,
en el centro de un silencio que no podemos concebir-
su tiempo de brillar, de desplegarse. ¿Cómo soportarías
vivir con semejante peso sin ansiar la descarga,
aunque en ese rapto destroces la tierra,
las casas, las vidas que se sostienen, apacibles,
en el trabajo de mantener el mundo a salvo,
durante largas estaciones en las que el tiempo se divide
entre los meses de siembra y los de zafra? Pido por esa fuerza
que resiste la catástrofe y rehace lo que fue lastimado todas las veces
que sea necesario, y también por el daño que no puede evitarse,
porque lo que nos damos los unos a los otros,
aún el terror o la tristeza,
viene del mismo deseo: curar y ser curados.
Los diamantes de Sofía, de Tony Zalazar
Sobre el peligro del cordón de la calle
espera sentadita un choque de autos,
un accidente
que deje en sus manitas
los diamantes resueltos del parabrisas.
Cancelación de las calles, de Mario Caparra
Contra un árbol extirpado
bajo una antena de Personal
envuelto en bocinas
y obviando una invitación al circo por altísimo parlantes
mi perro da dos vueltas
y se defeca en la ciudad
esquivando bolsitas y volantes y el aliento sofocante de un split
piensa en Ricoeur y la metáfora
indistinto a los pitazos las piedritas los escapes
indistinto a las pancartas y gigantografías
indiferente a la cumbia
universal y obligatoria y a las giratorias calzas de las promotoras
él se abstrae
alza los ojos un poco a la izquierda
que es lo que siempre hace cuando piensa en Deleuze
y defeca
después vendrá la señora blandiendo una revista Viva
y un abogado blandiendo un código de convivencia
se propagará la indignación
cundirá el pánico
dios le dirá a Francisco que mejor se abstenga
el viento dejará de arrastrar bolsitas
y hasta se apagará la cumbia seis segundos
él rascará el asfalto victorioso
ladrará como quien descifra finalmente el binomio de Newton
y yo empiezo a aplaudirlo emocionado
esperando que el gentío se conmueva
esperando la ovación consagratoria
nos echaron a la mierda
nos prohibieron volver
nos fuimos en silencio
creen que perdimos otra calle
que doblegaron al invasor
no conocen a mi perro
en el trazo imperfecto con que aroma una calle
la hace suya y se entrega como hace un poema










