Hondo pesar en Villa Ángela por el fallecimiento de Jacobo Garber
A los 95 años de edad, dejó de existir el reconocido vecino y permanente colaborador de norte. Sus restos serán velados en el salón israelita.
VILLA ÁNGELA (Agencia). Una triste noticia recibió la comunidad en la jornada de ayer viernes, cuando se supo del fallecimiento de don Jacobo Garber a los 95 años de edad. Destacado vecino, fue gran colaborador de NORTE.

La noticia la dio a conocer su propia familia, quien informó que en la ciudad de Resistencia falleció don Jacobo. Sus restos arribarán a la ciudad de Villa Ángela en la jornada de hoy sábado y fueron velados en el Salón Israelita y luego, desde las 8 y hasta las 20. Serán inhumados en el Cementerio Israelita de la ciudad, el domingo a las 10 de la mañana.inhumados en el Cementerio Israelita de la ciudad, el domingo a las 10 de la mañana.
Familiares rogaron no enviar flores y a quien lo desee, hacer llegar en su lugar donaciones a la Biblioteca Escolar ‘Jacobo Garber ‘ de la EGB 1021 ‘Pedro Ortega‘.
PERSONA QUERIDA
Don Jacobo Garber, ese hombre sabio, piola e inquieto, se fue a contar historias a otro lugar. Villangelense por elección, supo cosechar el cariño de la comunidad con su historia de vida personal y por haber sido durante muchos años, hasta hoy, una suerte de historiador vivo de los comienzos de esa ciudad pujante que escribió y describió en sus libros, siempre atento a las historias cotidianas de Villa Ángela, a los acontecimientos de la política internacional, a las reflexiones bíblicas o a otros temas de sus múltiples intereses.
Don Jacobo Garber nació el 20 de abril de 1923 en Berezno, región polaca de Volinia, hoy Ucrania. Fue hijo de Moisés Garber y de Raquel Rosenfeld de Garber, y hermano de Abraham, Salomón, Rosa y Samuel. En abril de 1936 emigró con su madre y hermanos en el trasatlántico Arlanza, de la Royal Mail Line.
De ese viaje, don Jacobo recuerda haber cumplido 13 años y celebrado el bar mitzvá, ceremonia religiosa de particular significado y simbolismo para los jóvenes judíos. Unos años antes, en 1931, había emigrado su padre, quien mediante ahorros logró reunir el dinero para traer a su familia.
Después de la Gran Guerra, la falta de alimentos, la situación política complicada y el anuncio de la llegada de Hitler al poder, decidió a esta familia, como a otras que pudieron hacerlo a tiempo, a emigrar. Quienes quedaron perecieron en campos de concentración. Desde 1931, los Garber se instalaron en el Lote 42, a 20 kilómetros de Villa Ángela, población donde el padre trabajó como panadero con la ayuda de sus hijos. En 1948, Jacobo se casó con Celia Pilcha, unión de la cual nacieron tres hijos: Salomón, Luis y Adela.
En esta actividad se inició en la responsabilidad laboral durante varios años. Para 1949 estuvo a cargo de un almacén de ramos generales de su propiedad y a partir de 1954 fue ganadero. Años más tarde trabajó en una fraccionadora de vinos de su suegro a partir del fallecimiento de éste.
Diversos factores adversos motivaron su regreso en 1965 a la panadería hasta 1987, oportunidad en que abandonó la actividad laboral. Don Jacobo cursó solo algunos años de la escuela primaria. Sin embargo, no descuidó su formación intelectual y es un conocido autodidacta.
A partir de esos años dedicó su tiempo a intensas lecturas, comienza a escribir, profundiza conocimientos del Antiguo y Nuevo Testamento, historia de las religiones, obras de Jorge Luis Borges, de filósofos, historiadores o pedagogos como Jaime Barylko, Erich Fromm, Flavio Josefo, Stefan Zweig, Irving Wallace, Ernesto Renan o Paul Jhonson, entre otros autores. Simultáneamente estudió sobre ajedrez, entre otros temas de su interés. Y por esos años cuidaba de su esposa, que falleció en 1992.










