Muere después de ocho años tetrapléjico por comer una babosa viva
Sucedió en Australia, donde un joven de 27 años murió luego de permanecer ocho años paralizado a causa de una infección cerebral que afectó a su sistema nervioso, producto de haber comido una babosa viva.
Sam Ballard aceptó el desafío de comerse al molusco durante el festejo de su cumpleaños y sufrió una grave infección cerebral. Falleció el pasado viernes en Sídney.

Fue durante el festejo de su cumpleaños en 2010, cuando el joven rugbier aceptó el desafío de comerse el molusco durante una reunión con amigos.
La babosa portaba el parásito Angiostrongylus cantonensis, comúnmente conocido como "gusano pulmonar de las ratas", que le ocasionó una infección cerebral grave.
Días después, Sam comenzó a sentir fuertes dolores en las piernas y fue diagnosticado con "meningoencefalitis eosinofílica", enfermedad que provoca un aumento en la cantidad del glóbulo eosinófilo en el cerebro y el fluido espinal, lo que puede causar una grave alteración del sistema nervioso, causando parálisis o incluso la muerte.
El joven estuvo en coma durante casi 14 meses y, luego de tres años hospitalizado, fue dado de alta pero aun con parálisis del cuello para abajo.
El caso de Sam Ballard se mediatizó a comienzos de 2018, cuando trascendió que el Seguro Nacional de Incapacidad de Australia había reducido el dinero dedicado a su cuidado.
Finalmente, tras ocho años de sufrimiento, Sam murió rodeado de su familia y amigos










