Florentín: “Me seduce del jazz la posibilidad de crear con libertad”
El próximo fin de semana se presentará el Trío de Jazz conformado por el baterista Pepo Bianucci, el bajista Iván Luque y el pianista Carlos Florentín. La cita es el viernes en Nanas Suena Bien, avenida Paraguay 48, y el sábado en el Fogón de los Arrieros, avenida Laprida 299, desde las 22:30. “Con Pepo hace muchos años que venimos tocando. Nos hemos presentado juntos en distintos momentos del año e hicimos presentaciones en festivales de jazz de Corrientes y de Buenos Aires”, explica ahora Florentín.
En la tierra del chamamé, de esteros, aguas mansas, verde, arenales, silencio de pueblo, en la cuna de músicos que siguen siendo faros para el folclore del litoral Carlos Florentín hace jazz. Desde el 2005 vive en Curuzú Cuatiá, Corrientes, después de transitar varios años por Buenos Aires. Además de interpretar a grandes pianistas de jazz también ha comenzado una fase compositiva.

Desde su regreso a Curuzú su inquietud por el jazz lo llevó a conformar un ciclo llamado Curuzú Jazz. “En este contexto han llegado músicos de distintos lugares y poco a poco se va despertando el interés por el jazz en Curuzú. El ciclo propone cuatro o cinco fechas durante el año. Sin ir más lejos en diciembre del año pasado estuvo un saxofonista estadounidense, que vino a tocar al festival de jazz de Mar del Plata. A través de unos contactos y músicos con quienes he tocado en diferentes oportunidades pudimos traerlo a Curuzú a Logan”, cuenta.
Tras unos días de lluvia ahora el cielo se despeja y brilla el astro solar en el cielo de Corrientes. Con Carlos Florentín nos ponemos de acuerdo vía whatsapp y concretamos la charla en la tarde del viernes, su voz suena entusiasta aunque se escucha lejana, se escucha quizá más allá de su tierra curuzucuateña. “Definitivamente el jazz me dio más a mí de lo que yo pude darle. Quizás hasta soy a veces un osado en tocar el estilo, hay gente que dedicó toda su vida al instrumento, al estilo, y a veces uno se plantea cómo está encarando las cosas. Definitivamente el jazz me abrió un mundo en cuanto a lo musical y a lo personal. Disfruto de este mundo y de lo que hago junto al jazz”, explica y así comienza la charla.

-Vamos por el principio, ¿cómo es ser jazzero en la tierra del chamamé?
Es raro y difícil ser jazzero en el interior de Corrientes. Es difícil en cuanto a la actividad musical ya que es escasa. No solamente en Curuzú Cuatiá sino en otros puntos del interior de la provincia y también del país. El jazz es una música muy particular que si bien tiene un crecimiento en los últimos años -por suerte cada vez hay más músicos que se dedican al jazz- se difunde y se escucha poco. Ser jazzero en el interior es como sentirse solo en un espacio. Es difícil encontrar con quien tocar. A veces no hay músicos que toquen el estilo y estas cosas generan que a veces tenga que convocar a músicos de otras provincias. Los intercambios son muy buenos porque el cruce musical y cultural que se produce en cada encuentro es fructífero. Pero de igual modo de a poco se va difundiendo y se va haciendo escuchar jazz en el interior.
-¿Qué te sedujo del jazz?
Lo que me atrapa del jazz es la libertad, la posibilidad de improvisar, la posibilidad de crear en el momento en que estás haciendo músico. Además lo que me seduce son los desafíos que implica el poder tocar jazz, yo desde hace un tiempo me dedico a la docencia y a tocar jazz. Trato de no irme hacia otros estilos porque me parece que la música demanda mucho conocimiento, dominio del instrumento e implica entender el lenguaje musical. Trato de hacerlo humildemente desde mis posibilidades. Siento y transito este camino con la referencia de grandes pianista que ha dado y nos da el género.
-Cómo te definís, ¿un fanático o un amante del jazz?
Soy amante del jazz. En mi casa en el momento en que escucho música escucho jazz, también la música clásica porque esta forma parte de los pianistas, los pianistas venimos de la música clásica. En mayor o menor medida un pianista tuvo una formación donde pasó por la música clásica. El jazz es la música que toma el mayor tiempo de mi día y de mi vida. También me gustan otros estilos, por ejemplo, el folclore, pero sin embargo los escucho muy poco.
-El próximo fin de semana estarás en Resistencia, ¿cómo van a encarar el repertorio junto a Pepo e Iván?
Este año estoy encarando un repertorio de los años 50. Vamos a interpretar temas de Barry Harris, George Shearing, Tadd Dameron, composiciones de pianistas y de esa época. También vamos a tocar algunas otras cosas porque el jazz siempre abreva en otros estilos. El jazz de los años 50 tomaba temas de películas o de obras y las hacía propia. Música de otros estilos u otros lugares se van abrevando con el jazz. En el jazz reina y prevalece es la improvisación.










