Luz de alerta por impacto de adicciones en el Chaco
La ciudadanía puede, en muchas ocasiones, tener una idea del grave problema que representa el tráfico y el consumo de drogas en la provincia y la región a partir de las noticias que dan cuenta del secuestro de grandes cantidades de estupefacientes en operativos que llevan a cabo las distintas fuerzas de seguridad. Sin embargo, pocas veces se conocen cifras que permiten dimensionar el daño que provocan las adicciones en las personas que son víctimas de estos consumos problemáticos, en sus familias y, por supuesto, también en la comunidad.
Si bien no es un secreto que este flagelo afecta a muchas personas, la mayoría jóvenes; los datos aportados en las últimas horas por la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, relacionados con este tema, deben ser un llamado de atención para toda la sociedad chaqueña, pero especialmente para quienes tienen en sus manos las herramientas para luchar en forma efectiva contra esta problemática que tiene múltiples aristas. La magistrada confirmó que de los casi 300 adictos que reciben atención en el Instituto de recuperación que tiene su sede en la ciudad de La Plata, el 60 por ciento son chaqueños. En otras palabras, en ese centro de atención más de la mitad de los pacientes en recuperación tienen su hogar esta provincia. Debe coincidirse con la doctora Niremperger cuando advierte que el conjunto de la sociedad chaqueña debe tener conciencia crítica de la gravedad de lo que está pasando hoy en el Chaco y, como bien señala, ‘que gran parte de nuestros jóvenes están cayendo en un abismo del que es muy difícil salir‘. Acaso sea necesario recordar algo que es obvio: ninguna persona nace adicta, sino que el recorrido por el camino hacia ese abismo del que habla la jueza estuvo facilitado por entornos sociales, institucionales y, por supuesto, también familiares que permitieron que muchos chaqueños llegaran a esa situación límite.
Por su trayectoria, su esfuerzo y el firme compromiso asumido en la tarea que lleva adelante, la jueza Niremperger tiene una autoridad que va mucho más allá de las formalidades del cargo que desempeña. Por eso es importante que se escuche su voz, que se preste especial atención al llamado que hizo para trabajar en forma coordinada con la comunidad para complementar la lucha frontal contra el narcortráfico que impulsa la Justicia Federal. La jueza Federal de Resistencia también observó que, lamentablemente, hay pocos institutos de recuperación para personas adictas en el país, de manera que si a esto se suma que no se percibe una disminución del consumo de estas sustancias sino que, por el contrario, se confirman cifras cada vez más altas, está claro que nadie debe mirar para otro lado o hacerse el desentendido frente a un problema de esta magnitud. Niremperger explicó que, de acuerdo a un trabajo elaborado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) el consumo de estupefacientes se triplicó en el todo país, especialmente de alcohol y sustancias prohibidas como la cocaína, marihuana y drogas de diseño. La jueza hizo referencia así al último informe de ese organismo oficial que, entre otras cosas, revela que tres de cada 100 jóvenes y niños argentinos admitieron haber consumido marihuana durante el último mes relevado por el estudio. Esto quiere decir que unos 9.800 adolescentes y niños ya tienen una relación de dependencia con la marihuana. Pero hay otro dato que debe llamar aún más la atención, y es que -según el mismo informe- en el país se duplicó la cantidad de niños y adolescentes que consideran que ‘no es riesgoso fumar marihuana‘, lo que revela un peligroso fenómeno de naturalización de estos consumos en edades tempranas.
Las cifras a las que hace referencia la jueza Niremperger, que dan cuenta del porcentaje de jóvenes chaqueños adictos que son atendidos en el centro de recuperación de La Plata, son un claro llamado de atención para toda la comunidad de la provincia y en especial para quienes tienen responsabilidades en el Estado. En un país como el nuestro, que atraviesa una severa crisis socioeconómica y registra un aumento de la población por debajo de la línea de la pobreza, es necesario que la acción estatal esté presente con políticas públicas y estrategias de intervención temprana a fin de prevenir tanto el consumo como la adicción a las drogas y a sustancias problemáticas en distintos sectores de la población, especialmente entre los más jóvenes.










