Los plásticos: problema que afecta al planeta y sus habitantes
Las sociedades ocupan y organizan el entorno usando los recursos que este le ofrece, así se originan los impactos ambientales, que pueden ser positivos o negativos, y que luego de un período más o menos prolongado de tiempo estos últimos derivan en el deterioro del Ambiente o problemas ambientales, sobre todo cuando esas actividades son agresivas, pues insumen grandes cantidades de energía y tecnologías modernas, provocan gran cantidad de desechos, y son continuas e intensas.
No obstante, el mejor manejo de un recurso natural y sus productos derivados obedece al conocimiento que el hombre tenga al respecto, y de las leyes que rijan su uso y tutelen la conservación del mismo como también evalúen críticamente las consecuencias de sus aplicaciones y los desechos producidos por dicho consumo.


Dentro del variopinto y nutrido menú de impactos y problemas ambientales, encontramos al plástico como el aliado número uno de la contaminación ambiental. El plástico, según la Revista NU2. Mar y Arte, desde su difusión a principios del siglo pasado se ha transformado en un material popular y se lo puede aplicar de muchas formas distintas.
El plástico, tal como lo conocemos, está desde hace solo unos 60-70 años, pero en ese tiempo innovó todo, desde la ropa, la cocina y la restauración hasta el diseño de productos, la ingeniería y el comercio minorista. Actualmente, se usa para fabricar y envolver muchos de los productos que compramos y consumimos.
El problema se plantea cuando ya no lo deseamos, esto se da principalmente con el plástico descartable de embalar y envasar. En efecto una gran cantidad de desechos fue impulsada por la vida moderna, donde el plástico se usa para muchos artículos desechables o de “uso único”: desde botellas de bebidas y pañales hasta cubertería y hisopos de algodón.
El plástico se ocupa porque es fácil y barato de fabricar y porque dura mucho tiempo. Desgraciadamente, estas mismas ventajas hacen que se torne en el aliado número uno de la contaminación. Su bajo precio hace que uno se deshaga rápidamente de él, y su larga vida hace que permanezca en el ambiente durante largos periodos de tiempo, en los que puede motivar grandes daños.
En efecto, el plástico tarda cientos de años en descomponerse en el medio ambiente, hasta 1.000 años según el
tipo de plástico. Ya que no se puede degradar y se precisa una alta energía de rayos ultravioleta para terminar con él, de tal forma que utilizar masivamente un material tan duradero para objetos desechables es un error de consecuencias catastróficas a nivel global.
Por ejemplo la cantidad de plástico que se arroja a los océanos está creciendo enormemente; se estima que alrededor de 10 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos cada año. Dichos desechos están formados por pequeños fragmentos de plástico, que parecen colgar suspendidos debajo de la superficie del mar, un fenómeno descrito como sopa de plástico.
Efectos de los desechos plásticos sobre el ambiente y sus formas de vida
Los fragmentos de plástico, no biodegradables, contaminan ya todos los mares y costas del planeta y están presentes en prácticamente todos los ecosistemas. Los fragmentos de plástico son ingeridos por animales, incluso por seres microscópicos como el plancton, ya que los animales y organismos acuáticos, confunden las partículas de plástico con comida. Así por ejemplo, las tortugas no pueden distinguir entre bolsas de plástico y medusas, que son parte de su dieta. Las bolsas de plástico, una vez que se consumen, causan bloqueos internos y generalmente provocan la muerte.
A su vez, pedazos de plástico más grandes también pueden dañar los sistemas digestivos de las aves marinas y las ballenas, y ser potencialmente fatales. Así la basura que llega al mar, en especial las de tipo plástico, están matando a más de un millón de aves marinas y unos 100.000 mamíferos y tortugas marinas cada año. El material plástico afecta a la fauna de dos maneras importantes: cuando las criaturas se enredan en él y cuando lo ingieren. A su vez, el ser humano al estar en la cúspide de la pirámide trófica, no está exento de los peligros que comporta esta grave contaminación.
Por otra parte, está visto que el plástico en el ambiente se va fragmentando en trocitos cada vez más diminutos que atraen y acumulan sustancias tóxicas.
De esta forma, el plástico funciona como un imán en sustancias tóxicas como el DDT (dicloro difenil tricloroetano) o los PCB (bifenilo ploriclorado). De esta forma se termina contaminando la cadena
alimentaria de la que dependemos. La contaminación por plásticos no es un problema solo de gestión de residuos, sino de mal diseño. La solución es ponerle fin a nuestro apego al empleo indiscriminado de los plásticos de usar y tirar pregona el sitio ecointeligencia.com. El mal llamado reciclaje de plásticos no funciona, y los mal llamados plásticos ecológicos generan tantos problemas como los que remedian. La verdadera solución es rechazar el plástico de usar y tirar.
Sencillas y prácticas. Posibles soluciones
Ante este problema, ¿qué podemos hacer?
• Reducir el consumo de plástico, por ejemplo cuando hagamos las compras llevar bolsas de tela y poner en bolsas plásticas artículos como leche, carne, pollo… y no arrojar esas bolsas sino reutilizarla llevándola otra vez al mercado.
• Mejorar la gestión del reciclaje, tanto a nivel industrial como individual.
• Gestionar el uso que hacemos a diario del plástico.
Terminar con la contaminación de los plásticos
El 22 de abril de cada año se conmemora el Día Internacional de la Tierra. La Asamblea General de las Naciones Unidas reconociendo la importancia de la Tierra y sus ecosistemas como espacio vital para todos los seres vivos, decidió designar el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra, en virtud de la resolución A/RES/63/278. Para celebrar esta fecha, las Naciones Unidas todos los años concibe un lema o expresión que identifica al acontecimiento, para el año 2018 el lema es “Terminar con la contaminación de los plásticos” (End Plastic Pollution).
Antecedentes de la Celebración
Esta efemérides fue instituida gracias a los esfuerzos del senador y activista ambiental estadounidense, Gaylord Nelson, en el año 1970 en Estados Unidos. Nelson instituyó este día para fomentar una conciencia común para proteger la Tierra frente a los problemas de la superpoblación, la contaminación, la pérdida de la biodiversidad y otras aflicciones ambientales que afectan al planeta y se han incrementado en los
últimos tiempos.
Al respecto y como antecedente de esta conmemoración se cita la convocatoria impulsada por este parlamentario ambientalista estadunidense a inicios de la década de 1970. Así sus ideales y reclamos
toman forma en la primera manifestación concretada el 22 de abril de 1970, demandando la creación de una agencia ambiental. En esta convocatoria intervinieron dos mil universidades,diez mil escuelas (primarias y secundarias) y centenares de comunidades. La presión social consiguió sus resultados y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente. Si bien Gaylord Nelson originalmente denominó al evento National Environment Teach-In (Encuentro Nacional del Medio Ambiente), el coordinador nacional, Denis Hayes, empleó el término Día de la Tierra (Earth Day) en sus comunicados y la cobertura de prensa del mismo por lo que fue prácticamente unánime su uso y así quedó el nombre.
Años después, en 1972 se concretó la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente. La Cumbre de la Tierra de Estocolmo cuyo propósito fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales. Con el correr de los años, la Asamblea General de las Naciones Unidas, reconociendo que Madre Tierra es una expresión común utilizada para referirseal planeta Tierra en diversos países y regiones del mundo, destacando su importancia vital para todos los seres vivos, en el año 2009 decidió designar el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra, en virtud de la resolución A/RES/63/278.










