Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Merenderos: solidaridad que crece

La convocatoria para donar ropa en una semana de lluvia movilizó a un grupo de estudiantes a acompañar varios merenderos del Gran Resistencia. Con más de un año de experiencia los adolescentes cuentan lo que aprendieron y se preparan para celebrar su día, el 8 de octubre.

Fotos de Jorge Punky Flores y de Red de Estudiantes Solidarios 

El mensaje que se originó en una escuela de Resistencia se propagó rápidamente y hoy, con local prestado, la obra se mantuvo más tiempo del pensado. Alguien les propuso ir a un merendero en el barrio Chelliyí, como la mujer que lo organiza (Elsa) también coordina otro en el barrio Cacique Pelayo, la invitación a conocerlo fue el siguiente paso de un camino de compromiso. A medida que frecuentaban uno se sumaba otro.

“Desde el principio elegimos a los merenderos que van no reciben ayuda directa del Estado, fuimos a los que tiene más autogestión y se hacen a pulmón”, cuenta Julio Moschen, uno de los profes que está desde el comienzo. La propuesta fue hacer otras actividades: dibujar, pintar, jugar. No tanto llevando donación para lo que se consume en esa misma tarde, sino para entablar vínculos”, sigue. 

aldana chas.JPG
Aldana Chas. Foto: Jorge Punky Flores.

Con la meta de apuntalar el esfuerzo de particulares empezaron con los merenderos: Frijolito (Barranqueras), Pies Descalzos, Cacique Pelayo en dos sectores, Chelliyí, y San Francisco (en Villa Don Alberto). Este año se sumó Frijolito II, donde una mujer ayuda con la cocina de alimentos.

ana paula lezcano.JPG
Ana Paula Lezcano. Foto: Jorge Punky Flores.

La mayoría de ellos ofrece una merienda con lo justo y necesario. “El único organizado es el que coordina el sacerdote Daniel Benítez de villa Don Alberto, y aun así nos pide que por favor no faltemos”, describe Moschen.

Las donaciones

La primera gran campaña que organizaron los adolescentes para reunir alimentos tuvo una respuesta extraordinaria hace un año. Lo que les donaron alcanzó para llenar un salón de usos múltiples, donde pasaban proyecciones en la escuela. Sin embargo ese primer aluvión se fue debilitando con el tiempo.

“En cada convocatoria de este año se notó la merma; fuimos gastando la reserva del año pasado y ahora salimos a pedir porque casi no teníamos nada. Notamos que la demanda es cada vez mayor”, sostiene el docente. 

candela duarte.JPG
Candela Duarte. Foto: Jorge Punky Flores.

Días y alimentos

En los días más concurridos pueden ir hasta unos 40 chicos, y cuando hay otros festejos como cumpleaños o torneos deportivos.

En cada visita reúnen lo necesario para dar una infusión más un acompañamiento: mate cocido o chocolatada (en invierno) con torta frita, pastelitos o galletitas, por ejemplo. En otros casos se dan alimentos un poco más elaborados y en la preparación intervienen los mismos chicos que van a comerlos: arroz con leche, flan o ensalada de fruta (en verano). 

carmiña goya.JPG
Carmiña Goya. Foto: Jorge Punky Flores.

“Lo de cortar frutas fue algo fuerte porque vimos nenes que no suelen consumirlas así, todas juntas; para ellos fue un postre distinto. 

Los porqués

Carmiña Goya (16), Candela Duarte (16), Ana Paula Lezcano (17), Aldana Chas (15), Lucca Sánchez (15) narraron a CHAQUEÑA cómo se distribuyen funciones y viven la experiencia. Algunos tienen a cargo responsabilidades fijas para ir un día a la semana a un barrio y las tareas siguen una rutina casi diaria.

Lucca muestra hojas con dibujos y ejercicios con números para niños pequeños. “Los imprimió la mamá de una compañera, que es maestra jardinera”, apuntan desde atrás.

Una de las adolescentes –son mayoría- suele sugerir una actividad que luego se replica en los demás merenderos. Por ejemplo llevar dibujitos para pintar. Con las fichas sobre derecho a la identidad, por ejemplo, proponían a los chicos escribir su nombre y dibujarse. Al advertir que algunos niños son muy tímidos, facilitaron la experiencia para que se expresen por escrito y en los tiempos individuales. 

¿Por qué eligieron acompañar el trabajo de los merenderos?

