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MÁS DE 30% DE LOS ADOLESCENTES TAMBIÉN LO HACE

El 13,1 por ciento de los niños del NEA trabaja en al menos una actividad

Lo aseguró una medición realizada por el Indec. A su vez determinó la situación en el ámbito urbano y en las zonas rurales.

La Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (Eanna) reveló que en el NEA el 13,1 por ciento de quienes tienen entre 5 y 15 años participan en al menos una actividad productiva.

La cifra se eleva considerablemente al analizar la situación de los adolescentes de 16 y 17 años. En este caso la encuesta determinó que el 33,4 por ciento de esta franja etaria realiza algún tipo de trabajo. 

No es menor que este sector de la población coincide con los adolescentes que deben cursar los últimos años de la enseñanza media y por lo tanto una parte significativa no puede concluir sus estudios dado que está trabajando en al menos una actividad.

En tanto, la encuesta realizada por el Indec reflejó que “un análisis regional de la incidencia de este fenómeno permite distinguir tres agrupamientos: el NOA y el NEA, con tasas mayores al 10%; el Gran Buenos Aires, la zona Pampeana y Cuyo, con tasas entre 8 y 10%; y, finalmente, la Patagonia, con tasas menores al 8%”.

“Esta lógica espacial de incidencia del trabajo infantil, mayor en el norte y menor en el sur del país, se verifica tanto en las áreas urbanas como rurales, y para las distintas modalidades de trabajo, su distribución por sexo y otras características, salvo algunas excepciones”, afirmó.

“La actividad productiva se intensifica entre los adolescentes de 16 y 17 años: el 31,9% del total del país realiza al menos una, mientras que en las áreas rurales lo hace el 43,5%. Al igual que lo que ocurre con los más chicos, son las regiones de NOA y NEA donde la incidencia del trabajo productivo es mayor entre los adolescentes (36,8% y 33,4%, respectivamente)”, indicó.

“Los resultados de la encuesta muestran que las distintas formas del trabajo infantil y adolescente están más extendidas en las zonas rurales, e inciden en mayor medida entre los adolescentes, principalmente en lo referido al trabajo en la ocupación, involucrando a casi uno de cada cuatro varones y mujeres de 16 y 17 años (22,8%)”, informó.

“El trabajo mercantil entre los niños, niñas y adolescentes tiene mayor presencia relativa en las áreas urbanas del NOA y el NEA, y en áreas rurales de las regiones Pampeana, Cuyo y NEA. Las actividades de autoconsumo son más relevantes entre los adolescentes rurales del NEA y la región pampeana, y las actividades domésticas intensivas, con prevalencia femenina, cobran relevancia entre aquellos residentes urbanos del GBA, NOA y Cuyo, y rurales del NOA y NEA”, comentó.

“En el medio rural, los impactos negativos del trabajo se profundizan: el 45,5% de los varones y el 23,0% de las mujeres que trabajan para el mercado no concurren a un establecimiento educativo. En el NOA y NEA se observan los mayores niveles de deserción escolar entre los adolescentes que trabajan, aunque con niveles relativos diferenciales según se trate de áreas urbanas o rurales (18,3% en el NOA y 14,3% en el NEA urbanos, y 28,5% en el NOA y 27,7% en el NEA rurales)”, dijo.

“Sin importar si se trata de un área urbana o rural, las expectativas sobre el futuro presentan diferencias según el sexo: las niñas y adolescentes tienen mayor propensión a solo estudiar y sus pares varones a solo trabajar al cumplir los 18 años de edad”, determinó.

“Mientras en el medio urbano el 15,5% de los hogares con niños y niñas tienen al menos un infante o adolescente que trabaja, en las áreas rurales esta relación se duplica, involucrando al 32,3% de estos hogares. Tanto en el medio urbano como en el rural, son las regiones NOA y NEA las que presentan una mayor proporción de hogares con niños, niñas y adolescentes que realizan actividades productivas”, relató.

“La presencia de varones supera a la de mujeres en cualquier región, con valores que van del 67,9% en el NEA al 93,0% en la región Pampeana”, informó.

“Finalmente, las actividades de tipo doméstico intensivas, feminizadas en el total del país, presentan excepciones a nivel regional: en GBA y la Patagonia la realización de dichas actividades es sostenida tanto por varones como por mujeres casi de manera igualitaria”, determinó.

La actividad productiva de carácter mercantil que se encuentra más difundida entre los niños del ámbito urbano es el trabajo en un negocio, oficina o taller por dinero o propina (36,9%). Si bien esta tarea es la más desarrollada tanto por niños como por niñas, parece concentrarse entre las mujeres (42,9% de las niñas versus 33,4% de los varones)”, indicó.