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“Solucionar la problemática de pobreza no fue un tema central de ningún gobierno”

Carlos Durán, director general de la organización social Techo para Chaco y Corrientes, habla de los índices difundidos por el Indec y advierte que la medición sólo por ingresos es incompleta porque la problemática es más profunda.

“Solucionar la problemática de pobreza no fue un tema central de ningún gobierno y menos enfocado a los asentamientos, donde viven más de 3 millones de personas”, sostiene Carlos Durán, director general de la organización social Techo para Corrientes y Chaco. Su visión refiere a las recientes cifras de pobreza difundidas por el Indec, que sitúan a Resistencia, con el 39,2 por ciento, al tope del país, y a Corrientes en tercer lugar con 36,9 por ciento.

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“Hoy vemos números. La pobreza se midió por ingresos, cuando debe medirse desde una perspectiva multidimensional”, subraya Carlos Durán, director general para Corrientes-Chaco de la organización social Techo.

Techo es una organización de la sociedad civil que busca superar la pobreza en asentamientos informales de Latinoamérica, a través de la acción conjunta entre voluntarios y vecinos. “Construir una sociedad justa y sin pobreza”, es su premisa. Para lograrlo, implementa un modelo de trabajo enfocado en el desarrollo comunitario, la promoción de la conciencia y acción social y la incidencia en espacios de toma de decisión y de políticas públicas.

En la sede Chaco-Corrientes de Techo trabajan 58 voluntarios, en un equipo permanente que lleva adelante las tareas de organización y coordinación. Pero su acción en el terreno es mucho mayor. “Movilizamos más de 2000 personas en la colaboración con distintas actividades”, destaca Durán en diálogo con NORTE.

En su análisis sobre las recientes cifras de pobreza, menciona que en el país hay más de 4300 asentamientos y más de 3 millones de personas viven en ellos. “Hoy vemos los números. La pobreza se midió por ingresos, cuando debe medirse desde una perspectiva multidimensional”, sostiene. Por caso –subraya- en los asentamientos persisten problemas de acceso a servicios básicos como luz y agua potable, y son áreas que se inundan cuando llueve. Esos problemas son estructurales y han pasado a través de varias gestiones de gobiernos nacionales y provinciales.  

Las organizaciones, piezas clave

“Consideramos que la problemática puede ser muy profunda y hay algunas políticas que están tratando de cambiarla”, destaca Durán, mientras valora el impulso desde las organizaciones sociales como Techo, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie, entre otras.

“El año pasado el gobierno nacional, por  decreto, creó el Registro Nacional de Barrios Populares, que reconoce a los asentamientos y crea el certificado de vivienda, que reconoce el domicilio, a partir del cual se puede exigir que los servicios se formalicen”, pondera el director de Techo. Y acota: “Estamos esperando que este decreto, que es un primer paso pero no la solución, se convierta en una propuesta de ley para que se destinen fondos para la expropiación de las tierras de los asentamientos, para su urbanización”.

Un dato que Durán resalta especialmente, y es revelador, es el promedio de edad de las personas que viven en asentamientos, que en el país ronda los 25 años. “Hay asentamientos de 70 a 80 años. Eso demuestra que no es un problema que empezó ayer. Es un problema histórico y es una deuda, no sólo aquí en Argentina sino en el continente”, marca.  

Por último hace foco en la esencia de Techo. “No somos una organización partidaria. Buscamos articular con distintas instituciones públicas y poner a disposición nuestro trabajo y experiencia territorial. En esa problemática el Estado es el último responsable, y nosotros como parte de la sociedad civil podemos aportar”, concluye.   

Los Aromitos lucha por el acceso

a la tierra y el hábitat digno

El barrio Los Aromitos, ubicado a unos nueve kilómetros del centro de la ciudad de Resistencia, hacia el norte, es uno de los escenarios donde interviene la organización Techo. “Queremos poner el tema en agenda para que las autoridades lo prioricen. Hicimos un convenio con la Municipalidad, pero nuestro trabajo sigue más allá de ese acuerdo para llegar a la urbanización”, explica Carlos Durán.

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El trabajo que lleva adelante Techo, en conjunto con los vecinos en el barrio Los Aromitos, arrancó en julio del año pasado a través del convenio firmado con la Municipalidad de Resistencia.

Allí, Techo planifica construir entre 10 y 15 viviendas en los próximos meses. “Vamos a hacer una dentro de unas semanas. Acordamos poder construir una casa para que una familia pueda reubicarse”, precisa ante NORTE.

El trabajo que se está llevando adelante en conjunto con los vecinos en el barrio Los Aromitos, donde viven alrededor de 77 familias, arrancó en julio del año pasado a través del convenio firmado con la Municipalidad de Resistencia, con el compromiso para la urbanización del barrio.

Desde el año pasado se realizaron mesas de gestión en las que participaba el intendente y el subsecretario de Desarrollo Humano, vecinos del barrio y representantes de la organización Techo. A través de esas reuniones se logró que el municipio realizara una mensura al barrio, lo cual permitió a los vecinos ordenar y llevar adelante la apertura de calles que permitirá el futuro acceso a los servicios básicos, así como la instalación de contenedores de basura para evitar la conformación de basurales en el barrio.

El trabajo continúa y a pesar de haber tenido avances significativos, el problema que más preocupa a las familias es la regularización dominial de la tierra que hoy habitan. La chacra en la que está asentada el barrio fue expropiada mediante una ley que cumple dos años en el mes de noviembre del año en curso, situación que preocupa a los vecinos de manera grande, pues se corre el riesgo que, al no pagar, la misma se venza y todos los avances logrados sean en vano.

“Los avances que se han visto en el barrio son importantes, pero creemos que es crucial que resuelva el tema de la propiedad de la tierra, para poder asegurar la tranquilidad de las familias”, comentó Durán. “Desde Techo estamos dispuestos a reunirnos con las instituciones correspondientes para aportar en la búsqueda de una solución”, complementó.

Vencimiento

“Creemos que la ley de expropiación es una ley que nos ampara, nos ayuda y nos da tranquilidad, pero también sabemos que si la ley vence sin que se hagan los pagos, quedamos en una situación complicada. En noviembre vence la ley 7987, la ley de expropiación de nuestro barrio, y no hemos obtenido respuesta del Estado sobre la solución a ese tema”, comentó Iván Maidana, vecino del barrio Los Aromitos.

“En el barrio estamos organizados y venimos haciendo reuniones y marchas para trabajar este tema y siempre que nos conceden una audiencia, al momento de llegar no nos reciben y necesitamos una respuesta pronta y segura del tema. Nosotros estamos determinados a seguir movilizándonos para exigir que se resuelva” comentó Fernando Fernández, tambien vecino del barrio.

Según datos relevados por Techo, en el Área Metropolitana del Gran Resistencia existen 166 asentamientos informales en los que residen más de 18 mil familias, con un promedio de 28 años de existencia. El relevamiento cuenta con una plataforma web para una mejor visualización de los datos, se puede acceder en techo.org.ar/relevamiento

También en 2 de Septiembre

También Techo trabaja en el barrio 2 de Septiembre, cerca de la terminal de ómnibus de Resistencia. “En este caso no tenemos convenios con instituciones públicas, pero hemos construido poco más de 20 viviendas de emergencia y un salón comunitario”, ponderó Durán.  

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