Candela dice que le sirvió para darse cuenta de su realidad y disfrutar de compartir: “Siempre le digo a mis amigos que les haría bien vivirla”.

Aldana agrega que la une la expectativa de las criaturitas: “Las actividades empiezan a las cuatro, a veces llegamos antes y ellos ya están esperando. Es un compromiso con ellos, porque te dicen que no faltes”. 

De una familia solidaria en la que le inculcaron ese valor desde muy chiquita, Ana Paula admite saber que no van a cambiar el mundo con lo que hacen “pero a muchos les damos una gran ayuda y a veces puede cambiarnos la tarde”, dice.

Con total franqueza Carmiña narra que una vez le preguntaron si le gustaba ver algunas cosas en los barrios, y en la ronda admite que no; sin embargo habla de hacer un click, “que te toquen el corazón, dedicarte toda una tarde a una actividad y a la siguiente”.

merendero.jpg
Foto: Red de Estudiantes Solidarios

Poner el cuerpo

La dinámica de quinto año hace que muchos abandonen por otras prioridades, por eso la convocatoria es para los de 14 a 16 años.

Hay días muy variables de asistencia de voluntarios: los menos tienen cinco participantes y los más 25. Los días que hay fútbol suelen ir más los varones, en otros grupos hay mayoría de chicas.  

merendero2.jpg
Foto: Red de Estudiantes Solidarios

Otros dos profes completan el cupo de los adultos y allí se gota la participación de los ‘grandes’. Moschen dice que ése es un ‘debe’ importante: “¿Qué podemos reclamar si solamente somos solidarios cuando nos sobra tiempo? Están las personas que donan las cajas de leche pero lo que faltan son voluntarios que pongan el cuerpo”, dice.

“Los jóvenes suelen ser noticia cuando hacen una macana, pero no por estas cosas. El día de mañana cuando se dediquen a lo que sea que quieran sabemos que tendrán una mirada menos estigmatizante, porque el voluntariado es una experiencia de vida que con el tiempo cada uno sabrá qué hace con ella”, resume el profe.

Celebran su día 

En octubre se realizará un cierre a las actividades que comenzaron el 18 de septiembre con un encuentro en la EES 66 “Roberto Müller”.

merendero3.jpg
Foto: Red de Estudiantes Solidarios

El próximo lunes 8 -de 10 a 17- en el microestadio polideportivo Jaime Zapata se convocarán los estudiantes solidarios para celebrar.

La fecha es sensible para el país porque recuerda a los alumnos de un colegio de Buenos Aires, Ecos, accidentados en la ruta cuando traían ayuda para niños de una escuela rural del Chaco.  

Actividad reciente

A mediados de julio la Red de Estudiantes Secundarios (se la busca así en Facebook y en Instagram) pidieron colaboración para acondicionar su sede. En el espacio cedido por un particular compartirán actividades con la Fundación Rodrigo.

merendero4.jpg
Foto: Red de Estudiantes Solidarios

Y hace un mes, luego de que el actor Alfredo Casero ironizara sobre quienes “en medio de la crisis piden flan”, los integrantes de la red organizaron una merienda distinta con donaciones de cajitas de polvo para preparar el nutritivo postre. 

El 16 de septiembre convocaron a un nuevo desafío con el grupo Qompartir: acompañar el apoyo escolar que la docente indígena Ada López viene dando a niñas y niños del barrio Cacique Pelayo en forma silenciosa. 

Tendencia que se mantiene  

Desde 2017 la concurrencia a los merenderos populares aumentó en un 69%, según datos del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci Chaco).

merendero5.jpg
Foto: Red de Estudiantes Solidarios

El informe se hizo en base a un relevamiento con más de 1.500 niñas y niños que asisten a merenderos en la provincia. El Índice Barrial de Situación Nutricional -construido por Barrios de Pie- con datos en merenderos populares de 12 ciudades de la provincia se presentó a mediados de agosto.

El índice además permite tomar datos preocupantes en la calidad nutricional: la malnutrición alcanza a uno de cada cuatro lactantes, de 0 a 2 años (el 25%) y en un 40% para la franja de dos a 19 años (segunda infancia y adolescencia).

“Esta grave situación que están sufriendo las familias se puede contener gracias a la solidaridad de vecinos y organizaciones para que no empeore aún más”, consideró la directora del Isepci Chaco, Patricia Lezcano.

Te puede interesar