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Primer festival internacional de chamamé en Campo Grande

Destacada participación en Brasil de la Escuela Municipal de Música Popular de Puerto Tirol

En la oportunidad impusieron el nombre de Puerto Tirol a una calle en Campo Grande. También hubo reconocimiento para la delegación chaqueña. “El hermanamiento viene de hace más de 15 años de trabajo sostenido. Comenzó cuando también en Tirol se impuso a una calle el nombre de Campo Grande”, explicaron.

En este Primer Festival Internacional de Chamamé participaron destacadas figuras de la música de Brasil, Paraguay y Argentina. Estuvieron presentes Dino Roch, Yangas -la primera banda gaucha nominada al Grammy Latino 2017-, Los Hermanos Núñez, Mauro Bonamino y Coquimarola, entre tantos otros referentes del género chamamecero.

LAZOS CULTURALES

“Hace muchos años comenzó este camino de hermanamiento con Campo Grande del sur. Cerca de ahí, antes se realizaba el Festival de Chamamé de Río Brillante. Uno de los temas más solicitados ahí era Puerto Tirol. Entonces comenzamos los intercambios que en principio fueron de productores de música y después se avanzó hacia una consolidación cultural”, cuenta. “Lentamente se avanzó hacia un intercambio cultural. En ese sentido se integró también la danza con la música.

El chamamé y la danza son diferentes en Brasil aunque ellos estén identificados con nuestras historias musicales. Uno de los que nos visita frecuentemente creó y tuvo la idea de hacer el Primer Festival en Campo Grande del Sur. Así fue que una delegación de Puerto Tirol fue a la Primera Edición del Festival de Campo Grande, que es la capital de Mato Groso Do Sul”, cuenta. Esta integración de Argentina con Brasil dio sus primeros pasos bajo la gestión del por entonces intendente Hugo Sager, hoy diputado provincial. La misma continúa ahora consolidándose bajo la intendencia de Claudia Patricia Gronda.

DANZA Y MÚSICA EN LA ESCUELA MUNICIPAL

Parte de la delegación de la Escuela Municipal de Música Popular de Puerto Tirol llegó días atrás hasta la redacción de diario NORTE. La delegación completa estaba integrada por los profesores Sebastián Risso Patrón (acordeón), Mariano Parrilla (bajo), Matías Suarez y Juan Villan (guitarra). Kike Yorg y María Laura Altamirano. Los alumnos que viajaron fueron Eloy Gemetro (acordéon) Ornella Valentina Barreto Cardozo (voz y acordeón). Facundo Nicolas Ojeda (bajo). Fernando Alfonso (voz y guitarra). Newen Veloso Caravaca, guitarra y voz. Keila Yorg, guitarra. Además los bailarines de la escuela municipal de folklore Germán Encinas, Daiana Zablocky, Dimas Gauna Trevisan y Micaela Feck y Nancy González. También viajaron los padres Pilar Caravaca y Pedro Velozo. Parte de las imágenes de Brasil que ilustran estas páginas fueron gracias al registro de Ezequiel Centurión.

La escuela de música y folclore viene promoviendo un grupo de jóvenes y niños que cultivan la música popular. “Tienen 40 grupos diferentes. De esos grupos 12 de artes visuales y 28 grupos de música. Hay profesores a cargo de seis o siete grupos. Actualmente la planta se completa alrededor de 350 alumnos en total. “En condiciones de hacer este viaje teníamos entre 80 o 100 alumnos. Entonces tuvimos que tomar un criterio. Cada profesor eligió de acuerdo con la responsabilidad del alumno en los talleres. También se tuvo en cuenta los profesores que podían viajar. Fue muy difícil selección. Tenemos la alumna más grande en la escuela de 70 años y el más chico es un nene de 6 años. No tomábamos chicos de esa edad pero él dijo que podía sostener una moto sierra así que podía aguantar un acordeón”, explican y se encienden algunas sonrisas.

En la charla Kike Yorg amplificó que los alumnos van a diferentes talleres. “Van todos a distintos talleres pero se hacen ensambles cuando hay que hacer una presentación. Los talleres son en distintos lugares y en distintos horarios. Además este año incorporamos talleres en banda, que es grupos de la misma edad de chicos que tocan distintos instrumentos para armar ensambles. Esto es bueno porque ya se están sumando chicos a esta propuesta nueva e innovadora. Ahí se juntan distintas corrientes para hacer música”.

