Una encuesta reveló una marcada paridad de criterios ante la interrupción el embarazo
El estudio de Isonomía mostró que el 45% de los encuestados apoya el proyecto en discusión y un 46% se opone. Más del 70% considera que las menores no pueden decidir sin el consentimiento de los padres.
El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que en las últimas semanas se debatió en el Congreso Nacional, y tuvo réplicas en algunas Legislaturas provinciales como la del Chaco; colocó al tema en el centro de la agenda pública y logró una intensa discusión en buena parte de los espacios sociales.
Una encuesta realizada en abril por parte de la consultora Isonomía reveló lo que en política se consideraría un “empate técnico” entre aquellos que comparten el espíritu de a la iniciativa legislativa, históricamente impulsada por la Campaña Nacional por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito; y quienes se mostraron en contra, con el 45 y 46% respectivamente.

Pero más allá de estas posturas, que marcan una tendencia “prima facie”, los resultados muestran algunas divergencias interesantes cuando entran a tallar otras variables, como los casos en que podría darse la interrupción voluntaria del embarazo o la posibilidad de que los menores decidan sin el consentimiento de los padres.
La encuesta se realizó en un universo compuesto por hombres y mujeres de entre 16 y 80 años residentes permanentes en el Gran Buenos Aires, donde el muestreo fue domiciliario; y en el resto del país, donde la consulta se realizó telefónicamente.
Fuero 2000 casos, entre los que además se tuvieron en cuenta cuotas de sexo, edad y nivel educativo. El margen de error es de +/- 2,19 %, con un 95% de confianza para los totales generales.
LOS RESULTADOS
La consulta comienza con la pregunta textual: “¿Está a favor o en contra de la despenalización del aborto?”.

En este punto, el 46% de los encuestados respondió en contra, mientras que el 45% se expresó a favor; mientras que un 8% indicó que “no sabe o no contesta”.
El trabajo de Isonomía continúa con la consulta: “Cómo usted sabe, el proyecto de Ley de Aborto Legal y otros proyectos presentados en el Congreso sostienen que toda mujer tiene derecho a decidir voluntariamente la interrupción de su embarazo durante las primeras catorce semanas del proceso gestacional o más allá de ese plazo por estas razones: si la mujer afirma que el embarazo fue producto de una violación, si estuviera en riesgo la vida o la salud física, psíquica o social de la mujer o si existieren malformaciones fetales graves”. En este apartado, el 37% aprobó la despenalización “dependiendo de caso”, mientras que un 36% la aprobó la despenalización “en todos los casos”. Sólo el 21% desaprueba la despenalización “en todos los casos”, mientras que el 7% “no sabe o no contesta”.
Entre los que consideran que la despenalización debe darse “dependiendo del caso”, el 43% son hombres y mujeres de entre 50 y 80 años; mientras que el porcentaje desciende directamente proporcionalmente a la edad de los encuestados.
A la vez, el 41% de los encuestados que aprueban “en todos los casos” la despenalización tienen entre 16 y 29 años; un 42% tienen entre 30 y 49 años: y sólo un 25% tienen entre 50 y 80 años.
Entre las causas más importantes para evaluar la despenalización “según el caso”, la violación alcanzó un 48%, las malformaciones o enfermedades fetales un 28%, y el riesgo de vida para la madre o ambos un 13%.
En tanto, el argumento más esgrimido entre quienes se expresaron en contra de la despenalización del aborto es, por lejos, “porque implica matar a un ser humano” con el 60%; mientras que el 20% se mostró en contra “por motivos religiosos que impiden matar a una persona”.
OBJECIONES
La consultora consultó además por la posibilidad de que las menores puedan decidir por sí mismos sobre practicarse un aborto sin el consentimiento de sus padres. En este caso, el 76% de los encuestados respondió que las menores “no pueden decidir”; mientras que el 14% entendió que “sí están en condiciones”.
Otra de las preguntas fue: “¿Usted está de acuerdo o en desacuerdo con que los profesionales médicos, enfermeros, farmacéuticos o trabajadores de la salud a nivel personal o institucional por motivos filosóficos, naturales o religiosos puedan elegir no participar en la práctica de un aborto?”. El 66% de los encuestados se mostró de acuerdo, el 21% en desacuerdo, y el 13% restante, indeciso.
Finalmente, la empresa planteó a los encuestados: “Imagine una política pública de salud que contemple educación sexual integral y planificación familiar y establezca que en el caso de embarazos no deseados el Estado debe asegurar el acceso a un sistema sanitario completo con controles frecuentes de la madre y el hijo, contención psicológica y asistencia al parto para luego facilitar la adopción futura del niño. Frente a este caso, usted preferiría que el aborto se permita siempre y por cualquier motivo o que el Estado promueva una normativa de este tipo?”. El 59% se mostró a favor de que “el Estado promueva una normativa de este tipo”, mientras que el 25% se expresó en favor de que el aborto “se permita siempre y por cualquier motivo”.










