El miedo y la inseguridad reinan en Du Graty
Coronel Du Graty (Agencia) - Ya no quedan zonas tranquilas donde se pueda asegurar que el delito no ingresará. Coronel Du Graty es un pueblo de unos 18 mil habitantes, donde se vivía en paz sin problemas, hasta que esa tranquilidad, despacito va quedándo como una anécdota del pasado. Muchos culpan a la política, a la “Tele” (TV) que difunde hechos y luego se imitan entre otras cosas, como el flagelo de la droga. Lo cierto es que este pueblo empezó a perder su tranquilidad. Ya son muy pocas las familias que toman mates o salen a comer en la vereda, a excepción de la Navidad y año nuevo.
En los últimos meses los distintos robos que vienen sucediendo en la comunidad, sacaron al pueblo de ser un lugar tranquilo.
En la madrugada del pasado domingo, mientras dormía el matrimonio Secchi de 90 y 87 años, en una habitación, más una hija y una nieta, en otra, ladrones ingresaron al domicilio robándoles un televisor LED de 45 pulgadas que con mucho esfuerzos estos abuelos jubilados estaban pagando en cuotas que todavía no terminaron de abonarlas.

Al regresar otro familiar que había salido se encontró con la puerta abierta mientras que sus abuelos continuaban durmiendo. De inmediato se dieron cuenta que los ladrones habían aprovechado la impunidad con se manejan en la noche. Es la cuarta vez que estos abuelos sufren un robo en su domicilio, aunque es la primera que ingresan en la vivienda.
Otro caso similar había sucedido en la casa de otra abuela conocida como doña “Juanita”, el mes pasado cuando desconocidos ingresaron a su casa y le sustrajeron un televisor LED y otros elementos de computación de su nieto.
Estas personas que viven, en muchos casos solas, ahora están más preocupadas que nunca, porque se encuentran "a la buena de Dios", a pesar del esfuerzo y el trabajo que viene realizando la fuerza policial local. Pero lo cierto es que cada vez son más los hechos delictivos en la comunidad y al parecer nadie puede hacer nada.
Tratando de acomodarse a los nuevos tiempos que atraen innumerables hechos de inseguridad optan por enrejarse en sus viviendas y algunos hasta armarse para defender su propiedad, sus bienes y familia.
Lo sucedido con los abuelos Secchi no es un hecho menor. Si hubiera acontecido en una ciudad grande sería común, pero por las características y por la impunidad con que se manejaron los delincuentes, deja a toda la población perpleja, con mucho miedo y a gran parte de los vecinos con la sensación de que en cualquier momento les puede pasar lo mismo.
El abuelo Secchi
El miércoles por la mañana, el hombre de 90 años, acompañado por unos de su hijos y un nieto, se entrevistaron con el comisario local, Gustavo Alberto Cuyua, quien los y escuchó todo los expuesto comprometiéndose a realizar más patrullaje en los distintos barrios de la comunidad.
En tanto, en la mañana del jueves, familiares se acercaron a la comisaría a realizar otra denuncia, dado que en la madrugada desconocidos quisieron ingresar al domicilio de la familia Secchi nuevamente, pero esta vez fueron alertados por los gritos de una de sus nietas que escuchó que alguien intentaba forzar la puerta trasera de la vivienda.
Pese a que el trabajo policial no es suficiente, es fundamental la tarea de prevención, la presencia policial en los barrios, los controles, la búsqueda de estrategias y la acción para que el pueblo recupere la tranquilidad perdida.