PROYECTO DE HERMANAMIENTO

“Cuando nosotros arrancamos este trabajo en Puerto Tirol hace quince años había pocos músicos y poco movimiento musical. Hoy tenemos la Orquesta de Cruce Viejo y la Escuela Municipal de música popular. Hoy hay chicos y grandes que estudian y tiene el gusto por la música popular. Ahora tenemos el desafío de sostener esto con el tiempo. Vamos trabajando en ese sentido”, remarcó Walter Bordón, productor de Sin Etiquetas. Por su parte, la intendente de Puerto Tirol. Claudia Patricia Gronda, explicó que el “primer gesto de hermanamiento se realizó en la localidad de Puerto Tirol. Aquí se le puso Campo Grande del Sur a la calle que está al costado del Centro Cultural de nuestra localidad.

Esto se realizó en el año 2014 donde se firmó el primer acuerdo. “Ahora para cerrar este hermanamiento ellos le pusieron Puerto Tirol a una calle en Campo Grande, la misma calle que está frente al Centro Cultural Do Chamamé. Ahora el Concejo Municipal aprobó el nombre de la calle en Campo Grande. Hay que destacar que la localidad tiene 847.000 habitantes, tiene 29 vereadores (concejales). Es importante cómo todos se pusieron de acuerdo para poner este nombre a la calle en la localidad”, destacó Gronda. En Brasil la delegación Chaqueña de Puerto Tirol fue recibida por autoridades municipales y provinciales. “Tuvimos una muy buena recepción por parte de las autoridades y del público de Campo Grande. Se ha constituido esto en un viaje con muchos frutos”, remarcaron.

JÓVENES EN ESCENARIO INTERNACIONAL

“Desde Brasil no pedían un número para la Fiesta del Chamamé”, cuenta Bordón. “Entonces desde aquí pensamos que no podíamos mandar un número artísticos de lo que ya conocen, de lo que está en el ruedo. En Puerto Tirol con mucho esfuerzo se constituyó la Escuela Municipal de música popular. Tirol tiene una escuela de música y están germinando músicos de esta escuela. No es poca cosa. Creo que no hay otra experiencia en la región. La intención fue apuntalar este trabajo y que también puedan mostrarse los chicos en un escenario internacional’, explicó Walter Bordón. El público aplaudió con entusiasmo a los chicos. Casi al mismo nivel que a los grandes artistas que tuvo el festival.

La cartelera además de contar con figuras de renombre del ambiente musical de Brasil, también contó con músicos de Argentina y Paraguay. Uno de los profesores, Mariano Parrilla, comentó que “fue una comunión atemporal con gente de diferentes experiencias, diferentes edades, donde había una gran comunión. Las cosas que sucedieron fueron gracias a que cada uno que estaba conectado con la música. Parecíamos esos pájaros que van todos juntos, un rato va uno adelante y después va otro, no importa quién va adelante sino que vamos todos juntos en el mismo sentido”. Para la gente de Brasil, para los organizadores de este festival, Puerto Tirol es una fuente de “vínculos afectivos.

El festival de Tirol es grande y ellos los miran con muy buenos ojos. Nosotros este año tuvimos 97 años propuestas artísticas para el Festival de Tirol. Sin embargo sólo pudimos contener a 28 números artísticos. Eso nos da un número de que más de 60 muy buenas propuestas artísticas quedaron fuera. Este es un indicador importante de lo que sucede con el festival y que crece año tras año”, comentó Walter Bordón.

EXPERIENCIAS

“Para nosotros fue una linda vivencia y comunión”, dijo el profesor Matías Suárez, quien junto con Juan Villán enseñan guitarra. “Más allá de la experiencia de los profesores y directivos fue importante para los chicos. Soy profesor de guitarra y más allá de las clases de las aulas, más allá de que enseñar es muy gratificante esta experiencia es de suma importancia para la vida artística y musical de los chicos. Estas presentaciones en un marco de un festival internacional enseñan a desenvolverse en escenarios imponentes en la vida musical. Desde el viaje y la presentación todo fue muy grato”. Además, Fernando Alfonso comentó que cantó Volver en Guitarra y Compadre qué tiene el vino. “La experiencia fue hermosa. Fue muy lindo todo, la forma en que nos atendieron y cómo nos recibieron. Todo fue muy bueno”. En el mismo sentido Fernando Ojeda, quien toca el bajo y es alumno de Mariano Parrilla, destacó que “no queda más nada excepto agradecer a todos, a la fundación, a los organizadores del festival, a los que hicieron posible el viaje. Fue lindo compartir el viaje, el momento de tocar en el escenario fue muy lindo y hubo conexión con el público”, destacó.

Keila Yorg escuchó a todos y terminó subrayando la buena convivencia de todo el grupo humano. “Soy alumna del profesor Matías, estudio guitarra y estoy desde el año pasado. Allá en el festival toqué la guitarra”, nos contó. Y mientras hacíamos silencio para escucharla, ella advirtió: “A pesar de que a mí no me gusta tanto el chamamé, me gustó mucho poder compartir estas cosas con todos los chicos. El viaje, las risas en el escenario, la forma en que nos mirábamos en el escenario, todo eso fue muy lindo”, concluyó.

Newen: “Sentí la conexión entre la música y el público”

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Newen Velozo Caravaca, quien viajó al festival, cantó y ejecutó la guitarra en el Primer Festival de Campo Grande.

Mientras estamos en derredor de una amplia mesa y las voces se van sucediendo, Newen Velozo Caravaca, alumna en guitarra y voz, guarda silencio. A su turno, se coloca unos lentes de marcos negros que le confiere un tono serio a sus palabras. Habla pausado, va desgranando sus palabras como si buscara acentuar sus recuerdos, sus vivencias. “Soy alumna del profe Matías y Mariano. Juntos dan un taller de guitarra y canto”, comienza. “En Brasil toqué la guitarra y canté. En guitarra interpreté El Toro, El Cangüí, Compadre qué tiene el vino y Añoranza. Además canté Puerto Tirol, El Cosechero y Carrero Cachapecero”. “En cuento al viaje, me pasó algo muy particular”, cuenta. “Sentí una conexión más allá de lo bien que nos trataron durante el viaje y allá en Brasil. Creo que todos recibimos un buen trato y había una conexión entre nosotros. En todo el grupo había una linda comunión más allá del rol de cada uno. No nos veíamos como profesor o alumnos. Todos éramos amigos viviendo la misma experiencia”.

Por último, sobre la presentación de la escuela de Música de Puerto Tirol en el 1º Festival Internacional de Chamamé en Campo Grande comentó que sintió la conexión con la música y el público. “La energía que había siempre fue muy linda, alegre, profunda. A mí me pareció algo bueno porque nos convertimos algo más que amigos que estábamos viviendo la misma experiencia. Esto hizo que fuera todo más lindo. La experiencia es gigantesca. No tengo nada que agregar más que agradecimientos a los profesores que hicieron posible esta participación”, concluyó

Proyectan una fábrica de instrumentos

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“Hace un año que estoy en la Escuela, allá en el festival toqué el acordeón haciendo El Toro y El Cangüí”, comentó Ornella quien hoy cumple 12 años.

Con voz baja, casi como pidiendo permiso para hablar, Ornella Valentina Barreto Cardozo, quien en la escuela estudia voz y acordeón también comentó su experiencia. “Fui a tocar la guitarra y cantar. Todo fue muy lindo. Tengo 11 años y hoy sábado cumplo 12. Hace un año que estoy en la Escuela, allá en el festival toqué el acordeón haciendo El Toro y El Cangüí. Además, canté Puerto Tirol y Añoranza”, detalló. En el mismo sentido, Eloy Gemetro, quien hace un año está en la escuela junto a Ornella toca el acordeón. “Lo que me pasa a mi es que tengo mucho entusiasmo, sé pocos temas y lo demás que hice fue acompañar”, explica. “Se siente mucha emoción acompañar y es como el resultado final presentarse en un festival de estas características. Se siente la emoción de compartir y saber también que cada vez la música va a salir mejor. Cada vez vamos a tener mejor repertorio para presentarnos. Esto siento y viví momentos muy lindos”, destacó.

“El entusiasmo de tocar, compartir, todas las sensaciones son el resultado final del trabajo de un año”. Por otra parte entre autoridades y el productor independiente explicaron sus ambiciones para el presente año. “Tenemos la intención de que haya una fábrica de instrumentos en Puerto Tirol.

A través del Chango Spasiuk nos hemos contactado con Renato Borghetti. Él tiene una fábrica de acordeones en Brasil y ya dio el visto buenos para venir a Tirol”, explicó el productor musical Walter Bordón. “Este proyecto está firme y estamos convencidos de que lo podemos hacer”, agregó al mismo tiempo el diputado provincial Hugo Sager.

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